La Ertzaintza presentará diligencias en el juzgado contra la joven que denunció una presunta agresión la madrugada del pasado domingo en Vitoria. Considera que tras haber iniciado la investigación y, transcurridos diez días, no ha encontrado indicios de que ésta se hubiera producido. Sospecha que se trata de una posible simulación de delito. La joven, que fue candidata de Vox en las elecciones forales por la candidatura de Tierras Esparzas en 2015, había denunciado que de regreso a casa fue rodeada por cuatro jóvenes «de origen magrebí» que le habrían golpeado amenazándole con que iba a ver «cómo te destrozamos la cara, guapa».

La joven, que acudió al hospital tras requerir la atención de la Ertzaintza, interpuso una denuncia por un presunto delito de agresión que según detalló ocurrió en torno a las cuatro de la madrugada en el barrio El Batán de Vitoria. En su denuncia presentó incluso un parte de lesiones. A través de las redes se difundió una imagen de ellas en la que aparecía con signos de haber sido golpeada en la cara.

Diez días después, y tras haber comprobado todas las cámaras de la zona en la que aseguró que se habría producido la agresión, la Ertzaintza considera que no existen indicios que puedan dar visos de verosimilitud a la denuncia, por lo que remitirá las diligencias al juzgado por si pudieran incurrir en un delito de falsa denuncia de agresión.

El consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, ha asegurado hoy que de las pesquisas y diligencias llevadas a cabo no se puede confirmar la versión dada por la denunciante: «Empieza a aflorar la hipótesis cada vez más plausible de que estamos ante una simulación de delito». Erkoreka ha apuntado que por ello la Ertzaintza ha remitido tanto la denuncia presentada como las diligencias practicadas ante el juzgado para que las investigue por si pudiera existir un delito de simulación. Ha asegurado que todas las imágenes y vídeos analizados no corroboran la versión dada por la joven.

«Connotaciones sociopolíticas»

Ha señalado, en declaraciones a Bizkaia Irratia, que de confirmarse que se trata de una agresión simulada tendría especial gravedad por tratarse de una cuestión que incide directamente no sólo en una cuestión de especial gravedad como es la violencia contra las mujeres sino por sus «connotaciones sociopolíticas» y que afectan a la «convivencia y el respeto entre diferentes».

Fuentes consultadas por ‘El Independiente’ aseguran que desde un primer momento el relato de la joven suscito dudas en los investigadores. Elementos como posibles gritos acusándole de «fascista» que habrían pronunciado los presuntos agresores de origen magrebí generaron pronto dudas sobre la veracidad del relato.

La denuncia provocó al condena de partidos e instituciones, entre ellas la del alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, quien mostró su apoyo a la joven y condenó a los agresores, «las personas no somos mejores o peores por nuestra nacionalidad, sexo o religión, no podemos generalizar»: «Estos desalmados sí merecen un castigo ejemplar. Gente así sobra de Vitoria», aseguró a través de las redes.

Candidata de Vox

Desde Vox, su líder, Santiago Abascal, afirmó que «otra vez estos desalmados eran magrebíes y destrozaron la cara de la joven por no llevar el rostro cubierto»: «Y el PNV con medias tintas. Hace tiempo que convertisteis nuestra tierra en el paraíso de las paguitas para inmigrantes ilegales. Hoy las mujeres sufren las consecuencias».

La parlamentaria de la formación en el Parlamento Vasco, Amaya Martínez, también se sumó a la condena de los «magrebíes que le han destrozado la cara» e hizo un llamamiento a las instituciones para que «no oscurezcan estos hechos, no lo oculten, no nos digan que no existen» y defendió que cuando los «delincuentes sean de otros países vuelvan a sus países de origen».

C,