La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (Ciaf) mantiene en estos momentos abierta una investigación sobre cómo gestiona el Administrador de Infraestructuras (Adif) los desprendimientos de tierras sobre las vías en episodios de lluvias.

El organismo encargado de aclarar las causas de los accidentes de Adamuz (Córdoba) y de Gelida (Barcelona), tiene abiertas pesquisas sobre un descarrilamiento ocurrido en octubre de 2024 en el túnel de Alora (Málaga) con un AVE de Renfe. El tren impactó contra un desprendimiento de tierra y rocas tras un episodio de precipitaciones intensas. Algo similar a lo que le ocurrió a un tren de la línea R4 de Rodalies en Gelida, al que se le vino encima un muro de contención de la autopista AP-7, causando la muerte de un maquinista en prácticas y 37 heridos.

"Debido a la demora en la decisión de abrir investigación, el proceso investigador se está iniciando actualmente", reconoce la Ciaf en una nota emitida el 29 de octubre de 2025, un año después del siniestro. El tren con destino Madrid circulaba con 291 viajeros a bordo, que fueron trasbordados a otra composición sin registrar heridos.

El maquinista de un tren precedente que circulaba a 300 kilómetros por hora avisó al centro de control de Adif que había notado un bache al pasar por un punto de la vía 1 en el trayecto entre Los Prados y Álora. El responsable de Circulación dictó una limitación temporal de velocidad (LTV) a 200 km/h., que cumplió posteriormente el tren afectado por el suceso. Con un eje fuera del carril, el convoy recorrió cerca de medio kilómetro hasta quedar detenido.

El Pleno de la Ciaf, conformado por el presidente, cinco vocales y un secretario elegidos a propuesta del Ministerio de Transportes, preparó una nota dirigida a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), a Adif y a la operadora pública Renfe. En ella señaló "deficiencias observadas" en las conversaciones entre el maquinista y el centro de control.

En su Memoria Anual 2024, el organismo asegura que el Pleno señaló "la falta de cultura de seguridad evidenciada" en el proceder de aquel día. La Comisión afea a Adif haber tomado "una decisión sin verificar la causa del bache, sino simplemente reduciendo la velocidad de paso de una forma arbitraria, sin respaldo procedimental, y a un nivel (200 km/h) aún demasiado elevado para poder comprobar con seguridad qué es lo que sucede en la vía".

El pasado martes, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) envió una carta en torno a las 15:00 horas al gerente de Recursos Humanos de Rodalies de Cataluña advirtiendo de la caída de árboles en las vías. En la misiva instaban a que Adif estableciera "con carácter inmediato" un plan para mitigar los riesgos que aseguran llevar padeciendo desde hace años. Pero se mantuvo el tráfico ferroviario.

Según la Ciaf, en el caso de Málaga "finalmente se produjo una considerable acumulación de tierras arrastradas ante la boca del túnel". Y el organismo asegura estar analizando ahora la "gestión y tratamiento de las alertas por lluvia y puntos críticos en la Red" y la "transmisión y tratamiento de estas por parte de los puestos de Control de Tráfico Centralizado (CTC)".

También tiene bajo estudio los "análisis del proyecto constructivo", así como la "gestión de golpes reportados por los maquinistas y establecimiento de LTV (limitaciones temporales de velocidad) por parte de los CTC". La investigación pretende averiguar además qué tipo de "medidas mitigadoras frente a desprendimientos" tiene Adif, como "detectores de caída de objetos, Circuitos Cerrados de Televisión (CCTV), etc".

La Ciaf incumple el plazo

En otros dos descarrilamientos ocurridos en Madrid en 2023 y 2024, como reveló este jueves El Independiente, el organismo adscrito al ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente ha incumplido el plazo legal de un año que tiene para entregar el informe con las conclusiones del suceso.

Puente aseguró este miércoles confiar en la independencia con la que debe actuar el organismo al que, por otra parte, su departamento surte de medios económicos y materiales. El ministro también justificó el retraso en la creación de la Autoridad Independiente de investigación de accidentes debido al debate interno del Gobierno sobre en qué ciudad ubicar su sede.

En el caso del accidente de Málaga, la Ciaf llegó a aplazar nueve meses (hasta julio de 2025) la apertura de la investigación formal, hasta recibir la transcripción de las conversaciones entre el maquinista y el puesto de mando. Un año después del suceso, aseguró haber llevado a cabo entrevistas con maquinistas, responsables de circulación y haber realizado un reconocimiento de la infraestructura desde la cabina de un tren.

Precisamente esto es algo que han exigido los maquinistas que operan en Cataluña para volver a operar el servicio de Rodalies tras el accidente de Gelida. A última hora de este jueves se alcanzó un acuerdo entre el gobierno de la Generalitat, Renfe, Adif y los sindicatos para que 13 equipos hagan "revisiones extraordinarias" en cada una de las líneas de la red catalana de cercanías. A medida que se certifique su revisión, se irá recuperando el servicio en un ambiente de tensión agravado por el traspaso de Rodalies a la Generalitat, pactado por Gobierno y Esquerra Republicana (ERC) para investir a Pedro Sánchez.