Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo tenían que hablar este lunes -con apenas unas horas de diferencia- ante el mismo auditorio de 700 empresarios, reunidos en el congreso anual del Instituto de la Empresa Familiar (IEF). Pero solo el líder del PP acudió a la cita. Todo estaba preparado en el Gran Teatro Príncipe Pío de Madrid, pero el presidente del Gobierno se cayó del cartel tras la decisión de convocar elecciones anticipadas.
La ausencia repentina del jefe del Ejecutivo causó una sorpresa a medias en los presentes, entre los que estaban Rafael del Pino (Ferrovial), José Manuel Entrecanales (Acciona), Héctor Grisi (CEO del Santander), Emilio Gayo (Telefónica), Simón Pedro Barceló (Barceló) Amancio López (Hotusa) o Vicente Boluda (Boluda) o Francisco J. Riberas (Gestamp). Sánchez lleva sin acudir a este cónclave desde su asistencia en 2018, tras desalojar a Mariano Rajoy de La Moncloa.
Así que todas las miradas de los miembros de la asociación que agrupa a empresas como El Corte Inglés, Mercadona, Mango o Puig se dirigieron al líder del PP, a quien recibieron con un aplauso antes de pronunciar siquiera una palabra. En la silla del escenario le esperaba otro gallego, el presidente de la cervecera Hijos de Rivera (Estrella Galicia), Ignacio Rivera. Con él, Núñez Feijóo aprovechó la cita para realizar una puesta de largo improvisada ante los líderes de las principales empresas familiares de España.
Allí desplegó las primeras pinceladas de su programa económico con promesas en materia de vivienda, pero sin dejar de lado el problema que más preocupa a los líderes de las compañías: el absentismo. "Si la gente no me quiere votar que no me vote", dijo tras recordar que en 2018 faltaban a trabajar cada día una media de 450.000 personas, y ahora son 1,2 millones.
Que Sánchez haya decidido apretar el botón nuclear generaba en los corrillos algunas dudas. Nadie da por caído a Sánchez y preocupa especialmente cómo puedan evolucionar las movilizaciones por la vivienda en las calles porque barruntan un 'otoño caliente'. "No sabemos cómo puede acabar", dice una de las principales fortunas del país. Al cierre de la primera jornada del cónclave, los grandes sindicatos (UGT y CCOO) comunicaron su decisión de llamar a una huelga general, como lleva días reclamando el Sindicato de Inquilinas.
Los empresarios celebraban el adelanto electoral que abra un posible cambio de ciclo con un eventual gobierno del PP, tras años en los que el líder de los socialistas les ha situado reiteradamente en el centro de la diana. Incluso en su alocución pública para comunicar la disolución de las Cortes cargó contra "las élites económicas".
Ahora bien, los empresarios no se conforman con el dibujo que hizo Feijóo de la situación, y piden mayor concreción en algunas de sus promesas económicas. "Un buen tipo, pero poco claro", zanjaba un gran empresario en privado tras escuchar al líder del PP prometer que "no subirá los impuestos". Rivera le inquirió que aclarase qué significaba esa frase, porque Rajoy acabó elevándolos tras prometer lo contrario en campaña.
Las dudas también surgen por el posible encaje de Vox en un eventual gobierno de coalición con los 'populares'. Los empresarios se preguntan hasta qué punto la formación de Santiago Abascal llegará a tocar carteras 'económicas' sensibles.
Bonus para empresas
De momento, la maquinaria en Génova funciona a todo gas. Feijóo avanzó que el partido está trabajando en un modelo de 'bonus' para las empresas que luchen contra el absentismo. "Si estás por debajo de X nivel, podemos hablar de reducir determinadas obligaciones", deslizó. "¿Cómo es posible que la mayoría de las bajas se den los lunes y los viernes?", llegó a sostener ante los asistentes.
El líder de los 'populares' promete reformar de forma integral la gestión sanitaria y laboral para que los médicos de atención primaria y los evaluadores del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) estén conectados con las mutuas.
El presidente del Instituto de Empresa Familiar, Eloi Planes, llamó al consenso en su discurso. Pero el líder del PP no quiso desaprovechar la ocasión para cargar contra el relato triunfalista del Gobierno en lo económico y llegó a dibujar a España como "una economía que ya no es atractiva desde el punto de vista de la inversión extranjera". Y prometió no solo un cambio de la ley del Suelo sino agilizar planes urbanísticos y toda la burocracia que lleva asociada todo negocio inmobiliario.
Reiteró sus críticas a Sánchez por gobernar desde 2023 sin aprobar Presupuestos. De hecho, le acusó de disparar un 45% la deuda pública del país mientras ha logrado incrementar la recaudación en cientos de miles de millones. "Se ha gastado un billón de euros sin autorización. ¿Se imaginan ustedes que no tuvieran que dar cuentas a nadie de lo que gastan?", espetó a los asistentes tras criticar la gestión de los fondos europeos.
Asimismo, dijo que al Gobierno le convendría no sacar pecho cuando tiene una de las tasas más altas de pobreza infantil de la Unión Europea, "por encima de Bulgaria y Rumanía", destacó. También prometió deflactar el IRPF de manera urgente para proteger el poder adquisitivo de unos trabajadores que han visto cómo "los salarios netos se han reducido un 2%".
Cargó además contra el exceso regulatorio y la dispersión autonómica y prometió derogar tres leyes por cada una que se apruebe. Pero también se mostró cauto ante el resultado que pueda cosechar y mostró una euforia contenida. "Estoy en el momento más importante de mi vida política. Soy consciente de que ganar las elecciones es difícil", concluyó ante los empresarios, que le brindaron un nuevo aplauso.
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hace 3 semanas
Los llamados empresarios en España dejan mucho que desear. La verdadera inversión en productividad con la compra de bienes de equipo que aumentarán los salarios, no se produce. Más bien al contrario, quieren mano de obra barata para aumentar el margen empresarial. Tan solo se exportan bienes de alto valor un 8% , lo que significa la apuesta por el sector servicios, no por la industria. ¿Esos son verdaderos empresarios?.
por otro lado ¿Bajar impuestos cuando la deuda está disparada, el BCE ha subido tipos y es más cara de pagar? . Europa ya tiene bastante con salvarse ella misma? el Techo de gasto es un hecho y hay que volver a la senda del pacto de estabilidad y crecimiento. El actual expira en el 2027. Si se quiere hacer competitiva a España hay que obligar a estos empresarios a invertir en lo que deben, no en la especulación. Eso se consigue mediente la fiscalidad