BBVA celebra este viernes en Bilbao su junta general de accionistas en el Palacio Euskalduna de la capital vizcaína. Una vez superado el episodio de la opa fallida sobre el Banco Sabadell, ahora el foco está puesto en el impacto económico de la guerra de Irán. La propia entidad reconoce que el conflicto en Oriente Medio, especialmente si se alarga, puede frenar el crecimiento de la economía global y provocar un escenario de volatilidad.
Su presidente, Carlos Torres ha afirmado antes de entrar a la Junta que pese al actual "entorno incierto", marcado por "tensiones comerciales y conflictos bélicos", el banco afronta "con confianza" este contexto y espera seguir creciendo este año por encima de sus competidores y seguir liderando "de nuevo" la era de la inteligencia artificial (IA).
"La fragmentación geopolítica y los conflictos, la transición energética, y la aceleración tecnológica están redefiniendo la economía global. Pese a la incertidumbre, la economía muestra una notable resiliencia, mayor de la prevista", ha puesto en valor ante los accionistas.
Respecto a la exposición al conflicto, la compañía se escuda en su diversificación geográfica como forma de hacer frente al eventual impacto de la guerra. Su servicio de estudios, BBVA Research, mantiene la previsión de crecimiento para la economía española en 2026 en el 2,4%. Según sus cálculos, el incremento en los precios del petróleo y del gas asociado al conflicto geopolítico restará alrededor de dos décimas al crecimiento del PIB este año y elevará la inflación media en tres décimas. Todo si la guerra es de corta duración.
Torres ha explicado que las estimaciones de BBVA Research "apuntan a un crecimiento" sostenido en los países en los que el banco tiene presencia: 2,4% en España, 1,8% en México, 4% en Turquía y 3% en los países de América del Sur. "Aunque la escalada del conflicto en Irán podría impactar negativamente en estas cifras si se prolonga el cierre del estrecho de Ormuz", ha avisado.
Torres llega al cónclave después de que la entidad haya ganado 10.500 millones en 2025, un 4,5 % más que en 2024. Algo que le permite presumir de que el banco está "en su mejor momento". Torres ha defendido que ha sido "un año de crecimiento y amplificación de valor".
Asimismo, el presidente ha añadido que gracias a esos resultados, el banco "acelera" la remuneración a sus accionistas. "Por un lado, destinamos la mitad del beneficio, 5.200 millones, al mayor dividendo de nuestra historia -de 92 céntimos por acción-, un 31% más que el año anterior y, por otro, avanzamos en la ejecución del programa de recompra de acciones por importe de 4.000 millones", ha agregado.
Torres ha recordado que en 2025 el banco incorporó más de 11,5 millones de nuevos clientes, dos de cada tres a través de canales digitales. El consejero delegado, Onur Genç, ha asegurado que en el nuevo ciclo estratégico aspiran a alcanzar un ROTE medio cercano al 22%. También un crecimiento anual del patrimonio neto tangible por acción más dividendos en torno al 15%; una eficiencia en niveles próximos al 35%; y aspiran a un resultado atribuido acumulado de 48.000 millones de euros entre 2025 y 2028.
En cuanto a nombramientos, el consejo de administración también somete este viernes a votación de la junta el de Jordi Montalbo como consejero independiente en sustitución de Lourdes Máiz, que dejará el cargo tras alcanzar el plazo máximo de doce años para permanecer en él. En el orden del día también estaba la reelección de los consejeros Sonia Dulá, Raúl Galamba, Ana Revenga y Carlos Salazar.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado