El ministro de Transportes, Óscar Puente, apenas ha aportado ningún nuevo detalle sobre las posibles causas de la tragedia de Adamuz. En una comparecencia organizada en el ministerio ha asegurado que no va a hacer "ningún tipo de especulación" sobre las razones que hicieron descarrilar dos trenes, provocando la muerte de 43 personas. Sobre la rotura del carril que se aprecia en las imágenes de la Guardia Civil, asegura seguir sin saber si es "causa o efecto" del descarrilamiento. Aunque ha reconocido que las muescas encontradas en las ruedas del Iryo siniestrado suponen una "posibilidad innegable" de que el origen se deba a un fallo en la infraestructura.

En paralelo, Puente ha ofrecido "diálogo" para evitar la huelga general anunciada por el sindicato de maquinistas Semaf para los días 9, 10 y 11 de febrero tras la muerte de dos de ellos; el del Alvia siniestrado y uno en el accidente de Rodalies de este martes. "Entendemos el estado de ánimo de los maquinistas y lo respetamos. Entendemos sus reivindicaciones que pasan por mejorar la operativa ferroviaria pero no compartimos que la huelga general sea la mejor forma para ello", ha abundado.

En este sentido, ha prometido "escucharles" para que no se lleguen a realizar los paros. "No nos carguemos lo que tenemos. Vamos a intentar mejorarlo con diálogo, mano tendida y vamos a intentar parar esa huelga", ha proseguido. Eso sí, a posteriori ha advertido que "muchas de las incidencias que reportan los maquinistas tienen que ver con el confort y no con la seguridad".

Puente sí ha reconocido que en los bogies (los soportes de las ruedas) de los cinco primeros coches del Iryo siniestrado se han encontrado una especie de "mordiscos" milimétricos, lo que podría ser debido a un fallo de la vía. En unos cuantos trenes de Renfe que pasaron por ese punto ese día y el anterior también se han detectado "muescas más leves", pero en el lado contrario a los del Iryo.

"Las marcas están en los bogies del lado izquierdo del tren y no del derecho. No es sencillo a partir de un único elemento de prueba establecer una conclusión y hay que poner esas pruebas en conexión con el resto. Sería muy aventurado decir que las marcas en los bogies reflejan un defecto en la infraestructura", ha razonado acto seguido.

Por otro lado, ha defendido que el bogie fotografiado por un reportero del periódico The New York Times semihundido en un arroyo cercano al lugar del accidente ya fue inspeccionado el primer día por la Guardia Civil. El ministro ha confirmado que corresponde al bogie delantero del coche 8 del Iryo y ha señalado que "pudo salir despedido tras la colisión" con el Alvia. "No los ha descubierto el New York Times ni Reuters", ha subrayado.

Comparecerá en el Congreso

En cuanto a las críticas del PP, Puente también ha anunciado que "a la mayor brevedad posible" solicitará su comparecencia ante el Pleno del Congreso, así como la de los presidentes de Renfe y Adif ante la Comisión de Transportes". "Yo no me voy a esconder. La transparencia y el esclarecimiento de los hechos es por respeto a las víctimas", ha subrayado antes de lanzar un mensaje de "confianza en el sistema ferroviario español".

"No es falta de inversión"

Preguntado si España invierte suficiente en mantenimiento de las vías, Puente ha pedido desvincular este debate del accidente. "No es la obsolescencia ni la falta de controles. No estamos ante un problema de falta de mantenimiento ni de falta de inversión; Eñestamos ante un problema me temo mucho más complejo que nunca antes hemos vivido en nuestra red", ha opinado.

En este sentido, también ha considerado que la red "está revisada en profundidad, con arreglo a la normativa europea". "En el caso del siniestro, tenemos una vía recién renovada que ha pasado cuatro inspecciones en los últimos tres meses", ha sentenciado.

Por su parte, el director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, ha defendido que todas las revisiones del tramo que realizó la empresa pública en las semanas anteriores estaban en orden y nada hace indicar que haya indicios relacionados con el accidente. También ha recordado que "las soldaduras se inspeccionan con métodos tecnológicos para asegurar que pueden circular por ellas los trenes".

En cuanto a las limitaciones temporales de velocidad aplicadas en la línea Madrid-Barcelona tras las denuncias de los maquinistas sobre el estado de la vía ha defendido que "son un proceso habitual en Adif". "Es adaptar las condiciones de la vía a las condiciones del ambiente. En cuanto se revisan, se levantan", ha concluido.