El futuro de Indra vuelve a pasar por una votación. Solo algo más de un mes y medio después de la abrupta salida de Ángel Escribano de la compañía, Indra cambiará de CEO. La Comisión de Nombramientos y Retribuciones de Indra propone al Consejo de Administración, que se reúne este martes, los nuevos candidatos a CEO de la cotizada. Entre los nombres que se barajan se encuentran Josep María Recasens, Manuel Cermerón y Jesús Nuño de la Rosa.

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El candidato Josep María Recasens, como el todavía CEO de Indra, José Vicente de los Mozos, viene del sector del motor y, concretamente, del Grupo Renault. Recasens tiene un perfil industrial, pues es director general de Renault Iberia desde 2021, característica importante para liderar la empresa llamada a ser 'campeón industrial de la defensa'. En la compañía francesa de automóviles coincidió durante dos años en la etapa de De los Mozos cuando éste fue director general de Fabricación y Logística del grupo Renault a nivel mundial hasta 2023.

Además, es presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), por lo que mantiene una relación directa de trabajo con el gobierno, y concretamente con el Ministerio de Industria y Turismo, la cartera que concede los megapréstamos a las empresas para ejecutar los programas de defensa. Este candidato, catalán, como el presidente de Indra, Ángel Simón, se posiciona así como un perfil industrial en un momento clave en el que Indra tiene marcado el objetivo de expandirse por Cataluña y por todo su tejido industrial y académico. Por otra parte, su perfil industrial compaginaría con la deseada fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), pues el Gobierno ve necesaria la operación para mantener la fluidez de la industria de la defensa y así liderar el sector en Europa.

Josep María Recasens junto con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu / E.P.

Perfiles cercanos a Ángel Simón y a la Sepi

Manuel Cermerón, otro de los candidatos, es director de crecimiento y transformación de Veolia y trabajó bajo las órdenes de Ángel Simón, por lo que cuenta con el apoyo y la total confianza del máximo representante de Indra. El pretendiente a consejero delegado de la compañía es ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña y fue también CEO de Abgar, empresa en la que Simón fue presidente hasta 2024. Por lo tanto, ambos ejecutivos han mantenido una relación cercana profesional, algo que homogeneizaría la cúpula de Indra tras la crisis de gobernanza de los últimos meses.

Otro nombre que se barajó en la reunión celebrada durante la tarde del lunes fue el de Jesús Nuño de la Rosa. Este directivo madrileño inició su carrera en el sector turístico y hotelero, donde ocupó la dirección de Viajes El Corte Inglés. Su nombre se consolidó como consejero delegado de El Corte Inglés en 2017 y un año después fue aupado a la presidencia del Grupo, donde ejerció como tal hasta julio de 2019. Finalmente, abandonó completamente El Corte Inglés en enero de 2020, tras más de 20 años de carrera en la compañía. En 2022, con una Air Europa muy tocada tras la pandemia del Covid, fue nombrado CEO de la aerolínea, cargo que ocupó hasta 2025. Su nombramiento estuvo apoyado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), la misma que posee el 28% del accionariado de Indra.

Fusión de Indra con Escribano

El nombramiento del nuevo CEO de Indra llega en un momento clave. La fusión con EM&E está oficialmente paralizada desde que los Escribano se retiraron de la mesa de negociaciones después de que la Sepi pidiese la dimisión del expresidente para continuar con la operación. El presidente se atrincheró en la cúpula de la compañía, pero finalmente claudicó. Este paso al lado permitió que la fusión se volviese a barajar.

Pero fue la salida de los Escribano del capital de Indra con la venta de su 14,3% del capital la que realmente allanó de nuevo la operación, pues éste era un requisito indispensable de la Moncloa para reanudar las conversaciones. El requerimiento del Gobierno era bajar la participación. Finalmente, los madrileños vendieron el total de sus acciones obteniendo una plusvalía de 875 millones de euros.

Sin embargo, aunque ambas partes cuentan con la palabra del otro, como informó El Independiente, está por decidirse qué fórmula se empleará para cerrar la operación. La primera -la que quieren los empresarios madrileños propietarios de EM&E- consiste en un canje de acciones respecto del valor total de su compañía. Ellos la valoran en unos 2.300 millones de euros, pero el Gobierno no estaría dispuesto a que se pague esa cifra. En todo caso, si se opta por esa fórmula, los hermanos Escribano volverían a pasar a tener una importante participación en Indra, lo que les permitiría recuperar incluso el asiento que han perdido en el Consejo.

Los deseos de Moncloa pasan por que queden al nivel de la participación de la familia Aperribay, que se mueve en el entorno del 8% a través de la empresa de defensa vasca Sapa, contraria a la operación con EM&E. Es decir, se ejecutaría el canje de acciones hasta llegar al nivel de los vascos (7-8%), y la parte restante del valor de EM&E se completaría mediante el pago en efectivo.