España

Las pistolas y revólveres de particulares con licencia crecen un 4,4% hasta los 8.440

El número de armas cortas de ciudadanos amparadas al cierre de 2021 por licencias de la Guardia Civil era el más alto de los últimos ocho años | La autorización para su tenencia y uso tan sólo se concede si existe "riesgo especial y necesidad"

Revólveres en exposición con motivo de una subasta de armas organizada por la Guardia Civil.

Revólveres en exposición con motivo de una subasta de armas organizada por la Guardia Civil. EP

La Guardia Civil había concedido al cierre del pasado año licencias que amparan 8.440 armas cortas (pistolas y revólveres) de particulares por la existencia de riesgo especial y de necesidad, una cifra que representa un repunte del 4,4 % respecto al ejercicio anterior (8.081) y que supone la más elevada desde 2014.

De acuerdo con los datos que se detallan en el recién publicado Anuario estadístico del Ministerio del Interior relativoa 2021, en España hay 126.730 armas de fuego cortas con autorización sin incluir las asignadas a policías nacionales, guardias civiles, integrantes de las Fuerzas Armadas y vigilantes de seguridad privada habilitados. De ese número, el 55,7 % (70.597) son para tiro deportivo; 17.030 están en manos de policías locales; 16.835 son históricas y artísticas, armas de avancarga (aquellas en las que el proyectil se introduce por la boca del cañón o de la recámara del tambor) y de sistema ‘Flobert’; 9.453 son de coleccionistas; 4.104 corresponden a las policías autonómicas y 271 pertenecen al Servicio de Vigilancia Aduanera.

El desglose se completa con las 8.440 pistolas y revólveres de particulares, clasificadas de primera categoría en el Reglamento de Armas y cuya tenencia y uso requiere la licencia ‘tipo B’. La expedición de esta autorización tiene «carácter restrictivo» y se limita a «supuestos de existencia de riesgo especial y de necesidad», sin que la defensa de personas o bienes justifique por sí solo su concesión.

Para encontrar un número más elevado de armas cortas en manos de civiles hay que remontarse hasta 2013, cuando había autorizadas 9.738. Desde entonces fue decayendo el número de forma significativa, alejándose cada vez más de las 10.213 que se contabilizaban en 1996. Ésta es la cifra más elevada en los últimos 25 años, según ha comprobado este diario consultando las estadísticas oficiales de Interior.

El Reglamento de Armas prevé la posibilidad de que se expidan licencias ‘tipo B’ a aquellos particulares que «tengan necesidad de obtenerla», siendo la Dirección General de la Guardia Civil el órgano competente para autorizarlo o denegarlo. Según se detalla en el artículo 99 de dicha norma, la persona interesada ha de presentar una memoria en la que haga constar «con todo detalle» las razones por la que considera necesario disponer de arma corta.

«Comprobaciones pertinentes»

La solicitud, acompañada del parecer del Jefe de la Comandancia, se remite a la Subdelegación del Gobierno correspondiente para que emita su informe. Y éste se eleva a la Dirección General de la Guardia Civil, que, tras valorar «objetivamente» los datos aportados y realizar las «comprobaciones pertinentes», resuelve de forma motivada la concesión o denegación de la licencia solicitada. Nadie puede poseer más de una autorización, que ampara un solo arma.

La modificación del reglamento que entró en vigor en agosto de 2020 introdujo dos novedades en relación con la expedición de las licencias tipo B. Así, su validez pasó de tres a cinco años, al tiempo que se añadió una nueva obligación para su titular: la pistola o el revólver deberán guardarse bajo llave «en un lugar seguro» del domicilio y separados de la munición para que «no sean fácilmente accesibles de manera conjunta».

En cuanto a las armas largas rayadas, el parque de escopetas amparadas por licencia se redujo el pasado año en España un 1,38 %, al pasarse de 2.196.407 a 2.166.306 (30.101 menos). Las de caza mayor, sin embargo, aumentaron un 3,22 %: de 357.479 a 369.009 (11.530 más).

A 31 de diciembre pasado, las armas depositadas, intervenidas y decomisadas ascendían a 246.952 -mayoritariamente escopetas (117.799) y pistolas (40.741)- y había 51.717 pendientes de chatarra y 21.802 por subastar. Las denuncias por infracciones del Reglamento de Armas fueron 12.518, un 2,14 % menos que en 2020 (12.778).

En cuanto a los establecimientos, el número de fábricas de armas de guerra pasó de 12 a 14, mientras que se contabilizaban 18 armerías menos (1.145 frente a las 1.163 con que se cerró el año anterior). Los talleres de acabado, por su parte, se mantuvieron en 17.

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