Pedro Sánchez ha anunciado al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, un nuevo envío de armas y de equipamiento militar para hacer frente a las tropas rusas. Se tratará del mayor envío realizado hasta la fecha, en concreto, «más de doble de lo enviado hasta ahora». Se trata, en concreto de un buque, ya de camino hacia Polonía, El Isabel, con 200 toneladas de munición y otro material militar además de 30 camiones de gran tonelaje y otros 10 más ligeros.

«Los ucranianos no están solos», ha sentenciado Sánchez en una decisión que no gustará a sus socios de Unidas Podemos, que se oponen al envío de armas por suponer que sólo puede alargar el conflicto.

El apoyo de España a Ucrania incluye también su compromiso para contribuir en la investigación de los crímenes de guerra y genocidio contra el pueblo ucraniano. Para ello, se desplazará al país un grupo formado por miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado y expertos médicos y forenses -un total de 48 personas- para estudiar sobre el terreno las atrocidades del ejército ruso. «La falta de impunidad es una prioridad para España», que se ha unido a una treintena de países para dirigirse a a Corte Penal Internacional.

España enviará a Ucrania a un equipo para contribuir a la investigación de los crímenes de guerra

Bajo fortísimas medidas de seguridad, -hasta el punto de que la comparecencia conjunta con Zelenski, y con la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, se ha difundido en diferido para que no se pudiera establecerse la localización-, este nuevo envío se suma a los 11 aviones ya puestos a disposición de Ucrania y otras armas enviadas en cuanto se produjo la invasión rusa.

Sánchez ha llegado este jueves a la capital de Ucrania, Kiev, para reunirse con Volodímir Zelenski. El jefe del Ejecutivo ha visitado antes las calles de Borodyanka, localidad próxima a Kiev, donde ha afirmado sentirse «conmovido» ante el «horror y las atrocidades de la guerra de Putin».

Sobre esta visita -tras un viaje nocturno en tren desde Polonia- ha explicado Sánchez los duros testimonios recabados de militares y población civil y, «más allá de verlo en los medios de comunicación, el verlo en primera persona es algo que emociona. No sólo hablamos de crímenes de lesa humanidad sino que será la Corte Penal Internacional la que certifique si se ha producido un caso de genocidio aquí», ha señalado para agregar que “queremos que Putin se enfrente a la responsabilidad de estos crímenes”.

31 millones en ayuda humanitaria

Desde una sala de la residencia presidencial en Kiev en la que se ha retirado el teléfono móvil a los informadores por una cuestión de seguridad, también ha puesto en valor los 31 millones de euros destinados a ayuda humanitaria y el acogimiento de 134.000 ciudadanos ucranianos que han huido del horror de la guerra y llegado a nuestro país.