Han sido doce meses de batalla por el relato. Un año en el que la prioridad de los participantes en el sistema energético ha sido defender la actuación propia aquel día y orientar la acusación sobre otros. Mientras las investigaciones continúan y las responsabilidades por lo ocurrido aún no están asignadas, en el sector energético desde el pasado 28 de abril se ha librado una suerte de ‘guerra’ de informes, relatos y conclusiones que en muchos casos han arrojado resultados diferentes entre sí a la hora de asignar responsabilidades. La idea más extendida es que aquel día se produjo un fallo ‘multifactorial’ y un problema de sobretensión en la red que no pudo ser contenido y desembocó en el cero energético que dejó a España a oscuras.

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El pulso viene a la hora de asignar las razones que lo provocaron, el origen de todo. En este tiempo han sido muchos los organismos que han emitido sus propios informes: Red Eléctrica, la CNMC, el Gobierno, ENTSO-E (Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad). Las principales energéticas también han insistido en sus conclusiones durante las no pocas comparecencias públicas en actos y comisiones de investigación a las que han sido citados y en las que siempre han puesto la mirada en los errores de programación que habría cometido el operador del sistema, Red Eléctrica.

El cruce de acusaciones es amplio entre quienes ponen el foco en el operador del sistema (REE), los que acusan de incumplimientos a las energéticas y los que extienden la mancha de la responsabilidad a todos, incluidos los reguladores. Determinar culpabilidades será determinante para el proceso de asunción de responsabilidades que se pudiera derivar del apagón y que podría traducirse responsabilidades millonarias, de ahí el interés de cada uno de los agentes implicados en el apagón por defender su actuación y eliminarse de la ecuación de responsables. Todo apunta a que serán los tribunales quienes finalmente determinen quién deberá pagar la factura del apagón del 28 de abril de 2025.

Red Eléctrica insiste en que "no falló"

Es el operador del sistema, el encargado de programar cómo generará España su energía cada día. Una responsabilidad que supone determinar el peso que deberá tener cada fuente de energía (eólica, solar, nuclear, gas o hidráulica) y las plantas que deberán participar para casar la generación con la demanda que se prevé y sin que esa programación suponga un problema de sobretensión para la red eléctrica.

El 18 de junio del año pasado, casi dos meses después del apagón, REE emitió su informe. En él señala que se produjeron “circunstancias acumulativas” que excedieron “con mucho el criterio de seguridad” y que derivaron en un problema de “sobretensión y un disparo en cascada de generación”. Aseguraba que antes de las 12:03 horas el sistema se encontraba “en valores admisibles de tensión y frecuencia”.

A partir de ahí, Red Eléctrica acusa a “alguna planta de generación” de energía como el origen de dos oscilaciones “forzadas” de tensión y tres plantas más de generación que se habrían desconectado a continuación de modo “incorrecto”: “Plantas que dispararon sin alcanzar el rango de tensión establecido para ello en la normativa vigente”. Señala también que las plantas que ese día debían cumplir su función de absorción de la sobretensión no cumplieron. Asegura que cuando REE hizo la programación lo hizo “siempre considerando que todos los grupos cumplen con las prestaciones técnicas contempladas en la normativa”.

REE concluye que el incidente no se produjo por un problema de inercia, sino de control de tensión y no de control de la frecuencia: “los grupos acoplados por restricciones técnicas eran suficientes para cubrir la demanda, proporcionar inercia, permitir el control de los flujos de energía y disponer de recursos para el control dinámico de tensión”.

El MITECO siembre dudas sobre las energéticas y REE

Un día antes fue el Gobierno quien hizo público su informe. El 17 de junio, 49 días después del apagón, el comité de análisis del Ejecutivo concluía que el origen fue un problema de tensión “con origen multifactorial”. Entre las posibles responsabilidades sitúa tanto al programador y operador del sistema, Red Eléctrica, como a las energéticas. Señala que faltaron capacidades de control de tensión “bien porque no estaban programadas con suficiencia, bien porque las que estaban programadas no proporcionaban adecuadamente lo que decía la norma”.

Señala que “se desconectaron centrales de generación antes de que se superasen los umbrales de tensión establecidos” para poder hacerlo, “contribuyendo a una desconexión en cadena que acabó en el apagón nacional”. El Gobierno también valida su apuesta por las renovables y asegura que no tuvieron responsabilidad en lo ocurrido: “La crisis eléctrica no se debió a la penetración de renovables, ni a la realización de un experimento, ni a la elección de un mix suicida, ni a un problema de inercia y sincronismo, ni a la falta de generación nuclear, entre otros bulos”, asegura el MITECO.

El Ejecutivo concluye que actuó de modo adecuado al identificar las causas del incidente “en tiempo récord” y adoptando las medidas oportunas para que no pueda volver a producirse una crisis eléctrica.

