Si el mundo fuera accesible, no habría necesidad de adaptaciones para personas con discapacidad. Todo debería ser para todo el mundo”. Así de tajante se mostró Marta Solares, responsable regional de la Unidad de Apoyo a la Actividad Profesional Noroeste, en las II Jornadas de Empleo y Diversidad Funcional, organizadas por Integra CEE, el centro especial de empleo de Clece, filial de ACS, y la Universidad de Valladolid.

El pasado 3 de diciembre se celebró el Día Mundial de los Derechos de las Personas con Discapacidad, no podemos olvidar que un 15% de la población mundial está formada por personas con discapacidad física o intelectual. “Entre 110 y 119 millones de personas, sigue siendo una minoría, pero no deja de ser mucha gente”, matiza Solares al tiempo que asegura que la participación de las personas con discapacidad en el mercado laboral ha experimentado una notable mejoría en las últimas décadas, pero aún está lejos de alcanzar las cotas deseables de participación de este colectivo.

Aunque las cifras estén mejorando, aún están lejos de alcanzar las cotas deseables de participación de este colectivo

Cuando hablamos de empleo en este colectivo los datos no son reales, puesto que cada diversidad funcional cuenta con una barrera de entrada diferente. “Los datos son sesgados, no es lo mismo si hablamos de personas con discapacidad física que intelectual. Hoy por hoy existen más barreras en el acceso al empleo de personas con problemas de salud mental y discapacidad intelectual”.

Día Mundial de los Derechos de las Personas con Discapacidad

Un momento de las II Jornadas de Empleo y Diversidad Funcional.

El programa de las jornadas destacó por la inclusión de una parte experiencial mediante cuatro talleres simultáneos impartidos por las asociaciones Salud Mental El puente, Federación de asociaciones de personas sordas, COCEMFE Valladolid, Asociación de autismo e INSERTA de fundación ONCE. El objetivo es que los asistentes “pudieran ponerse en la piel de personas con diversidad funcional para entender desde dentro, no solo la inclusión social en el empleo, sino un proceso de cambio en el paradigma de atención e intervención” explica Marta Solares.

El mercado ordinario debería ser más cómplice con el colectivo de personas con discapacidad

Finalizados los talleres, Marta Solares ofreció la ponencia Gestión de la diversidad. Senderos hacia la inclusión con el objetivo de sensibilizar y concienciar, a la comunidad educativa y a la sociedad en general, de todos los pequeños logros que se han ido consiguiendo a lo largo de los años y todos los retos que aún quedan por conseguir. Durante su intervención, se centró en la importancia de construir una sociedad que avance hacia valores sostenibles que promuevan la justicia social, la ética, la diversidad y la no discriminación como un derecho universal y no como un privilegio minoritario. “El enfoque no debe ser concienciar a unos pocos sino a la sociedad en su conjunto en la accesibilidad universal y el pleno empleo, para que, de este modo, consigamos dejar de poner nombre a una condición que, en absoluto, condiciona nada”, comenta Marta.

Sostiene Solares que el mercado ordinario debería ser más cómplice “adaptando sus nuevos equipos y los puestos de trabajo. Hay mucha gente que con un pelín de apoyo podrían realizar un trabajo absolutamente normal”.

Por su parte, Juan José Laguna, director Corporativo de Integra CEE, defendió que “los mayores catalizadores del empleo en el colectivo de las personas con discapacidad, son por una parte, el cumplimiento de la reserva de trabajo para las personas con diversidad a las que están obligadas las empresas con más de 50 trabajadores y que más del 80% incumplen, y por otra las políticas activas de empleo orientadas a las personas con discapacidad que permiten una mejora de la productividad de los colectivos con mayores dificultades de empleabilidad”.

Brecha salarial y tecnológica

La mañana concluyó con una mesa redonda en la que se abordaron algunos de los problemas actuales para la inclusión laboral de las personas con diversidad. Entre ellos, las nuevas tecnologías de la información y su accesibilidad; la brecha salarial; la discriminación aun presente en el empleo; la dificultad de acceso a empleos cualificados; la escasa promoción interna o las discriminaciones múltiples que unen a la diversidad funcional, la discriminación por género o edad.

Hoy se celebra el Día Mundial de los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Los participantes en la mesa redonda insistieron en la idea de que, dentro del mundo de la diversidad funcional, el enfoque debe ser centrado en la persona y que, por tanto, hay tantas características como personas. Con este punto de partida, expusieron temas de mejora como trabajar en hacer accesibles las nuevas tecnologías para que realmente abran un mundo de posibilidades y no sean un nuevo elemento de discriminación. “Las nuevas tecnologías abren todo un mundo, pero también construyen barreras puesto que la precariedad laboral de este colectivo genera precariedad económica que complica el acceso a las nuevas tecnologías. Se genera un bucle muy complicado”, destaca Solares.

La lucha de los derechos de las personas con discapacidad está promovida por gente sin discapacidad

En las jornadas también pusieron el acento en la infrarrepresentación de las personas con diversidad funcional en la lucha por sus propios derechos, lo que provoca una ralentización en el cambio. “Curiosamente, la lucha de los derechos de las personas  con discapacidad está promovida por gente sin discapacidad. Son ellos los que gestionan todo tipo de adaptaciones de manera que la mayoría de las veces el entorno no está perfectamente adaptado a sus necesidades”.

En la actualidad, el 64,8% de las personas con discapacidad en edad laboral no tiene empleo, ni lo busca, según datos del informe El empleo de las personas con discapacidad del INE, de 2017. De este modo, la participación de las personas con discapacidad en el mercado se reduce a menos de la mitad, 35,2%, frente al 78% de media estatal.

Sobre Integra CEE

Integra CEE es el centro especial de empleo de Clece y está constituido por Centros Especiales de Empleo ubicados por todo el territorio nacional. Su objetivo es promover la inclusión en el mercado laboral de personas con diversidad funcional, trabajando al mismo tiempo en el campo de la sensibilización social. Desde su creación en el año 2001, ofrece a las empresas y organismos la contratación de los servicios necesarios para el buen funcionamiento de su actividad principal, entre los que destacan los de limpieza, mantenimiento, servicios auxiliares, de información, medioambientales, logísticos, facility management y formación.


Contenido elaborado por Clece