El cerco se sigue estrechando sobre el rey emérito. El Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) ha descubierto una cuenta oculta en la isla de Jersey a nombre de Juan Carlos I.

Según adelantó ayer El Mundo, los investigadores han llegado hasta la nueva fortuna escondida del anterior monarca después de que el Banco de España lanzara una alerta a la Fiscalía Anticorrupción.

El rey emérito es beneficiario de esa cuenta, domiciliada en este paraíso fiscal ubicado en el Canal de la Mancha. En ese paraíso fiscal, Juan Carlos I habría acumulado parte de su fortuna, tras recibir transacciones de empresas domiciliadas en las islas del Canal de la Mancha en la década de los 90.

Este viernes, la Fiscalía anunció que abrirá una tercera vía de investigación al rey emérito que asumirá el equipo de fiscales del Tribunal Supremo que ya le está investigando junto al fiscal jefe de Anticorrupción tras recibir recientemente un informe de inteligencia financiera del Sepblac.

La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, y el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, informaron de la próxima apertura de estas diligencias, de las que no ha trascendido si también afectan a otras personas aparte de Juan Carlos I o si se refieren a hechos posteriores a su abdicación, con la que perdió la inviolabilidad.

Nueva investigación

El ministerio público ha tomado esta decisión tras recibir hace unos días un informe de inteligencia financiera del Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Moneratias (Sepblac) que presuntamente vincularía al monarca.

El informe se recibió hace unos días por lo que las nuevas diligencias, que aún no han sido incoadas por la Fiscalía, se encuentran en un estado muy embrionario.

Esta nueva línea de investigación se unirá a la que ya dirige el fiscal del Supremo Juan Ignacio Campos junto a su equipo sobre una cuenta en Suiza atribuida a Juan Carlos I y el posible cobro de comisiones por las obras del AVE a La Meca (Arabia Saudí), y a una segunda que estaría relacionada con el uso de tarjetas opacas a otro nombre, aunque en el encuentro no se han dado detalles de ninguna de las tres diligencias.

Es la primera investigación la que se encuentra más avanzada y la Fiscalía prevé presentar antes de fin de año el informe en el que debe pronunciarse sobre si pide o no la apertura de causa judicial a Juan Carlos I. 

Eso sí, la Fiscalía ha decidido enviar ya a Anticorrupción la parte de las diligencias que afectan a personas que no gozan de aforamiento porque entiende que la investigación respecto a ellos todavía tiene recorrido.

En el caso de las presuntas comisiones en la adjudicación de la construcción del AVE a la Meca, la Fiscalía considera que el marco temporal de las pesquisas «está más acotado y más marcado» que en las otras dos investigaciones, en las que «la referencia temporal es difícil de establecer» porque se encuentran en una fase inicial. 

Por esa razón se incorporará el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, al equipo de fiscales del Supremo que dirigirá las otras dos líneas de investigación con el objetivo de buscar un «equilibrio» en las diligencias y de que aporte la «operatividad y continuidad en la investigación». 

Anticorrupción cuenta con la colaboración de unidades policiales adscritas y peritos económicos y puede aportar, por tanto, una «altísima operatividad» que ahora se incorporará a la Fiscalía del Tribunal Supremo.

La razón por la que el fiscal jefe Anticorrupción, que tiene rango de fiscal de Sala, no se incorporó a la primera investigación al rey emérito fue porque estaba prácticamente liquidada cuando llegó a la Fiscalía del Tribunal Supremo.