En los últimos cuatro días los Mossos d’Esquadra han registrado cuatro incidentes violentos en Cataluña, tres de ellos con resultado de tres posibles casos de homicidio. Una coincidencia que desde la policía autonómica definen como un «hecho puntual» y desligan de cualquier indicio de aumento de la violencia por causas ambientales. Se trata de tres muertos por apuñalamiento durante el pasado fin de semana, el hombre hallado muerto este lunes en Roses en su vehículo y un incidente con arma de fuego, el pasado viernes, en el barrio de La Mina (Sant Adrià de Besós).

La policía autonómica investiga la muerte de un hombre que este lunes por la noche fue hallado sin vida en el maletero de su coche y con «signos de criminalidad» en Roses (Girona). La policía catalana se dirigió hasta la calle donde estaba aparcado el vehículo sobre las 23.00 horas tras recibir el aviso de que dentro había un cadáver.

El hermano del fallecido había denunciado su desaparición, tras perder contacto con él cuatro días atrás, informan varios medios. Los división de investigación criminal de la región policial de Girona ha asumido el caso para esclarecer las circunstancias de la muerte.

Fallecidos por arma blanca

El sábado, la policía autonómica recibió un aviso por una pelea en una urbanización de Gelida (Barcelona). A las 18.30 horas los gentes recibieron el aviso de que había una persona «gravemente herida en la vía pública» por arma blanca en la urbanización de Sant Salvador.

Agentes de los Mossos y dotaciones del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) se desplazaron hasta el lugar, pero no pudieron hacer nada para salvarle la vida a la víctima. Este lunes, los Mossos han detenido a dos jóvenes -ambos menores de edad- como presuntos autores del apuñalamiento en el transcurso de una pelea.

El joven fue apuñalado en un lugar próximo al río Anoia y de momento no han transcendido las circunstancias del suceso, que se habría producido a una zona boscosa. El Juzgado de Instrucción de guardia de Vilafranca del Penedès ha decretado el secreto de actuaciones y los Mossos se han hecho cargo de la investigación.

Pelea en Terrassa

Era el segundo apuñalamiento en dos días, tras el presunto homicidio sucedido el viernes en Terrassa. En este caso, se trata de una pelea entre dos hombres de nacionalidad española. Los mossos detuvieron al autor y la víctima fue trasladada al hospital, donde falleció horas después.

Los Mossos d’Esquadra se trasladaron hasta el lugar de los hechos hacia las 10 horas, y arrestaron al presunto autor de la agresión, de 46 años, que se había intentado ocultar en una zona cercana. La magistrada del Juzgado de Instrucción 1 de Terrassa (Barcelona), en funciones de guardia, ha acordado prisión provisional comunicada y sin fianza.

Por último, el sábado se produjo otro presunto homicidio en Rubí (Barcelona). En este caso se trata de un intento de robo. El fallecido habría entrado en el domicilio del agresor para robar, quien al descubrirlo le atacó con un arma blanca. Hacia la medianoche se dio el aviso de que una persona había sido herida, pero las dotaciones del SEM que acudieron no pudieron salvarle la vida.

No es alarmante

Pese a la coincidencia de estos incidentes, los mossos aseguran que «los datos no son alarmantes» y piden poner las cifras en contexto de todo el año. Según el balance de criminalidad ofrecido por Interior hace un mes, los delitos habituales han caído en Cataluña durante el año de pandemia, coincidiendo con los diferentes grados de confinamiento.

Un balance que coincide con los datos del Ministerio del Interior. La criminalidad en Cataluña cayó un 27,91% hasta el cuarto trimestre de 2020 respecto al mismo periodo del año anterior, con una cifra total de 352.730 infracciones penales, según datos del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior

En el periodo comprendido entre el 14 marzo de 2020, el día antes de decretarse el estado de alarma, y el 14 de marzo de 2021 se registró una caída del 31,2% los delitos según los Mossos. Cataluña registro en torno a 200.000 hechos delictivos menos, explica el portavoz dela policía autonómica, Joan Carles Molinero. Fueron un total de 466.000 delitos durante el año confinamiento.

Caen especialmente los delitos más habituales. Los mossos registraron un 55% menos de hurtos, 130.000 denuncias menos que el año anterior. Algo menor, pero también muy destacada es la caída de los robos con violencia e intimidación, que caen en un 39,7%. Fueron 12.000 delitos menos de este tipo en el último año. Los robos con fuerza en comercios se reducen también en un 55% pasando de 8.000 en el periodo anterior a 3.600 en los últimos doce meses.