A pesar de ser una de las estrellas del desfile militar de Vigo de este sábado, el programa de los Vehículos de Combate sobre Ruedas (VCR) 8x8 Dragón es uno de los principales quebraderos de cabeza de la ministra Margarita Robles. Ni Indra ni su crisis de gobernanza. Para la ministra de Defensa, su principal preocupación respecto a la industria gira en torno a "exigir que en cuanto antes den cumplimiento al programa del 8x8 Dragón", un proyecto de 2.500 millones de euros. Su inquietud no es baladí, pues solo se han entregado 70 vehículos 8x8 y ninguno está operativo. Además, los retrasos y complicaciones del programa han generado cierto rechazo respecto a las capacidades del vehículo blindado. Sectores del entorno creen que los 8x8 están desfasados ya que no atienden a las necesidades de los conflictos actuales. Pero además de esto, las mismas fuentes señalan a El Independiente que incluso se han detectado incidencias con las unidades de motor de algunos vehículos, concretamente, en la caja de cambios.

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El VCR 8x8 Dragón es un blindado fabricado por el consorcio Tess Defence S.L. La sociedad se constituyó en 2020 para responder al programa entre cuatro de las empresas más potentes del sector de la defensa nacional. Liderada por Indra, con el 51% del accionariado, la compañía se formó para contar con la experiencia de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), Santa Bárbara Sistemas y Sapa Placencia -que fabrica las unidades de motor-. El Independiente se puso en contacto con la compañía vasca, pero no obtuvo respuesta.

De alguna manera, Tess Defence se posicionaba como el próximo referente en la industria española de defensa gracias a la experiencia en la producción de carros de combate de Santa Bárbara, unida ahora a las capacidades en integración de sistemas de armas, electrónica y motor de Indra, EM&E y Sapa. Incluso, algunos sectores industriales y militares concibieron a Tess Defence como el germen perfecto a partir del cual crear el famoso 'campeón nacional de defensa' que ansía el Gobierno de España con el objetivo de hacerse con un hueco en Europa.

Disputas empresariales en Tess que afectaron a la productividad

Sin embargo, las disputas empresariales por el núcleo de la compañía que pretende modernizar las capacidades terrestres del Ejército no solo se quedaron en el ámbito corporativo. Los desentendimientos internos han provocado climas de lenta cooperación industrial que han provocado que no se hayan cumplido los plazos de entrega. La fricción aumentó cuando el Gobierno, para fusionarla con Indra, intentó una acción agresiva de adquirir Santa Bárbara, que pertenece a la gigante estadounidense General Dynamics, quinta compañía de defensa con más ingresos del mundo. El objetivo era dar un paso de gigantes para ganar soberanía frente a Estados Unidos, país con el que España tiene una gran dependencia tecnológica y militar. Esto provocó recelos por parte de la matriz estadounidense. Finalmente, la maniobra del Gobierno por tratar de adquirir Santa Bárbara terminó por perjudicar las relaciones entre los actores de Tess y su respectiva productividad.

Al margen de los conflictos empresariales, los retrasos en la entrega de los vehículos blindados empujaron a Defensa a imponer a Tess Defence una multa de 9,1 millones de euros por incumplimiento en los plazos de entrega de los carros. De hecho, se había acordado que en 2024 se iban a entregar 92 unidades. Finalmente, el Ejército no recibió ningún 8x8 Dragón para ese año.

Avances en las entregas de los 8x8 pero sin estar operativos

El contrato de los 8x8 se firmó en agosto de 2020 para la fabricación de 348 vehículos blindados por unos 2.500 millones de euros. Con los retrasos, Defensa reajustó el calendario para evitar cargar con multas al consorcio y exigió tener 60 vehículos operativos antes de junio de 2026. A cinco días de junio, el consorcio proporcionó 14 nuevos vehículos, superando así la exigencia de los 60 Dragones entregados. Sin embargo, ninguno de estos blindados se ha definido aún como 'operativo' por los responsables militares del programa, según señalan fuentes conocedoras de la situación a El Independiente.

En un intento extra de evitar multas al consorcio, Defensa amplió los plazos y reajustó los calendarios de entregas. Finalmente, para este año se acordó que el Ejército de Tierra debe tener 156 unidades a su disposición, por lo que deberán recibir 86 Dragones extra para llegar a lo acordado entre las partes. Sin embargo, la ministra ha mostrado en repetidas ocasiones su desconfianza hacia Tess Defence ya que "las entregas avanzan con mucha lentitud". Por ello, Robles ha pedido en numerosas ocasiones a las industrias implicadas que aceleren las entregas. 

Vehículos desfasados por "su tamaño y poca flexibilidad"

Pero la preocupación ya no solo pasa por el cumplimiento de los plazos. Se ha hecho notorio dentro de sectores de la industria que "los 8x8 están pensados para un escenario de guerra que ya no existe". La fecha de la firma muestra el dato clave. El programa se rubricó antes de la invasión de Ucrania, un conflicto que ha acelerado sobremanera la industria y el conflicto armado. Los nuevos desarrollos tecnológicos en el marco bélico han traído a los drones y a la inteligencia artificial a primera línea de combate. Así, algunos sectores señalan que este blindado no recoge las necesidades específicas de la guerra moderna. Por otra parte, hay cierto escepticismo respecto a la utilización de los 8x8 en muchos de los teatros de operaciones debido a que "su uso es muy limitado por su tamaño y poca flexibilidad".

Es decir, aun más allá de los evidentes retrasos en las entregas de los vehículos, la preocupación supera el cumplimiento o incumplimiento de los plazos. E, incluso, aunque se solventen los problemas técnicos que se siguen registrando, hay dudas sobre si este es el vehículo adecuado para las necesidades de las Fuerzas Armadas, aún después de haber gastado 2.500 millones de euros.