El ministro de Transportes, Óscar Puente, dice ahora que todavía no es posible ofrecer una fecha concreta para proceder a la reapertura de la alta velocidad Madrid-Andalucía. El pasado 28 de enero aseguró que los trabajos de reparación de la infraestructura tras el accidente de Adamuz podrían permitir la recuperación del tráfico ferroviario en torno al 7 de febrero. Pero en una comparecencia en la Comisión de Transportes del Congreso este martes ha declinado ofrecer un plazo cerrado.

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El servicio ferroviario permanece suspendido desde el accidente producido en la localidad cordobesa de Adamuz el pasado 18 de enero. Al estado en que quedaron las vidas tras la tragedia -ha defendido- se suma "la complejidad climatológica de estos días". "En fin, se junta todo", se ha excusado el titular de Transportes. Después de que los trabajos concluyan, el tramo deberá ser sometido a las correspondientes pruebas por parte de las empresas ferroviarias. "Facilitar una fecha para la restitución del servicio original en plenas condiciones de seguridad no es posible", ha reconocido.

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Aunque ha recordado que se fijó el objetivo de diez días naturales a partir de la jornada en la que la autoridad judicial que investiga el accidente dio permiso para comenzar los trabajos, "la situación climatológica ha llevado a la propia Junta a tomar medidas de limitación de movilidad y es evidente que las obras se ven afectadas por la situación".

De momento, "queda por ejecutar el tendido de los conductores de catenaria, y montar el carril, nivelar y estabilizar la vía una vez completada la preparación del balasto". "Estos trabajos dependen de la disponibilidad de vía ya restituida y avanzarán en cuanto finalicen las actuaciones de infraestructura actualmente en curso", ha asegurado Puente.

Por otro lado, ha indicado que las actuaciones en el ámbito de la electrificación están muy avanzadas y la restitución estructural de la línea aérea de contacto se encuentra prácticamente concluida, tras completarse el izado y hormigonado de los doce apoyos dañados. A partir del 24 de enero se comenzó el desmontaje progresivo de la vía y el tratamiento del balasto, con el acopio de más de 2.400 traviesas nuevas destinadas a la reposición.