Meritxell Serret, ex consejera de Agricultura procesada por los delitos de malversación y desobediencia que no se sentó en el banquillo de los acusados durante el juicio a los impulsores del proceso independentista de Cataluña de 2017 por estar fugada de la Justicia, se ha puesto a disposición del Tribunal Supremo este jueves.

Serret se encontraba en Bélgica desde entonces, pero el instructor del procés Pablo Llarena no cursó una Orden Europea de Detención (OED) contra ella después de que la Sala Segunda del alto tribunal dictara la sentencia contra los políticos independentistas-como sí hizo contra Puigdemont y los otros tres ex consejeros fugados Lluis Puig, Antonio Comín y Clara Ponsatí- sino una orden nacional de detención para continuar el proceso en su contra y tomarle declaración.

Esto fue así porque los procesados que fueron juzgados en su misma situación (Santi Vila, Meritxell Borràs) fueron condenados por un delito de desobediencia y absueltos del delito de malversación, con penas de multa e inhabilitación y no de prisión.

Este jueves, acompañada de su abogado Iñigo Iruín Sanz, Serret ha comparecido con la finalidad de ponerse a disposición del Tribunal y regularizar su situación procesal de rebeldía. El magistrado instructor, Pablo Llarena, la ha citado el próximo 8 de abril para tomarle declaración y ha decidido dejarla en libertad.

Vuelve para recoger el acta de diputada

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), el partido al que pertenece Serret y por el que fue elegida diputada en el Parlamento de Cataluña en las elecciones del pasado 14 de febrero, ha emitido una nota también este jueves en la que anuncia que «Meritxell Serret vuelve a Cataluña para recoger el acta de diputada y continuar haciendo política desde el Parlamento».

«La hasta esta semana delegada del Gobierno [de Cataluña] ante la Unión Europea, Meritxell Serret, ha decidido volver a Cataluña para continuar la lucha política contra la represión y desde hace unas horas ya está en España. La diputada electa tiene la intención de tomar posesión del acta que obtuvo en las elecciones del 14 de febrero y seguir haciendo política desde el Parlamento de Cataluña», se puede leer en la nota de ERC en la que se sostiene que la ex consejera lleva «exiliada en Bruselas desde 2017».

En dicha nota también se indica que Serret «sabía que su regreso implicaba riesgos». «La decisión de la consejera Serret, aunque individual, tendrá implicaciones políticas colectivas y contribuirá a aclarar, facilitar y revertir el proceso judicial contra los cientos de afectados por la causa general contra el independentismo», se indica en el comunicado en el que recogen que Serret «ha dejado clara su convicción de que podrá ejercer su cargo de diputada».