Fue la opción de moda, la más demandada hace apenas una década. Entonces seis de cada diez clientes la escogían al salir del concesionario. Los vehículos diésel parecían una opción más económica y medioambientalmente menos contaminante y el coche eléctrico seguía rodeado de dudas. Hoy, en España se ultima su entierro. El vehículo diésel agoniza. Ha dejado de ser aquel rey de las carreteras para convertirse en la opción residual y algo denostada. El año pasado apenas el 5,4% de los nuevos compradores optaron por un vehículo diésel: en 2015 lo hicieron casi el 63%.
Y de reojo mira su final, cada vez más cercano, el otro vehículo de combustión: el de gasolina. Por el momento goza de algo más de salud, pero poca. La pierde sin parar de año en año. En poco más de un lustro ha pasado de tocar el techo con el 60% de las ventas -en 2019- a caer hasta el 27% el año pasado.
Durante mucho tiempo, diésel y gasolina fueron los ‘reyes’ de la carretera. Las dudas y pasos inciertos de las opciones eléctricas parecían no hacerles sombra. Pero hoy, las opciones híbridas y los coches eléctricos se han consolidado y están a punto de certificar el final progresivo del motor de combustión. Los diésel y gasolina siguen en caída libre.
¿Qué coche compramos en 2026? El dilema: híbridos o eléctricos
En el recién cerrado año 2025 algo más de 1,14 millones de personas tuvieron que enfrentarse al dilema. ¿Qué coche compramos? ¿Combustión? ¿Eléctrico puro? ¿Híbrido? Al calor de las ayudas públicas la balanza cada vez se ha ido decantando con más facilidad. Lo ha hecho al mismo ritmo que el panorama normativo se clarificaba, las infraestructuras eléctricas se ampliaban y la competencia del mercado chino aceleraba las opciones eléctricas más asequibles.
Hace una década la respuesta de algo más de 651.000 compradores fue adquirir un vehículo diésel, el año pasado esa cifra fue de apenas 62.669 compradores, según datos de Anfac. En 2018 los vehículos de gasolina matriculados rozaron los 760.000 unidades, más del doble de los 318.210 que se inscribieron el año pasado. Las dos opciones de motores de combustión apenas alcanzan un tercio de la ventas.
Además de estas medidas más directas, el entorno se ha puesto cada vez más complicado para la pervivencia de las opciones de combustión. En el caso del diésel, hace justo una década, en 2015, estalló el conocido como ‘diéselgate’. El grupo Volkswagen fue el primer acusado de falsear los datos de emisiones de sus motores diésel, las dudas sobre sus emisiones recayeron sobre otras muchas compañías. El impacto en los consumidores fue casi inmediato y la imagen de los motores diésel quedó muy perjudicada.
El desplome del diésel: de rey del mercado al 5% en diez años
A ese desgaste se sumó pronto la política de etiquetas de emisión de la DGT que limitaba a una ‘etiqueta C’ los vehículos diésel nuevos de más alta gama. En cambio, los vehículos híbridos y eléctricos obtenían, según los modelos, etiquetas ECO o CERO emisiones, dotándoles de mayor movilidad urbana. La implantación de zonas de bajas emisiones en cada vez más ciudades terminó por condicionar el uso de estos motores de combustión. El anuncio del final de la fabricación de coches diésel para 2035 planteada por la UE dibujó un horizonte complicado para los coches diésel y con ello, una ‘reventa’ futura complicada ante un cambio de coche.
En la España de 2026 la opción que parece haberse asentado como la favorita para los nuevos compradores es la híbrida no enchufable. Una apuesta que combina las dos opciones y que se plantea por ahora como un camino intermedio en el tránsito de la combustión a la electrificación. Los vehículos híbridos no enchufables representaron el pasado año el 35,3% de las ventas. A ellos hay que sumar otro 9,5% de vehículos híbridos enchufables.
Las ayudas, esenciales para el cambio
En el sector la esperanza está en poder acelerar la penetración de los vehículos eléctricos puros. El año pasado por primera vez se rebasó los 100.000 vehículos 100% eléctricos. Los 115.062 unidades matriculadas supusieron un incremento del 75%. “Este cambio se debe en gran medida a las ayudas a la compra. Sin ellas el mercado no tiraría como lo está haciendo”, asegura Raúl Morales, responsable de comunicación de Faconauto. Sin embargo, considera que se está produciendo un cambio de actitud de los consumidores que, motivados por las ayudas, la caída de precios y los avances de autonomía de los vehículos se muestran más dispuestos a dar el salto a opciones eléctricas o híbridas: “Todo ello ha logrado que cada vez más se vea al vehículo eléctrico como una opción”.
En Faconauto auguran que este año será especialmente importante en el desarrollo de las opciones eléctricas puras e híbridos enchufables. Estas dos opciones, las más eléctricas, sumaron el año pasado el 20% de las ventas y “estimamos que este año podemos llegar al 35% de las ventas”, señala Morales.
Electrificar el parque móvil: un objetivo aún lejano
Mantener las ayudas públicas para seguir avanzando en la transformación de la movilidad en España es esencial. Hacer cada vez más atractivo y asequible la compra de estos vehículos será clave para descarbonizar el envejecido parque móvil español. Con una edad media que ronda los 15,5 años, apenas el 9% de los 33 millones de vehículos que circulan en España lo hace con opciones eléctricas.
Desde ANFAC lamentan que pese a la mejora el ritmo continúa siendo lento. Confían en que el objetivo marcado por Europa pueda acelerar el cambio. La UE ha instado a que en 2035 el 90% de los vehículos que se fabriquen y vendan en la UE sean eléctricos o electrificados y que el porcentaje de vehículos de combustión sea de sólo un 10%. Un objetivo que se tuvo que suavizar por las quejas de algunos países como Alemania o Italia que veían prematuro desde el punto de vista industrial reducir el 100% de la combustión dentro de una década.
“Sigue siendo un objetivo muy exigente y hay que seguir impulsando políticas y herramientas que fomenten la compra de estos vehículos, que el usuario pueda considerarlo como su primera opción”, señalan desde Anfac. La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones apela a acelerar el desarrollo de infraestructuras de recarga y un nuevo impulso en materia de fiscalidad y ayudas para seguir dando pasos hacia una electrificación de la movilidad en España: “Sin olvidar la descarbonización de los vehículos industriales, cuya electrificación actualmente representa el 2% del mercado y sin ayudas”.
Coches eléctricos baratos: la ofensiva europea para 2026
El gran reto pasa por abaratar el precio de los vehículos eléctricos y electrificados. El Programa Auto+ que el Gobierno acaba de presentar contempla ayudas para modelos por debajo de 35.000 euros, antes de impuestos. Se trata de un incentivo que busca no sólo la compra sino también la producción de opciones más económicas. La competencia del mercado chino, que representa el 20% de las ventas de coches eléctricos, ha ayudado a agitar el mercado. “En 2026 van a llegar muchos modelos eléctricos más asequibles”, asegura el responsable de Comunicación de Faconauto, la patronal de los concesionarios.
Compañías como Volkswagen, con el ID.2all, Renault con su modelo Twingo y Renaul 5 o Cupra ya han anunciado nuevos modelos a precios muy competitivos, capaces de competir con los fabricantes chinos como MG o BYD.
Europa ha instado a los países de la UE a que promuevan políticas de ‘E-car’, cuyo objetivo debe ser facilitar el salto a la movilidad eléctrica. La presidenta de la UE, Úrsula Von der Leyen afirmó en septiembre pasado, durante el debate del Estado de la UE, que la opción de la ‘triple E’ debía ser una prioridad: modelos Económicos, Ecológicos y Europeos. Se trata de la misma apuesta que ahora el Gobierno de España ha activado en el Programa Auto+ con ayudas por 400 millones dirigidas tanto a fomentar la compra como a mejorar las infraestructuras y la producción de modelos eléctricos accesibles.
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