El ayuntamiento de Aguilar de la Frontera (Córdoba) ha procedido este martes al derribo de una cruz que permanecía desde 1938 junto a la entrada del Convento de las Carmelitas Descalzas. Pese a la oposición de parte de los vecinos y la concentración de unas 100 personas en el lugar, operarios han procedido esta mañana a cortar la cruz desde su base y eliminarla.

El consistorio, liderado por Izquierda Unida con mayoría absoluta tras las elecciones municipales de 2019, ha remitido a un presunto origen franquista de la obra. «A nadie puede escapar cuál fue el origen por el que el Consistorio en el año 1938 decidió construir esta cruz», declaró la alcaldesa Carmen Flores.

La decisión ha provocado indignación entre entidades de la localidad, especialmente entre las agrupaciones de cofrades, que recuerdan que ya hace años que se eliminaron las placas que recordaban a los fallecidos del bando nacional. Defienden que la cruz era un símbolo cultural y religioso más del pueblo, ahora eliminado.

El consistorio ha usado de base legal para la retirada un informe de la Delegación de Cultura de la Junta que considera que la cruz no es un elemento que forme parte del conjunto de la iglesias, considerada como Bien de Interés Cultural, y que entorpece su visión.