Con la candidatura olímpica para los Juegos de Invierno de 2030 pendiendo de un hilo, las instituciones aragonesas han intentado esta semana reconstruir un frente común tras el portazo del COE, harto de los desplantes de Javier Lambán. Mientras, el Gobierno de Pedro Sánchez se pone de perfil, y Pere Aragonès observa la batalla desde la barrera, aunque apremiando para que se presente ya la candidatura. De momento, el Govern ha suspendido la consulta convocada el 24 de julio en el Pirineo catalán.

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El presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, ha dado esta semana un golpe sobre la mesa de negociación de la candidatura a los JJOO. No habrá más negociaciones con el Gobierno de Aragón, el COE preparará una propuesta «técnica» que llevará a Lausana, con o sin la aquiescencia del gobierno regional.

El COI tomará una decisión durante la primera mitad de 2023 entre las candidaturas de Vancouver, Sapporo, Salt Lake Citty y Barcelona-Zaragoza, si finalmente se concreta.

Es el resultado de la undécima, y de nuevo fallida, reunión entre el COE, y representantes del Gobierno, la Generalitat y el ejecutivo de Javier Lambán, el pasado lunes. Aragón rechazó la última propuesta, que seguía considerando desequilibrada en favor de Cataluña. Y Blanco dio por finalizadas las negociaciones, reabiertas cuando Lambán rechazó la propuestas técnica pactada bajo batuta del COE el pasado abril.

Entre la propuesta inicial y esta nueva, Aragón ofreció el pasado mes de abril su propia proposición de lo que consideran una candidatura «equilibrada, compartida e integrada» entre ambas regiones españolas. En ella, el esquí alpino y el de fondo se repartían de manera equitativa entre Aragón y Cataluña. El esquí acrobático/freestyle y el esquí de montaña se planteaba en Cataluña mientras que el snowboard y el biatlon, en territorio aragonés.

Reparto de disciplinas

En la contrapropuesta del COE, la estación aragonesa de Candanchú albergaría las pruebas de biatlón, en Jaca se celebraría las competiciones de curling, en Cerler pruebas de freestyle y en Formigal el esquí de fondo. En el caso de la ciudad de Zaragoza tendrían lugar las modalidades de patinaje de velocidad, eliminando las pruebas de patinaje artístico que sí se incluían en la propuesta inicial y que se trasladarían previsiblemente a Barcelona.

En el caso de Cataluña, Baqueira Beret cuenta con las modalidades de snowboard y freestyle, la estación de Boí Taüll sería escenario del esquí de montaña; Masella y La Molina el esquí alpino y, por último, Barcelona el hockey sobre hielo.

Un reparto que sigue sin satisfacer a Lambán. Considera que Cataluña se queda con las pruebas más espectaculares, las que dan visibilidad y proyección internacional. Pero su enfrentamiento casi personal con Aragonès, primero, y con Blanco ahora, ha puesto en alerta a los alcaldes del Pirineo de Huesca, que han amagado con negociar directamente con el COE, obviando la intermediación de su gobierno. También lo han hecho empresarios de la zona, según Blanco.

Enfrentamiento político

Lambán reunió este miércoles a todos los alcaldes del Pirineo para dar imagen de unidad. Fue después de que los socialistas altoaragoneses emitieran un comunicado ofreciéndose como interlocutores del COE, una vez que Blanco  dio por rota la negociación con el gobierno autonómico. 

La Comisión Ejecutiva Provincial del PSOE Alto Aragón no quiso evidenciar sus discrepancias con la estrategia de Lambán, pero en un comunicado sí pidió dejar al margen «debates estériles que a poco conducen» para que los JJOO no puedan ser utilizados «como arma arrojadiza entre partidos políticos y territorios». 

Pese a que el Gobierno de Aragón no se ha movido de su postura, Blanco sí que ha detectado cambios en el territorio. «El cambio significativo es que una parte de Aragón ha dicho que quiere hablar con el COE. La semana que viene empezaré las conversaciones con aquel que quiera continuar. Si no hay acuerdo el COE presentará una propuesta definitiva», apuntaba este miércoles.

