El F. C. Barcelona revisará el dispositivo de seguridad privada del club para evitar que se repitan escenas como las vividas este domingo, cuando el entrenador del primer equipo de fútbol, Ronald Koeman, fue increpado y escupido por un nutrido grupo de aficionados cuando salía en coche del estadio.

El Club ha condenado los incidentes en un comunicado en el que lamenta «las acciones violentas y de desprecio que ha vivido nuestro entrenador a la salida del Camp Nou». En el mismo comunicado, el Barça anuncia que «tomará las medidas de seguridad y disciplinarias para que no vuelvan a suceder hechos tan lamentables».

Un numeroso grupo de aficionados, la mayoría jóvenes y adolescentes, esperaban a Koeman a la salida del estado para grabarlo con sus móviles e increparlo. Algunos golpearon su vehículo, generando una situación de tensión que el técnico ha lamentado, especialmente por ir acompañado por su esposa.

Incidentes de este tipo, aunque no tan graves, se han repetido en las últimas semanas con aficionados que buscan grabarse con sus ídolos para subir las imágenes a las redes sociales. Así lo ha denunciado el ex defensa del Barça Carles Puyol, que este domingo también fue increpado a la salida de campo. Puyol ha reclamado medidas al Club para impedir estos incidentes.

Sin denuncia, de momento

Los Mossos d’Esquadra se han puesto a disposición del Club y del entrenador para la presentación de denuncia por estos hechos, según han confirmado desde la policía autonómica. De momento, sin embargo, ni Koeman ni el Barça han formalizado ninguna denuncia.

Club y policía autonómica mantienen una coordinación constante para garantizar la seguridad de los accesos al estadio, pero desde los mossos recuerdan que la seguridad en el interior de la ciudad deportiva corresponde al equipo de seguridad privada del Club en los días en que no hay partido.

Aún así, reconocen que lo más probable es que el Barça traslade este problema emergente a las próximas reuniones de coordinación. El próximo partido en el Camp Nou será el 21 de noviembre contra el Alavés.

La Ley del deporte explicita que corresponde a los organizadores «adoptar las medidas de seguridad» y «velar por el respeto de las obligaciones de los espectadores de acceso y permanencia en el recinto, mediante los oportunos instrumentos de control».

Fija además las obligaciones específicas de seguridad en encuentros con especial riesgo de incidentes, entre ellas la coordinación con las fuerzas de seguridad para garantizar el orden público.