El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha asegurado que el proceso de negociación llevado a cabo por Pedro Sánchez para la conformación de un acuerdo de Gobierno es «política destroyer» caracterizada por buscar «la imposición en lugar de la negociación» y pretender una victoria «por goleada». El dirigente nacionalista ha llamado a cambiar «urgentemente» este modo de hacer «política líquida» y trabajar con una «política sólida, modelo PNV». Lo ha hecho en un acto celebrado en Bilbao con motivo del 124 aniversario de la fundación del partido por los hermanos Arana y en el que ha concluido que haciendo las cosas como se han hecho «en Madrid» es «imposible que salgan bien».

Ortuzar ha señalado que las instituciones se deben gestionar desde la responsabilidad y desde el diálogo que facilite alcanzar acuerdos, «acordar significa compartir, ceder, transaccionar». Ante varios centenares de militantes y cargos del partido, el líder del PNV ha llamado a buscar alguna fórmula que facilite y dote de estabilidad al futuro Gobierno de España para que tenga «capacidad de maniobra» y pueda llevar adelante los retos del Estado: «Eso pasa por garantizar mayorías suficientes para que no haya bloqueos». Apela a trabajar acuerdos amplios que respondan a lo que la ciudadanía ha expresado en las urnas, «porque no se puede pretender que hasta que alguien consiga el resultado que quiere tengamos que estar cada seis meses haciendo elecciones, eso no puede ser».

Ha recordado que la escisión que sufrió el PNV a finales de los años 80 y que implantó en el País Vasco un panorama político fragmentado que impidió para siempre las mayorías absolutas, «supimos hacer de la necesidad virtud2». Ha recordado que desde entonces los gobiernos de coalición de todo tipo han sido una constante en la política vasca. «No quiero dar lecciones a nadie y menos caer en una moralina barata», ha dicho, antes de poner en valor la capacidad acordar que ha demostrado el PNV en las últimas décadas, «donde está el PNV hay acuerdo».

Mano tendida

Ha afirmado que la estabilidad es necesaria para dar respuesta a los problemas diarios de la ciudadanía. También se ha referido a la cuestión territorial en Euskadi y Cataluña que piden «soluciones democráticas» que siguen pendientes: «Volvemos a mostrar nuestra mano tendida para salir de esta parálisis política. No hay más receta que el diálogo y el acuerdo», ha proclamado el presidente del EBB.

En su intervención también ha mirado a la política vasca, en la que la sombra de un adelanto electoral planea desde hace meses. Ortuzar ha llamado a la oposición a no caer «en la tentación del bloqueo» y emular lo que sucede en Madrid, «para debilitar el Gobierno»: «Sería un error que además sólo demostraría su debilidad». Urkullu afrontará a la vuelta del verano un periodo clave para poder agotar la legislatura. Actualmente tiene los presupuestos prorrogados y aún no ha despejado el horizonte par poder aprobar las últimas cuentas de este mandato, para lo que necesitaría del apoyo de algún grupo de la oposición: «En estos momentos de cierta convulsión política, desde Euskadi debemos mandar una luz de esperanza de que los acuerdos entre diferentes no sólo son posibles sino que son deseables».