El ex presdidente de la Generalitat y de Junts, Carles Puigdemont, ha entrado en la campaña interna en su partido sobre la permanencia o salida del gobierno catalán. Lo ha hecho por vía indirecta, reproduciendo en su perfil oficial un artículo del dirigente de Junts Josep Rius -su es jefe de gabinete- a favor del no en la consulta que el partido abrirá mañana y cerrará el viernes.

En su artículo, Rius defiende la salida del govern por el inmovilismo de Esquerra durante la negociación del último mes. «Sí a Junts. Sí a la independència. NO en aquest govern» defiende Rius en el tuit reproducido por Puigdemont. El líder ideológico de Junts no ha oficializado su postura, pero ha dejado claro su apoyo al «no», tanto por la postura de hombres de su entorno, como Toni Comin, como por el discurso pronunciado el pasado sábado en el acto de conmemoración del 1-O.

Debate interno

Tras la reacción provocada por su toma de posición, Puigdemont ha defendido «el debate interior de un partido» y advierte que hablar de «disensos y división» por ese debate «es el mismo argumento que usan quienes se oponen al referéndum aduciendo que se divide la sociedad». Un modo de equipararlos a la postura del PSC.

Puigdemont, que definió de forma casi unipersonal la lista electoral de Junts en 2017 y todas las posteriores hasta las primarias de 2021, denuncia que «hay partidos en los que manda un único poder, a menuda una única persona, a veces el dedo de esa persona». Y contrapone los «debates y disensos» en las sociedades de larga tradición democrática.

«La falta de respeto a la pluralidad es el preludio del autoritarismo» advierte para defender el «debate generoso en Junts». Y lanza un dardo a Esquerra al señalar como «argumento de la anti política» afirmar que «mientras unos se pelean otros trabajan». Una postura que considera «hija de una noción franquista de la política, lo que hay que hacer es ocuparse de los problemas de la gente y no en peleas políticas».