La oferta pública de empleo de 2026 ya tiene cifras concretas y, sobre todo, un cambio de fondo. El Gobierno quiere dejar atrás el esquema clásico de "tantas bajas, tantas altas" para diseñar las plazas según las prioridades reales del Estado. En total, la convocatoria suma 37.017 plazas si se incluyen la Administración General del Estado, las fuerzas y cuerpos de seguridad y las fuerzas armadas, con una parte muy relevante centrada en digitalización, transición energética, ciberseguridad y atención ciudadana.
Una OEP con enfoque de país
La gran novedad de esta Oferta de Empleo Pública (OEP) no está solo en el volumen, sino en el criterio de reparto. Según el documento emitido por el Ministerio para la Transformación Digital y Transición Ecológica, la planificación se ha hecho a partir de áreas estratégicas y no únicamente en función de jubilaciones o vacantes. El objetivo es reforzar servicios públicos esenciales y responder a necesidades estructurales del Estado. Dentro de ese diseño, el Gobierno sitúa como ejes centrales la mejora de los servicios públicos, la transformación digital de la Administración y una oferta extraordinaria vinculada a la transición ecológica y la emergencia climática.
Ese planteamiento encaja con el discurso político que acompaña a la convocatoria, la administración debe ser más eficaz, más moderna y capaz de prestar mejores servicios. Y para eso no basta con cubrir huecos; hay que redibujar la plantilla pública con una lógica de futuro, algo que el propio Ejecutivo presenta como una "gestión provisional de efectivos".
Las cifras generales
La parte más visible de la OEP 2026 es la de la Administración General del Estado (AGE), que suma 27.232 plazas, frente a las 26.889 del año anterior. A esto se añaden 9.785 plazas en fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y fuerzas armadas, por encima de las 9.699 del ejercicio previo. El resultado global asciende a 37.017 plazas, frente a las 36.588 de 2025, incluyendo además una convocatoria extraordinaria de 346 puestos para hacer frente a efectos de las danas.
El incremento confirma una tendencia al alza que se viene observando desde hace años. El documento refleja que la AGE ha pasado de 480 plazas en 2012 a 27.232 en 2026, con una evolución que muestra el crecimiento progresivo de la oferta pública en la última década.
| Bloque | Plazas 2025 | Plazas 2026 | Variación |
|---|---|---|---|
| Administración General del Estado (AGE) | 26.889 | 27.232 | +343 |
| Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado + Fuerzas Armadas | 9.699 | 9.785 | +86 |
| Total global OEP 2025 | 36.588 | 37.017 | +429 |
¿Cómo se dividen las plazas?
Uno de los bloques más llamativos de esta oferta de empleo público es el de la transformación digital. La oferta incluye más de 1.700 plazas vinculadas a competencias TIC, un 42% más que en 2025, y ese refuerzo se concentra en varios cuerpos técnicos clave. El Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la AGE pasa de 100 a 300 plazas, un salto del 200%; el de Gestión de Sistemas e Informática sube de 200 a 400, y Técnicos Auxiliares de Informática alcanza las 1.000 plazas, frente a las 900 del año anterior.
Además, por primera vez se convocarán especialidades específicas en inteligencia artificial, ciberseguridad y ciencia del dato, algo que el propio Gobierno presenta como una novedad histórica. La intención es clara, la de internalizar procesos, reforzar la capacidad tecnológica del Estado y preparar la administración para un uso más intensivo de la IA en la gestión diaria.
Para cubrir estas plazas, el Estado busca perfiles de alta cualificación técnica que puedan liderar la modernización de los servicios públicos. Se priorizan ingenieros de datos, arquitectos de sistemas y especialistas en ciberseguridad capaces de blindar la infraestructura crítica de la Administración. Además, la gran novedad reside en la búsqueda de expertos en Inteligencia Artificial aplicada, perfiles que no solo dominen los algoritmos, sino que sepan implementarlos para agilizar la gestión administrativa, mejorar la atención ciudadana automatizada y optimizar el análisis de grandes volúmenes de información estatal.
Así es el reparto definitivo
La parte más destacada del reparto de plazas de la OEP 2026 está en el bloque tecnológico, que concentra el mayor crecimiento respecto a 2025. En conjunto, los tres cuerpos vinculados a sistemas, informática e inteligencia artificial reflejan la apuesta del Gobierno por reforzar la transformación digital de la Administración y acelerar la incorporación de nuevas capacidades técnicas. Este es el reparto definitivo de las denominadas plazas TIC:
| Área / cuerpo | Plazas 2025 | Plazas 2026 | Incremento | Función principal |
|---|---|---|---|---|
| Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la AGE | 100 | 300 | +200% | Impulsar la transformación digital |
| Gestión de Sistemas e Informática de la AGE | 200 | 400 | +100% | Gestionar la transformación digital |
| Técnicos Auxiliares de Informática de la AGE | 900 | 1.000 | +11% | Internalizar procesos de IA en la AGE |
El desembarco de la IA en la administración
Aquí está una de las claves de fondo de las plazas de empleo público este 2026. El Ejecutivo quiere aprovechar la digitalización y la inteligencia artificial para mejorar los servicios que recibe la ciudadanía y, al mismo tiempo, transformar el empleo público en lugar de reducirlo. El Gobierno señala que en España el 83% de los ciudadanos ya utiliza sitios oficiales o apps gubernamentales, ocho puntos por encima de la media europea, y que el país también está siete puntos por encima en servicios públicos digitales para la ciudadanía.
Con ese punto de partida, el objetivo es aumentar un 25% los procedimientos administrativos digitales. A eso se suma la introducción de formación obligatoria en digitalización e IA en todos los cursos selectivos, además de la capacitación específica del personal público en estas materias. En palabras que resumirían bien este enfoque, la digitalización no se plantea como un recorte, sino como una herramienta para prestar mejor el servicio y adaptar la administración al siglo XXI.
Prioridades estratégicas
La OEP no se distribuye solo por cuerpos, sino también por políticas públicas prioritarias. El 30% de la oferta se destina a áreas estratégicas como transición energética, emergencias climáticas, ciberseguridad, infraestructuras, transporte, estrategia comercial, seguridad pública, nacionalidad y migraciones, y mejora de la atención a la ciudadanía.
Esto significa que el reparto de plazas intenta responder a grandes desafíos del país, no solo a necesidades internas de la administración. Por ejemplo, se refuerzan ámbitos vinculados a la lucha contra el cambio climático y a la digitalización del tejido productivo. Además, también otros más sensibles social y administrativamente, como migraciones o atención directa al ciudadano. El diseño, por tanto, mezcla modernización tecnológica, respuesta institucional y refuerzo de servicios básicos.
La OEP, a examen
A esta oferta de empleo público propuesta por el Gobierno de España no le han faltado detractores. El CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios) rechaza la Oferta de Empleo Público porque "apenas crea 217 nuevas plazas de nuevo ingreso y reduce la promoción interna".
Según afirman, el Ministerio ha ocultado a las organizaciones sindicales más representativas los datos en la negociación y debe explicar al detalle las cifras trasladadas en rueda de prensa. Esta situación "es inaudita y supone una falta de respeto a las/os representantes de los trabajadores"
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