La noche de este jueves arranca en Castilla y León la campaña electoral de las elecciones del 13 de febrero. Una consulta inopinada, basada en una supuesta deslealtad de Ciudadanos con el PP, y que tendrá una clara lectura en clave nacional. Podemos e Izquierda Unida se presentan, por vez primera, en coalición a estos comicios, cuya candidatura encabeza Pablo Fernández (León, 1976), también coportavoz de los morados en Madrid.

Las previsiones electorales para la izquierda no parecen nada halagüeñas, aunque UP parte de tan abajo que todo lo que sea mejorar ese resultado se va a ver como un gran triunfo. Fernández no quiere vaticinar un pronóstico bajo el argumento de que «los sondeos no suelen acertar con Unidas Podemos». A ello se une la presencia en campaña más que discreta de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, a la que disculpa por estar volcada «en sacar adelante al reforma laboral».

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Pregunta. -¿Le ha agradecido a Alberto Garzón el debate de las macrogranjas?

Respuesta. -La verdad es que no he tenido la oportunidad de hablar con Alberto y es un debate que nos ha situado en el centro de la campaña, aunque creo que ha sido más bien por los bulos que ha promovido la derecha. Creo que el adalid de esos bulos ha sido Mañueco, no sólo para intentar arañar votos, sino para tapar las cuestiones de las que no quiere que se hable como la corrupción del PP, el deterioro y desmantelamiento de los servicios públicos, la despoblación sangrante que sufrimos en Castilla y León, la destrucción de autónomos, la falta de oportunidades de los jóvenes… Con la verdad se va a todos los sitios, y con la posición de Alberto, que es la que defiende la ciencia, el Gobierno, la Agenda 2030 y la OMS, nos va a dar un buen número de votos en Castilla y León.

P. -Pero el PSOE también se sumó a las críticas contra Garzón

R. -Es un error. El PSOE compró inicialmente ese bulo de la derecha y de la extrema derecha. A mí me sorprendió que diese pábulo a ese bulo. Luego intentaron rectificar.

«Los sondeos no suelen acertar con Unidas Podemos»

P. -Los sondeos, salvo el CIS, no parecen muy halagüeños para la izquierda. ¿Qué posibilidades hay que de PSOE y ustedes acaben sumando?

R. -Los sondeos sondeos son y la verdad es que no suelen acertar con Unidas Podemos. Siempre nos dan menos de lo que luego arrojan las urnas. Así que lo tomamos como una foto fija en un panorama muy volátil. Hay que recordar que en 2019 las encuestas eran las que eran y al final el partido más votado en Castilla y León fue el PSOE. Nosotros salimos con la mayor de las determinaciones para propiciar un cambio de gobierno, salimos con la intención de ser la voz de toda esa gente que quiere defender los servicios públicos, que está a favor de la igualdad, que defiende la bandera LGTBi y a nuestros agricultores y ganaderos

P. -¿Con qué resultado se daría por satisfecho?

R. -No nos marcamos un tope. Salimos con la máxima ambición para sacar el mejor resultado posible y eso pasa por intentar desalojar al PP porque después de 35 años de gobierno de la derecha lo único que hay en Castilla y León es despoblación, precariedad, exilio, deterioro de lo público y pobreza además de corrupción.

P. -¿Cree que la clave de la convocatoria es la corrupción o tiene más bien lectura nacional?

R. -Sin duda una de las cuestiones fundamentales que llevan a Mañueco a adelantar las elecciones son los casos de galopante corrupción que sufre el PP, con un calendario judicial a partir de marzo muy intenso que va a hacer que se sienten en el banquillo varios cargos importantísimos del PP.  

Yolanda Díaz está volcada en la reforma laboral, pero confiamos que pueda venir a Castilla y León»

P. -Estas elecciones van a tener una lectura en clave nacional. Si la izquierda no sale bien parada ¿puede ser un contratiempo de futuro tanto para ustedes como para el PSOE?

R. -Lo que me gustaría de estos comicios es que se hable de Castilla y León. Tenemos un proyecto para Castilla y León y hecho para los ciudadanos castellanos y leoneses. Es cierto que al ser unas elecciones en solitario pueden llamar más la atención a nivel nacional, pero para nosotros es hablar de Castilla y León y que no se extrapole nuestra comunidad al resto de España. Es una buena oportunidad para poner encima de la mesa los problemas de una Comunidad que tradicionalmente ha sido muy olvidada.

P. -¿Se siente abandonado por Yolanda Díaz dada la escasa participación que va a tener en la campaña?

R. -En modo alguno, en absoluto. Yolanda tiene una agenda tremenda. Ahora está muy centrada y volcada en sacar adelante la reforma laboral, pero esperamos que pueda venir a Castilla y León a hacer campaña. Estamos intentado cerrar y cuadrar la agenda y confiamos en que pueda venir a nuestra Comunidad.

P. -Parece que quiere marcar distancias con un posible resultado insatisfactorio que pueda ser un lastre para su proyecto futuro.

R. -Esa lectura es equivocada. Está centrada en sacar adelante la reforma laboral, que puede ser la más importante de las últimas décadas en este país, un tema absolutamente determinante para el conjunto de españoles y que le lleva mucho tiempo y dedicación. Es lógico que esté volcada en eso y a partir del día 3 intentaremos cuadrar la agenda para que venga a la campaña.

