El Consejo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha acordado por unanimidad el cierre de las actuaciones iniciadas sobre la junta de Indra celebrada el pasado mes de junio tras apreciar que no existen «suficientes indicios» de una acción concertada para la toma de control de la sociedad.

Esta decisión, explica, se adopta sin perjuicio de la eventual reapertura de la investigación «a la luz de posibles nuevos hechos derivados de futuros cambios accionariales, de gobernanza y de toma de decisiones en Indra«.

Dada la singularidad del caso y el carácter estatal de uno de los accionistas (SEPI), el presidente de la CNMV trasladará a la Comisión de Asuntos Económicos del Congreso su disposición para comparecer, si dicha Comisión lo estimase oportuno, para explicar las circunstancias y los fundamentos en los que se ha basado la decisión del organismo.

Según la CNMV, de la investigación realizada «ha quedado acreditado que los accionistas SEPI, SAPA y Amber «cooperaron para llevar a cabo los ceses» en Indra, «con una participación activa del presidente de Indra», con quien varios de los consejeros cesados mantenían desde su nombramiento discrepancias persistentes en materia de gobernanza.

No obstante, el organismo precisa que, aun existiendo dicha cooperación, «en este momento no existen suficientes indicios que permitan considerar dicho acuerdo como una acción concertada para el control de la gestión de Indra».

Adicionalmente, la CNMV considera que «no hay evidencias» de que se haya producido un vuelco en las mayorías del Consejo de Indra, con independencia de la designación de consejeros dominicales derivada de las adquisiciones posteriores de dos de los tres accionistas.

El análisis realizado, subraya, tampoco permite concluir que ninguno de los tres accionistas haya alcanzado una participación de control a través de la designación de consejeros en Indra.

Por lo que se refiere a la posible vulneración de las normas de gobierno corporativo contenidas en la Ley de sociedades de capital (LSC) o la inobservancia de las recomendaciones del CBG, la CNMV «no identifica preceptos concretos que se hayan contravenido».

El resultado de la investigación aleja la sombra de que el supervisor forzara a las compañías a lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) por la totalidad del capital de la tecnológica.

Los hechos investigados se remontan a finales de julio cuando, a instancias del fondo de inversión Amber Capital, se promovió el cese de cuatro consejeros independientes durante la junta general de accionistas de Indra. Esto llevó a la no renovación de una quinta consejera, también con los votos negativos de estos accionistas.

La situación creó una crisis de gobernanza que finalmente se ha visto resuelta con la selección de una nueva tanda de independientes que ha equilibrado la proporción con los dominicales en el órgano y la renuncia al voto de calidad del presidente.

«Totalmente alejado de los estándares que se esperan de una cotizada»

Aunque no contravenga la normativa vigente que regula las facultades de la junta de accionistas sobre el cese de los consejeros, «este episodio se encuentra totalmente alejado de los estándares que se esperan de una sociedad cotizada», señala la CNMV.

En este sentido, la CNMV propondrá medidas legislativas y abordará modificaciones en las recomendaciones de gobierno corporativo para evitar que «la repetición de episodios similares pueda socavar la solidez del gobierno corporativo de las cotizadas españolas».