El panel de 49 expertos europeos del ENTSO-E.

El informe final de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E) concluyó el pasado 20 de marzo que las energías renovables no fueron la causa única del colapso eléctrico, pero sí identifica limitaciones que obligan a revisar su integración en el sistema.

La conclusión de los expertos es que el apagón ibérico fue un fenómeno inédito causado por múltiples factores que puede prevenirse en el futuro. Los técnicos proponen que las instalaciones dejen de operar con parámetros fijos y pasen a participar activamente en el control de tensión, respondiendo dinámicamente a las condiciones del sistema. El documento no cuestiona el modelo renovable, pero advierte que su integración requiere nuevas reglas técnicas para que estas plantas pasen de ser generadores pasivos a actores activos en la estabilidad del sistema eléctrico europeo.

La CNMC investiga errores en REE y las energéticas

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) hizo público su informe el pasado 19 de marzo. En él concluye que el 28 de abril de 2025 se disponía de las "herramientas normativas y regulatorias" para haber evitado el apagón eléctrico, aunque considera necesario abordar mejoras en el sistema eléctrico "para dar respuesta a las necesidades actuales del sistema y dotarlo de mayor robustez", así como en la red de telecomunicaciones y ferroviaria.

Hace dos semanas, la CNMC anunció la incoación de expedientes de investigación –por el momento suman ya 56- no solo a Red Eléctrica, sino a las principales energéticas del país por su actuación durante el apagón. Por el momento recuerda que la apertura de estos procedimientos no presupone ninguna irregularidad, pero sí incide en su investigación en el papel de Red Eléctrica e Iberdrola, a las que abre expediente por posibles incumplimientos “muy graves”.

Al operador del sistema que lidera Beatriz Corredor lo investiga por posibles incumplimientos "muy graves" que podrían haber tenido incidencia en el apagón. En términos generales, cuestiona la programación del 'mix energético' que REE llevó a cabo para aquel 28 de abril, así como su actuación durante la crisis que precipitó el 'cero energético'. Los expedientes hacen referencia a posibles incumplimientos de sus deberes básicos de gestión de la red y a la transparencia en la transmisión de información a la que está obligada. Así, considera que REE podría haber incurrido en incumplimientos de sus obligaciones con daños en el sistema eléctrico y en terceros, como las grandes industrias. El expediente hace referencia al artículo 30.2 de la Ley 24/2013 del Sector Eléctrico.

Este lunes también se conoció que la CNMC ha incoado otro expediente sancionador por una infracción "muy grave" a Iberdrola por su nuclear. En concreto, este nuevo expediente del regulador, contra Iberdrola España e Iberdrola Generación Nuclear, es por un posible incumplimiento del artículo 64.37 de la Ley del Sector Eléctrico, que afecta a la "reducción de producción o suministro sin autorización/incumplimiento reiterado de obligaciones de disponibilidad". Sin embargo, hoy Foro Nuclear ha señalado que este expediente "no tienen relación con el apagón del 28 de abril de 2025, ni se refieren a cuestiones de seguridad de las instalaciones".

En un comunicado difundido este martes, desde Foro Nuclear señalan que estos expedientes se circunscriben a fechas distintas y a cuestiones relacionadas con el cumplimiento de procedimientos operativos (prestación básica del control de tensión), las ofertas a mercado y a las paradas motivadas por criterios de mercado eléctrico.

Energéticas y las deficiencias de "planificación, previsión y reacción"

El consejero delegado de Endesa, José Bogas, se ha referido este martes a lo ocurrido durante el apagón. En su última Junta de Accionistas como CEO de la compañía, ha defendido la correcta operación de sus centrales de generación el 28 de abril de 2025, cuando se produjo el 'cero eléctrico' que afectó a la España peninsular. El directivo ha reiterado que el apagón de abril de 2025 "se trató de un incidente cuya causa debe situarse en las deficiencias estructurales y de planificación, previsión y reacción del operador del sistema ante elevadas oscilaciones de tensión del sistema eléctrico".

A su juicio, en estas elevadas oscilaciones de tensión confluyeron diversos factores técnicos interrelacionados. "Entre ellos, una programación insuficiente de generación síncrona para garantizar la estabilidad del sistema en determinadas zonas, especialmente en el suroeste peninsular, donde la potencia síncrona acoplada resultó claramente insuficiente para absorber y estabilizar las oscilaciones de tensión que se estaban produciendo", ha dicho.

También ha apuntado que, en ese momento, la generación renovable, "que ese día era la más abundante del mix energético", no podía participar activamente en el control de la tensión. Esto se debe a que el marco operativo vigente, responsabilidad de la CNMC y "denunciado" reiteradamente por Red Eléctrica, "no contemplaba todavía su plena integración en los servicios dinámicos de gestión de la tensión", ha resaltado.