El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el nuevo fondo España Crece "movilizará hasta 23.000 millones de euros fondos públicos y privados para dinamizar la oferta de la vivienda y avanzar en cerrar el déficit habitacional con el propósito de la construcción de 15.000 viviendas al año".

El jefe del Ejecutivo lo ha puesto de manifiesto durante la presentación del vehículo inversor que será gestionado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y que estará inicialmente dotado con 10.000 millones procedentes del paquete de préstamos de los Fondos Europeos de Recuperación.

Sánchez ha presumido que será "el mayor volumen de financiación pública y privada de nuestra historia en condiciones ventajosas para combatir la crisis habitacional". En este sentido, ha dicho que el fondo España Crece "extenderá al inversor privado una alfombra roja no para especular sino para construir un hogar" para los ciudadanos con dificultades para el acceso a la vivienda.

A nivel global, Sánchez ha dicho que la voluntad pasa por llegar a movilizar 60.000 millones y alcanzar los 120.000 millones uniendo la pública y la privada. Entre los objetivos estará "contribuir al desarrollo del mercado de capitales como pedía el informe Letta".

En este sentido, ha defendido que servirá para desarrollar "un ecosistema de capital riesgo, de private equity, acompañando las inversiones y dar seguridad a los inversores, para que muchas pequeñas y medianas empresas puedan acceder a los mercados financieros".

El tercero de los objetivos, ha dicho Sánchez, es el de la Europa Social. "España Crece va a coinvertir en el sector privado con posiciones minoritarias con préstamos y avales", ha dicho. Eso sí, ha dicho que no se hará de cualquier forma, sino en sectores clave como economía digital, computación cuántica, economía circular, infraestructuras como el agua, el saneamiento, y en la seguridad y la vivienda.

El PP ha reprochado estos días, en boca de su vicesecretario de Economía Alberto Nadal, que en realidad la herramienta no es más que "un último intento de no tener que devolver fondos" por la mala ejecución de los mismos. "El Gobierno ha tenido que devolver 60.000 y para evitar devolver otros 10.000 se ha inventado este fondo con los mismos objetivos que tenían los fondos anteriores", señaló la semana pasada. Los de Alberto Núñez-Feijóo temen, además, que el Ejecutivo tenga la tentación de usar el vehículo para entrar en el capital de más empresas como ya hizo con Telefónica.

Este lunes, el ministro de Economía Carlos Cuerpo ha defendido que se trata de "un proyecto transformador con vocación de futuro para proseguir el crecimiento de los últimos años". "Un modelo de crecimiento sostenible y moderado compatible con que España sea un foco de atracción de inversión extranjera", ha dicho el titular de Economía. Según ha defendido, la intención es "generar el círculo virtuoso para que las empresas crezcan, innoven y puedan pagar mejores salarios", ha dicho.

"Los inversores saben que estamos haciendo las cosas bien y por eso se fijan en nosotros", ha abundado el jefe del Ejecutivo tras ensalzar el "papel determinante" que jugó España en la creación de los fondos europeos.