La Generalitat ha acordado este martes el cierre de las comarcas de la Cerdaña y el Ripollés por el elevado índice de contagios de Covid-19. El cierre, efectivo a partir de esta media noche, impedirá la entrada y salida de personas salvo por motivos laborales o médicos, y supone además el cierre total de la restauración, actividades deportivas y la cultura, además de la reducción de grupos de 6 a 10 personas durante los festivos navideños. 45.000 personas residen habitualmente en estas dos comarcas.

La decisión la ha anunciado la consejera de Salud, Alba Vergés, tras reconocer que la reproducción se mantiene mucho más alta en ambas comarcas que en el resto de Cataluña. El índice de rebrote de la Cerdaña se sitúa hoy en unos alarmantes 4.081 puntos y el del Ripollès en 1.858 puntos, mientras que la media de Catalunya está en los 357.

La Cerdaña es uno de los principales destinos turísticos de invierno, junto con el Valle de Arán, y se daba por descontado un fuerte incremento de la población durante las vacaciones navideñas.

Cierre policial

El cierre ha sido decretado por 15 días, hasta el 6 de enero, lo que implica la imposibilidad de acceso durante las vacaciones. El director de coordinación Covid de Cataluña, Jacobo Mendioroz, ha reconocido que en esta comarca se ha observado un aumento de la población respecto a los residentes habituales que ha contribuido al foco de extensión del coronavirus.

El consejero de Interior, Miquel Sàmper, reconoció este lunes que durante el puente de diciembre se produjo un fuerte aumento de la movilidad hacia segundas residencias y que el Govern debería haber sido más restrictivo con la movilidad. Unos 200 agentes de los Mossos d’Esquadra velarán a diario para mantener el cierre perimetral de ambas comarcas.

«Habrá controles fijos y móviles tanto en carreteras principales como secundarias» ha advertido el comisario Joan Carles Molinero, quien ha recordado además que la movilidad se verá dificultada por la meteorología en esta zona en los próximos días para pedir máxima precaución y evitar los desplazamiento.

Hospitales al límite

La consellera Vergés ha apuntado que la alta incidencia y, sobre todo, la presión en los dos hospitales comarcales de Cerdaña y Ripollés han llevado a adoptar la decisión del cierre perimetral. Así, en el Hospital de Campdevánol hay 22 ingresados Covid y un brote en el propio centro que afecta a 21 sanitarios.

En el Hospital Transfronterizo de la Cerdaña hay 11 ingresados y diez facultativos confinados preventivamente, lo que ha «tensionado mucho» la asistencia sanitaria en la zona. Además, ha recordado Vergés, ninguno de los dos hospitales cuenta con camas de UCI, por lo que sus enfermos críticos deben ser derivados.