Edición genética, satélites en el espacio, energía solar… Un grupo de científicos se ha puesto manos a la obra para conocer cuáles son las 10 tecnologías que pueden impulsar la economía española. En el informe, publicado por la Fundación Rafael del Pino, no se habla de tecnologías futuras, sino de las que ya están al alcance de la mano. El estudio lo ha liderado el catedrático catedrático de Química Inorgánica y director del Laboratorio de Nanotecnología Molecular de la Universidad de Alicante, Javier García.

Inteligencia artificial

Coches que se conducen solos, móviles que nos hablan, robots… No hace tanto estas tecnologías sólo las veíamos en libros y películas de ficción. Hoy son una realidad o están camino de serlo. Detrás de estos avances está la inteligencia artificial. La capacidad de aprendizaje de una maquina sin que haya una programación humana de todos sus actos.

Queda mucho camino por recorrer. A la meta se llegará cuando las maquinas tengan una capacidad cognitiva similar a la de los humanos. Ahora mismo ya se utiliza en el diagnóstico médico, en chatbots o en el reconocimiento facial. En la cabeza de esta carrera está Estados Unidos. España queda fuera de los 24 países con más patentes. Aunque es el noveno del mundo en investigaciones publicadas.

La inteligencia artificial tiene espacio en el sector de la energía, en sanidad, en la educación o en defensa. Un mundo postdigital «se definirá por depender de sistemas autónomos interconectados», dice el Andrés Valdés, uno de los autores del informe. «Si España permanece retrasada en la implementación de la IA a su tejido productivo, corre el peligro de comprometer su competitividad y por tanto el futuro de organizaciones y empresas», añade. El Gobierno de Pedro Sánchez tiene pendiente presentar la estrategia nacional de inteligencia artificial.

Edición genética

La ciencia lleva décadas trabajando en técnicas de edición genética. Un español, el profesor de la Universidad de Alicante Francis Mojica, contribuyó en el mayor descubrimiento de este siglo en este terreno: el sistema CRISPR. Esta técnica consiste en introducir un virus bacteriano que contiene un segmento específico de ADN. Gracias a ello se puede modificar cualquier animal o planta.

La edición genética se utiliza para la investigación de enfermedades o en la mejora de los cultivos. Con ella, por ejemplo, también se puede conseguir mosquitos que no transmitan el dengue o la malaria. Esta rama de la ciencia se estudia en centros de todo el mundo, aunque todavía no se han iniciado ensayos clínicos. España destaca en artículos académicos, pero no tanto en patentes o nuevas empresas.

Seguridad digital

Son ataques invisibles, pero pueden hacerte perder miles de euros. El cibercrimen es una amenaza global: cada año arranca el 0,8% del PIB Mundial. Sólo en España se registraron 102.000 ataques informáticos. Cuando tienen éxito, el coste medio para la víctima ronda los 35.000 euros. 

La ciberseguridad se encarga de proteger a una sociedad cada vez más interconectada. El valor global de este sector está cerca de los 133.000 millones de dólares. Una cifra que podría duplicarse en apenas cuatro años. La encriptación, por ejemplo, actúa de caja fuerte en los negocios en internet. La seguridad digital es y será necesaria para proteger la industria o las redes eléctricas de España.

Internet de las cosas (IoT)

Antes la conexión a internet de reducía al ordenador. Luego se extendió al móvil. Y ahora está en coches, neveras o en las paredes de las casas. Eso que siglamos como IoT consiste en máquinas que hablan con otras máquinas. No se trata de que un temporizador encienda o apague un sistema de climatización según la temperatura o un horario prestablecidos. Sino en que cada vez que ejecutan una acción, esos dispositivos transmitan los datos a un servidor. Un mundo más conectado conducirá a nuevos mercados, más eficiencia y mejores servicios. El sector lo lideran las empresas de Asia-Pacífico. Estados Unidos y Europa van a la par y más retrasadas. España ocupa un buen lugar: en 2019 fue el décimo país con más patentes.

Materiales fotoactivos avanzados

Las placas solares convierten la energía del Sol en electricidad. Una fuente de energía inagotable, sostenible y universal. China es la gran potencia de la energía fotovoltaica. Le sigue la Unión Europea, que en 2019 tuvo en España su principal mercado. El futuro del sector pasa por que los paneles sean capaces de aprovechar aún más la luz solar. Los esfuerzos se centran en el desarrollo de nuevos materiales fotoactivos.

Energía distribuida

La energía distribuida consiste en generar la electricidad mucho más cerca del consumidor final. Un ejemplo: las placas solares instaladas en los tejados de las casas. Hasta hace bien poco el marco regulatorio español prácticamente impedía el despliegue de la energía distribuida en nuestro territorio, según el informe. Pero el Real Decreto aprobado el pasado 5 de abril favorece a esta tecnología. ¿Qué ventajas tiene la energía distribuida? Entre otras, reducir la demanda durante las horas de sol o almacenar la energía generada cuando hay menos demanda.

Energías renovables

El estudio sitúa a las energías renovables como otra de las tecnologías que pueden impulsar la economía española. Para que se puede disponer sin interrupciones de esta energía limpia son cruciales las baterías de ion-litio. Ese plus de potencia que le dan a los sistemas de almacenamiento durante las sobrecargas de red permite ahorrar costes y evitar fallos.

Los satélites

¿Qué ventajas comerciales ofrecen los satélites a las empresas privadas? Tradicionalmente el espacio lo han explotado los gobiernos y las universidades. En los últimos años hemos visto a empresas como Tesla lanzarse más allá de la atmósfera. El mercado espacial ofrece ahora mismo cuatro actividades principales: vuelos espaciales tripulados, comunicaciones, seguridad nacional y análisis de imágenes y datos.

Tecnología para frenar el envejecimiento

Que los ciudadanos vivan más y mejor. Ese es el objetivo de los científicos que investigan cómo frenar el envejecimiento. Hay un gran interés en evitar enfermedades comunes en personas más mayores, como el Alzheimer o el Parkinson. EEUU y la UE ocupan los primeros puestos del ranking de investigaciones sobre este terreno. En España, de hecho, cada vez hay más y disponemos de algunos de los mejores científicos y centros.  

Blockchain

El blockchain es otro de los conceptos tecnológicos más repetidos en los últimos tiempos. Se traduce como ‘cadena de bloques’ y su objetivo es eliminar los intermediarios y darle el control al usuario. Tomando el ejemplo del dinero, con el blockchain el control de una transacción la tiene el cliente, y no el banco. Esta tecnología nació con las criptomonedas, pero ya se está extendiendo a otros campos. En este tipo de procesos se garantiza la veracidad de las operaciones que se hacen en la red.