Soy optimista sobre la reforma laboral. Vamos a dejar que las negociaciones sigan su cauce»

P. -¿Es usted optimista? ¿Por qué los socios habituales del Gobierno están en contra de la reforma?

R. -Soy optimista. Vamos a dejar que las negociaciones sigan su cauce. Desde Unidas Podemos hemos repetido que nuestra voluntad y prioridad es sacar adelante la reforma con el bloque de investidura, y en ello estamos.

P. -¿Pero que se puede negociar cuando el PSOE dice que no hay nada que negociar?

R. -Cuando se quiere llegar a amplios acuerdos y consensos que conciten el apoyo unánime del arco parlamentario hay que escuchar y ser proactivos en esa escucha y es en lo que estamos.

P. -¿Se ve de vicepresidente si la izquierda suma?

R. -No me lo he planteado. El único objetivo es poder desalojar al PP del Gobierno y, a partir de ahí, ya se verá.

P. -Pero en todo caso plantearían un gobierno de coalición, ¿no?

R. -Sí, emular el Gobierno de coalición que está ahora mismo en el Ejecutivo nacional sería un muy buen escenario, el mejor posible para Castilla y León. Estamos dispuestos a reeditar ese gobierno de coalición con el PSOE.

Hay candidaturas que han surgido al calor de la España vaciada, pero son «plataformas en ‘b'»

P. -¿En qué medida la entrada de nuevos partidos de carácter provincial pueden distorsionar los resultados? ¿Beneficia o perjudica a la izquierda?

R. -Tampoco es una cuestión que nos afecta especialmente. Creemos que es legítimo y vemos con buenos ojos que haya plataformas ciudadanas que puedan presentarse a las elecciones. Eso sí, haría un distingo. Hay algunas que tienen una larga trayectoria, una singladura dilatada como “Soria ya”, y luego hay otras que ha surgido al calor de ese movimiento de la España vaciada pero que yo las llamaría «plataformas en b». Por ejemplo la de Valladolid, es Ciudadanos «en b», receptáculo de rebotados de Ciudadanos. Haría un distingo por supuesto respetando la voluntad de todo el que quiera entrar en política y ejercer su derecho a participar en las elecciones. Se vaticina además un crecimiento de Vox. Eso es una noticia preocupante, muy mala para la ciudadanía de Castilla y León y para el país en general.

P. -¿El ‘no a la guerra’ va a ser un argumento de campaña?

R. -El ‘no a la guerra’ es algo de sentido común y de principios. Expresa el consenso unánime de la sociedad española. España es el país de la paz y abogamos por el diálogo, la diplomacia y la desescalada. No queremos hacer de eso un lema de campaña, sino que es una posición de sentido común.

P. -Si finalmente hay intervención militar Sánchez debería acudir al Congreso a pedir autorización. ¿Qué votaría Unidas Podemos?

R. -Esperemos que eso no ocurra, porque una intervención militar sería el peor de los escenarios. Saludo que el PSOE se está aviniendo a los postulados que defendemos desde Podemos. Le escuchamos hablar de vía diplomática y argumentar a favor de la desescalada y del diálogo.

P. -Intervenir o no en Ucrania no dependería de España sino de su pertenencia a la OTAN. ¿Qué harán si lo lleva al Congreso?

R. -Sería el peor escenario posible. Siempre estaremos en contra de cualquier intervención que suponga un conflicto armado. En cualquier caso, lo que tienen que hacer España y la UE es reforzar su autonomía estratégica y no subordinarse a los intereses de Estados Unidos.

Abogamos porque la ley de Vivienda ya hubiera podido salir adelante»

P. -El CGPJ es bastante crítico con la Ley de Vivienda.

R. -La ley de Vivienda es muy urgente. España sufre una situación de emergencia habitacional enorme y la ley es imprescindible. Abogamos porque ya hubiera podido salir adelante. Lo que me preocupa es la posición del CGPJ que parece estar en contra del derecho a la vivienda y de los inquilinos. Es una mala noticia que el Consejo quiera hacer política.

P. -Han discrepado con los socios en reforma laboral, macrogranjas, Ucrania… ¿goza de buena salud la coalición?

R. -Goza de buena salud y lo que hay que hacer es normalizar los disensos y diferencias en algunos temas.

P. -Pero es en muchos temas.

R. -Es lo normal. Somos dos partidos diferentes que muchas veces respondemos a intereses distintos y que tenemos opiniones divergentes, pero se puede gobernar conjuntamente. También sabemos cuidar la coalición y, sin duda, vamos a acabar la legislatura.

P. -¿No prevén un escenario de adelanto electoral?

R. -Yo creo que se va a agotar la legislatura porque la coalición goza de buena salud. En Castilla y León se hablaba de que PP y Ciudadanos eran una balsa de aceite, dos socios muy bien avenidos y hemos visto cómo se ha roto de forma abrupta. El Gobierno de España está centrado en la recuperación y en mejorar la vida de nuestros conciudadanos. Es un gobierno sólido.