El 8-M «fue un infectadero feminista», «sólo les falta sacar a los perros y poner las alambradas», «viene a este Congreso a encerrarnos», «de los comunistas no hablo, lo he sido», «se va a convertir en un dictador. Deje de asesorar al tirano y dimita, coja el petate y váyase a la bella Barcelona». Estas son algunas de las afirmaciones que el portavoz de Vox, Juan Luis Steegmann, ha vertido durante su intervención en el debate sobre el estado de alarma en Madrid, dirigiéndose al ministro Salvador Illa, que no daba crédito a las palabras del interviniente.

Porque tras ilustrar al ministro respecto a cómo se guarda la mascarilla, ha dicho que su nombre, Salvador, «es un oximoron» y, sin levantar el tono, ha ido mezclando temas y asuntos para llegar a afirmar que los socialistas «en la época de Franco se tomaron vacaciones, 40 años. Hay excepciones notables pocas, muy pocas», ha matizado para agregar que sólo se puede ser comunista «por ignorancia o por bellaquería», aunque ahora «hay otra característica fundamental, ser cursi».

No estamos en una batalla contra el comunismo sino contra un virus», responde Illa

Este doctor, hematólogo y gran experto en leucemia mieloide, médico en el Hospital público de La Princesa, en Madrid, es el azote del ministro catalán, al que este jueves ha recomendado que se vaya «lejos», esto es «a Taiwan, Corea, del Sur, Singapur o Japón, los países que han hecho bien las cosas sin tener cerrados a sus nacionales. Váyase a Alemania con test masivos, confinamientos selectivos, protección a los más vulnerables». Entiende Vox que los cierres generalizados «que proponen usted y todos los comunistas no son el método, sino el signo de un fracaso. La ruina de Madrid es la de España. El enfermo necesita una amputación sino cirugía vascular masiva. Medidas del siglo XXI no del siglo XVI».

En su réplica, Illa, que ya se ha tenido que medir muchas veces con Steegmann en la comisión de Sanidad del Congreso, le ha replicado que «no estamos en una batalla contra el comunismo sino contra un virus», y ha apelado a su condición de médico.