El colectivo de presos de ETA (EPPK) ha anunciado este lunes su intención de acabar con los recibimientos públicos a reclusos etarras excarcelados y se comprometen a limitar las recepciones a actos «discretos» en «el ámbito privado».

En un comunicado que avanzan los diarios Berria y Naiz.info, los presos de la organización terrorista sostienen que «entienden» que las víctimas de ETA puedan sentirse «heridas» por los actos de recibimiento, por lo que han decidido que las recepciones se desarrollen únicamente en un ámbito «privado y discreto».

«Por medio de este comunicado, EPPK traslada a nuestros familiares, amigos y compañeros, y a la sociedad vasca, que desea que los recibimientos que se nos hacen al salir a la calle se produzcan de modo privado y discreto, siguiendo el camino emprendido en general en estos últimos meses», sostiene el comunicado.

«De aquí en adelante, únicamente queremos recibimientos en un espacio privado entre allegados», insisten.

Los reclusos de ETA afirman que «hay personas que han expresado honestamente que sienten dolor con los ‘ongi etorri’ públicos». «Son personas damnificadas a consecuencia de las acciones de nuestra militancia del pasado y comprendemos que puedan sentirse dolidas», añaden.

El EPPK afirma que los presos tienen derecho a «recibir el abrazo de sus allegados» tras «largos años y condiciones durísimas de prisión», pero recuerda que las víctimas «han expresado que los actos públicos de recibimiento les provocan dolor».

«Decimos con claridad que nuestro deseo es aliviar todo sufrimiento y abrir nuevas opciones, ir sanando heridas y fortalecer la convivencia entre la ciudadanía vasca», argumenta el colectivo de reclusos etarras.

Por este motivo, tras consultar a los miembros del colectivo encarcelados en España y Francia y «dando continuidad a otras decisiones tomadas y otros pasos anteriores», el EPPK «considera conveniente» que la «alegría» por ser excarcelados sean compartida por los allegados que les esperan en «la misma puerta de la cárcel» o con quienes les reciben «de modo discreto».

El EPPK enmarca esta decisión en «una aportación individual y colectiva» a «la paz y al reconocimiento del sufrimiento de los demás», que se suma al suyo propio y al de sus familiares.

Los presos destacan que «ciertos agentes y partidos» utilizan la cuestión de los «ongi etorri» para buscar «irresponsablemente la confrontación en vez de la convivencia», mientras que ellos, sostienen, no desean «alimentar ninguna polémica estéril», sino que pretenden «actuar de modo constructivo y ser responsables».

«No cejaremos en el camino emprendido; las excusas de quienes se sienten cómodos en las actitudes más pesimistas están quedando cada vez más en evidencia ante la ciudadanía vasca, sobre todo en la medida en que su influencia se va apagando», agregan los reclusos de ETA.

El colectivo de presos recuerda que ETA dejó de matar hace 10 años y lamenta que «quieren impedir la paz y eternizar la imposición han buscado bloquear y sabotear cada paso adelante desde entonces, buscando la venganza y con voluntad de imponer un relato falaz que distorsione el conflicto, alimentando el relato de vencedores y vencidos».