Mientras, Lambán optaba por jugar la carta del presidente del Gobierno, al que reclamó su intervención para «poner orden». Y le recordó el compromiso que adquirió en Zaragoza el pasado mes de septiembre en relación con una candidatura equilibrada y en igualdad de condiciones entre Aragón y Cataluña.

El Gobierno, de perfil

Lambán insiste en sus temores de que la candidatura técnica del COE «se parecerá mucho a la que Cataluña quería desde el principio». Pero la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ya dejó claro que «la responsabilidad de esa candidatura está en el COE».

El Gobierno, añadió, «trabaja en colaboración con el Comité Olímpico Español». Rodríguez mandó además un recado a Lambán al asegurar que «lo que tenemos es una actitud colaboradora que esperamos sea también la actitud de todas las administraciones que quieren esa candidatura ganadora».

Blanco, por su parte, aseguraba el miércoles que el COE no va a «dejar de luchar» por este proyecto, convencido del apoyo del Gobierno a lo que decida el Comité Olímpico. Y dejó claro que su deseo no es «llegar a la situación de negociar independientemente con los territorios», pero está dispuesto a hacerlo para salvar la candidatura de 2030.

El COE sigue adelante

Una candidatura cuya mejor baza es el hecho de que el Pirineo es la única cordillera europea que no ha acogido todavía unos juegos. Y en ella, las comarcas más ricas están en el lado español de la frontera. Esas dos condiciones, y la marca Barcelona, conforman una candidatura vencedora, aseguran desde el Comité Olímpico español. Siempre que se superen los enfrentamientos políticos.

Lambán ha protagonizado esos enfrentamientos en primera persona, condicionado por las elecciones autonómicas del próximo año, en las que las encuestas le auguran una derrota frente al PP.

Tanto es así, que Blanco le respondía esta semana: «¿Que dice que no se fía de mí? Hasta ahora si he tenido algo es que todo el mundo se fía de mí: se fía el Gobierno de España, el de Cataluña, el COE, el deporte español… Si el dice que no se fía de mí no voy a descalificarle y que siga así, aunque no creo que sea lo adecuado».

Cataluña, a la espera

Mientras, Pere Aragonès observa desde la barrera un enfrentamiento entre Lambán y Blanco que les deja como el socio más fiable de la candidatura. Una imagen poco real de la división que genera la candidatura en Cataluña. Entre los dos socios del Govern -JxCat siempre ha estado a favor, ERC se ha manifestado en contra- y con los socios habitulaes: CUP y Comunes, que también rechazan el proyecto.

De hecho, la consulta sobre los juegos fue una cesión de Aragonès a la CUP para conseguir su apoyo en la investidura. Aunque la Generalitat ha suspendido ahora esa consulta, como anunció la consejera Laura Vilagrà este viernes.

«La consulta es vinculante, determinará que sigamos adelante» aseguró Vilagrà, pese a reconocer que esta consulta no se podrá celebrar antes de otoño. Aún así la consejera defiende que «Cataluña está comprometida con el proyecto olímpico». Y aclara que «esto no va de reencuentro» -es decir, de comprometer al Govern con un proyecto español- «va de hacer una candidatura competitiva».

Campaña a favor y en contra en Cataluña

De momento, ya ha lanzado una campaña de promoción de los juegos. Aunque la plataforma #StopJJOO hace lo propio con concentraciones que hace dos semanas reunieron a unas 2.500 personas en Puigcerdà, la capital de la Cerdanya.

«No me planteo que todas las pruebas sean en territorio catalán. Cataluña ha hecho una apuesta clarísima por los Juegos. Pero también hay territorios en Aragón que quieren los Juegos», advertía Blanco esta semana. El presidente del COE insiste en la candidatura conjunta y recuerda que la última palabra la tiene el comité olímpico. Pero el tiempo se acaba.