El mercado de las hipotecas no ha parado de crecer en España. Los bajos precios y el auge de la compra de vivienda han disparado uno de los negocios más asentados de los bancos. Pero cada uno va por libre y afronta el escenario con una estrategia distinta en tercer mercado de la zona euro donde se ofrecen más baratas.
Los resultados del primer trimestre presentados hasta este martes por las principales entidades bancarias españolas dan cuenta del repliegue generalizado del que solo se desmarcan Santander y CaixaBank. El resto, como se encargaron de exponer este mismo martes los directivos del Banco de Sabadell, está optando por esconder la cabeza a fin de proteger la rentabilidad de sus carteras.
Es decir, para que los bajos precios a los que se comercializan los préstamos hipotecarios no las impacten negativamente en sus balances. "Hemos ralentizado voluntariamente el ritmo de producción", reconoció el todavía consejero delegado del Sabadell, César González-Bueno.
"Los precios están un poquito demasiado tensionados", reconoció el 'número dos' de Josep Oliu, que este miércoles será sustituido por Marc Armengol. Aunque el directivo defendió que sigue siendo "un producto rentable en su conjunto", también llamó la atención sobre el hecho de que tengan una rentabilidad cada vez "más ajustada" pese a que le añadan productos como los seguros asociados.
El discurso es totalmente opuesto al que expresó su homólogo del Santander, Héctor Grisi, la semana pasada. De hecho, el consejero delegado de la entidad que preside Ana Botín expuso un crecimiento del 44% en nueva producción durante el primer trimestre. "El año pasado estábamos por debajo de la cuota. Y estamos totalmente abiertos y dando hipotecas en España", expuso sobre lo que ahora sí ven como "un buen negocio".
Sobre todo, señaló que los clientes se decantan hacia el tipo fijo frente a la tendencia por el variable que ha habido en los últimos años. Optar por un tipo algo más alto pero que no se mueve sirve para proteger a los clientes frente a eventuales subidas de los tipos.
Precisamente, tras el impacto de la guerra abierta por Estados Unidos en Irán, el mercado descuenta ya varias subidas a lo largo de lo que resta de 2026. En concreto, los analistas consideran que el Banco Central Europeo (BCE) los llevará de aquí a final de año incluso hasta el 2,75%. Un encarecimiento que puede tener impacto en la demanda.
Precisamente, desde CaixaBank avisan de un posible encarecimiento de los préstamos. Así lo expuso hace unos días el consejero delegado Gonzalo Gortázar. La primera entidad española elevó un 12% su nueva producción en el primer trimestre respecto al mismo período del año anterior. Y con ello incrementó su cuota hasta el 26% de la nueva producción.
Algo a lo que no parecen estar dispuestos otros competidores como el BBVA. Su consejero delegado, Onur Genç, aseguró el pasado jueves que la entidad aún no ve incentivos para meterse de lleno en la concesión y llamó la atención sobre el hecho de que es más rentable invertir en Bonos del Tesoro que en préstamos hipotecarios. Así que aunque no ha dejado de conceder (+21%), sí sigue cediendo cuota en España. Ahora, la estrategia pasa por mantener un enfoque más prudente que priorice a quienes ya son clientes, en lugar de salir a captar fuera.
Quien lleva tiempo llamando la atención sobre los precios de las hipotecas es Bankinter. Su consejera delegada, Gloria Ortiz, insistió en la última presentación de resultados en la baja rentabilidad del producto para su banco debido a los precios actuales por debajo del 3% a los que se comercializan en el mercado. Por eso, la entidad ha preferido seguir cediendo cuota y su nueva producción ha caído un 40 % en los tres primeros meses del año.
El Sabadell, de momento, también ha preferido seguir esta estrategia y plegar velas hasta quedarse en un 6% de cuota. La nueva producción hipotecaria se ha reducido un 24% interanual entre enero y marzo, aunque el saldo vivo ha crecido un 4,1% en el periodo. Según González-Bueno, cuando los márgenes eran razonables se llegaron a mover en el entorno del 9%, aunque consideran que su escenario "natural" es estar en el 7%. Dejó claro también que no será un segmento que abandonen, pero "cuando los precios se ajustan tanto, es lógico ajustar la producción", argumentó.
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