Usar el móvil es un gesto casi automático, que tienen millones de personas, y contestar un mensaje, una llamada o consultar redes sociales se ha convertido en una rutina. El mundo del trabajo como tal, si bien se ha adaptado a esta realidad, puede provocar un problema par al empleado. De acuerdo con la regulación del trabajo la posibilidad de sancionar e incluso despedir a un trabajador por usar el teléfono móvil en su puesto es posible, siempre que se cumplan ciertas condiciones claras y establecidas anteriormente.

PUBLICIDAD

El uso del móvil en la jornada laboral

Las empresas tienen la posibilidad de establecer normas internas sobre el comportamiento de sus trabajadores durante la jornada de trabajo. Dentro de esas normas se incluye la prohibición del uso del teléfono móvil en el horario de trabajo, sobre todo cuando repercute negativamente en el rendimiento, la seguridad o la atención al cliente. Estas normas han de ser fijadas por escrito y formar parte de la política interna de la empresa.

PUBLICIDAD

Con la finalidad de que puedan tener efectos jurídicos, es indispensable que el sujeto que ejecuta este comportamiento tenga conocimiento expreso de la normativa. La firma en un documento que contenga estas normas se toma como prueba de que el trabajador ha recibido la información necesaria para comprender las consecuencias que produce el incumplimiento de ella. Este sencillo detalle es muy importante en los supuestos de conflicto laboral.

Consecuencias disciplinarias

Cuando existe una norma firmada que prohíbe el uso de móviles en la empresa y el trabajador la incumple, la empresa puede sancionar a sus empleados con un despido disciplinario, o si el caso es menos grave se puede optar por una amonestación. En aquellos supuestos donde el uso del teléfono móvil se produce de forma reiterada, cabe calificarlo como una falta muy grave.

En el caso de que la compañía pueda probar que actúa conforme a su normativa interna, el despido puede llegar a ser considerado procedente. Esto significa que la persona trabajadora no percibe indemnización, aunque demuestre que ha trabajado en la empresa durante equis cantidad de tiempo.

El móvil como causa de despido

La reiteración de la firma del trabajador en el documento explicativo de las normas constituye la frontera entre un despido procedente y uno improcedente, sin este acto la empresa pierde fuerza legal para defender la sanción máxima. En este caso, todo despido se puede calificar como improcedente y, por lo tanto, es obligatorio el pago de una indemnización.

Uso puntual frente a uso reiterado

No todos los casos tienen la misma forma de tratarlos. Así, el uso ocasional de un móvil puede conllevar una leve medida sancionatoria, y su uso reiterado e intencionado puede provocar que el caso se agrave. El uso reiterado puede dar lugar a la desobediencia a las normas establecidas en el servicio y puede dar la razón a la decisión de la empresa de considerar las medidas de sanción más severas.

El tipo del puesto de trabajo se debe tener en cuenta, porque usar el móvil no es lo mismo en una oficina que en un entorno industrial o en la atención al público, y las distracciones según el entorno, puede provocar consecuencias.

Derechos laborales

El control horario a través de aplicaciones móviles ha progresado por muchas empresas. No obstante, realizar el control horario mediante el teléfono móvil personal tiene límites normativos. La empresa no puede obligar al trabajador a hacer uso del teléfono móvil personal para fichar, sobre todo también cuando existe geolocalización. En tales supuestos, la empresa debe facilitar un terminal corporativo o un sistema análogo donde sea respetada la privacidad del trabajador.

El conocimiento de las normas internas, las cuales hay que respetar, permitirá contribuir a que no surjan problemas. El móvil puede ser una herramienta ventajosa pero a la vez puede suponer una causa de incumplimiento si se supera el marco impuesto por la empresa.