Cinco agentes de los Mossos d’Esquadra han denunciado ya a un médico de la Consejería de Interior por supuestos abusos sexuales. Un caso que le ha estallado al conseller Joan Ignasi Elena en plena campaña de promoción del proceso de «feminización» del cuerpo con su llegada a Interior.

Ahora, los sindicatos acusan a la dirección del Departamento de haber intentado ocultar el caso y piden la dimisión del número dos de Interior, Oriol Amorós. El facultativo ha estado visitando a agentes del cuerpo durante once meses con conocimiento de las denuncias por parte de la dirección del cuerpo, sin que se le retirara de empleo y sueldo.

Este jueves, en la reunión del Consell de Policía Amorós provocó la indignación del sindicato USPAC con su defensa de la actuación del departamento.

Los antecedentes

En 2019, una primera agente de los Mossos denuncia al médico ante Interior, entonces a cargo del conseller Miquel Buch (JxCat). La agente relata un supuesto abuso sexual cometido durante una exploración médica. Se trataba de un facultativo del servicio de vigilancia de salud laboral del departamento que presta servicio al personal de Interior y los cuerpos de Mossos d’Esquadra, Bomberos de la Generalitat, Agentes Rurales, el 112 y Protección Civil.

Ante la inacción del departamento, la mosso presenta denuncia ante la justicia. El siguiente conseller, Miquel Sàmper (JxCat), asegura no haber tenido conocimiento de los hechos. En junio de 2021, con la llegada de Joan Ignasi Elena (ERC) el Departamento se persona en la causa.

En septiembre de ese año la Fiscalía solicita prisión en su escrito de acusación pero el departamento no adopta medidas. No es hasta noviembre de 2021, cuando se produce la segunda denuncia, cuando Interior toma la primera medida cautelar: que el facultativo no visite a mujeres.

Primeras medidas de control

Cuatro meses después se «refuerza» esa medida imponiendo la cita previa en el servicio, y situando al facultativo bajo sospecha junto al despacho de la directora general de Riesgos Laborales, Consol González. Amorós reconoció este jueves que la medida se adopta porque no tienen la certeza de que, en esos meses, el médico no visitara a más mujeres.

Finalmente, el pasado viernes, 20 de mayo, se tuvo conocimiento de una tercera víctima, también por unos abusos cometidos supuestamente en 2019. El doctor Jorge P., fue detenido entonces y quedó en libertad con cargos tras comparecer en sede judicial. Fue también entonces cuando el caso fue destapado por TV3.

Fue entonces cuando el Departamento le apartó de trabajo y sueldo. Habían pasado nueve meses desde el escrito de Fiscalía. En la última semana dos agentes más se han sumado a las denuncias de abusos, completando cinco denuncias, cuatro de ellas por hechos referidos a 2019.

Indignación en el cuerpo

«Pese a tener conocimiento de que el médico estaba imputado desde junio de 2021, no fue hasta mayo de 2022 que el departamento decidió suspender de empleo y sueldo» al facultativo, denuncian desde USPAC. Y eso tras admitir en la reunión del consell que «no se puede garantizar que haya habido más mossas abusadas durante este tiempo» según el sindicato.

Albert Palacio, portavoz de USPAC, señala que el médico «debería haber sido apartado desde que se conoció la postura de la Fiscalía» y cuestiona la gestión de Amorós que «ha puesto en riesgo a las agentes». Por ello, señala directamente al presidente de la Generalitat y advierte que «si Pere Aragonès no se pone del lado de las mosses», depurando responsabilidades en la dirección del cuerpo «estará del lado de los encubridores».

«Si Aragonès no se pone del lado de las agentes estará del lado de los encubridores»

Albert palacio, uspac

Palacio apunta además a las dificultades para cubrir las plazas de médico de Interior -el último concurso quedó desierto- para advertir que pese a las instrucciones internas el médico denunciado probablemente ha seguido visitando a mujeres porque no había alternativa. USPAC concluye que «la supuesta ‘feminización’ del cuerpo es sencillamente una excusa para esconder los abusos sexuales y la discriminación de la mujer dentro de los Mossos».

El sindicato SAP-Fepol ha pedido al departamento de Interior que actúe con la «contundencia» y la «celeridad» necesarias que permita la reparación de todas las víctimas.