La guerra de Irán está teniendo un impacto directo en el déficit comercial de la economía española. En concreto, ha agrandado un 37% el déficit energético hasta los 2.482,6 millones de euros, 669,7 más que en el mismo mes del año anterior. Las importaciones de productos energéticos ascendieron a 5.536 millones, un 43,8% más interanual, mientras que las exportaciones alcanzaron los 3.053,4 millones, con un crecimiento todavía mayor, del 49,9%.
La factura energética representa ya el 12,8% de todas las importaciones españolas del mes, frente al 10,5% que suponía un año antes. En el caso concreto del petróleo y sus derivados, su peso alcanza el 10,5% de las compras exteriores. El gas suma otros 691,8 millones de déficit, mientras que carbón y electricidad representan un pequeño superávit de 18,6 millones.
Aunque crecen también las exportaciones de productos refinados, las compras en el extranjero de productos petrolíferos también están en auge. Después de haberse cerrado el grifo de Oriente Medio por el conflicto abierto por Donald Trump en la zona, España ha tenido que incrementar las compras en otros mercados suministradores como es, precisamente, Estados Unidos.
De los 2.482,6 millones de déficit energético, 1.809,4 millones corresponden al petróleo y sus derivados. En junio, España importó productos petrolíferos por 4.545,3 millones de euros, un 59,5% más que un año antes. Los datos de Comercio Exterior de la secretaría de Estado de Comercio identifican a Estados Unidos, Nigeria y Libia entre los principales orígenes de las importaciones españolas de petróleo y derivados.
Las exportaciones de estos productos también crecieron, aunque lo hacen en menor medida: un 52,2%, hasta los 2.736 millones. Con estas cifras, el déficit se queda en 1.809,4 millones, frente a los 1.052 millones de junio de 2025.
El conjunto de las exportaciones españolas alcanza en junio los 35.545,4 millones de euros, un 5,3% más que un año antes. Por su parte, las importaciones, se elevaron un 15,7%, hasta 43.231,9 millones. Con todo ello, el déficit comercial total ascendió a 7.686,6 millones de euros, más del doble de los 3.587,9 millones que hubo en junio de 2025.
Entre enero y junio, España importó productos energéticos por 31.674,9 millones de euros, un 13,6% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que las exportaciones energéticas sumaron 14.116,6 millones, un 22,2% más. El déficit energético acumulado alcanza así 17.558,4 millones de euros, frente a los 16.337 millones del primer semestre de 2025.
Dentro de esa factura, el petróleo y sus derivados concentran la mayor parte del desequilibrio: 25.131,8 millones de euros de importaciones frente a 12.828,5 millones de exportaciones, lo que deja un déficit de 12.303,4 millones en los seis primeros meses del año.
El petróleo no es el único producto energético que llega desde Estados Unidos. El país figura también entre los principales proveedores de gas, junto a Argelia, Angola y Nigeria. Pero la relación comercial con Washington también muestra un marcado desequilibrio. En junio, España exportó a Estados Unidos mercancías por 1.557,3 millones de euros, un 4,4% más que un año antes, mientras que las importaciones ascendieron a 3.348,3 millones, con un crecimiento del 24,7%. El déficit bilateral alcanzó así los 1.791 millones de euros, frente a los 1.193 millones de junio de 2025.
Las exportaciones de bienes marcan récord
Por otro lado, las exportaciones de bienes españolas alcanzaron los 35.545 millones de euros en junio de 2026, máximo histórico para el mes de junio. En el acumulado de enero a junio de 2026, las exportaciones de bienes alcanzaron 201.134 millones de euros, la segunda mayor cifra para este periodo, con un crecimiento del 2% respecto al mismo periodo del año anterior. Por su parte, las importaciones registraron 233.915 millones de euros, con un aumento del 5,2% interanual.
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