El Departamento de Interior de la Generalitat ha anunciado este lunes la destitución del comisario jefe de los Mossos d’Esquadra, Josep Maria Estela. Un cese que coincide con la salida del Govern de Junts, pero que está más relacionado con la guerra abierta en la cúpula de la policía autonómica entre Estela, el director de los Mossos, Pere Ferre, y el número dos del cuerpo, Eduard Sallent.

Según el comunicado de Interior, Estela volverá a Lleida como jefe de la Región Policial de Ponent. El departamento mantiene al resto de la cúpula policial, nombrada hace menos de un año con la destitución del Major Josep Lluís Trapero.

Estela asumió la jefatura de los Mossos d’Esquadra en diciembre del año pasado, en una estructura “coral”, con el comisario Eduard Sallent, que ya había dirigido los Mossos, de segundo, y la intendenta Rosa Bosch. Interior argumentó la destitución de Trapero como la necesidad de rejuvenecer y feminizar el cuerpo de la policía catalana.

Crisis larvada

Sin embargo, durante las últimas semanas se han sucedido las noticias sobre la crisis en esa cúpula bicéfala. Hace un mes Estela pidió el cese de Sallent, por el que se consideraba «puenteado» por su relación directa con la jefatura política del cuerpo. Pero Ferré le dejó claro que Sallent, al que ya había designado jefe de los Mossos tras el 155 -con Miquel Buch, de Junts, como consejero de Interior- era intocable.

Tras ese enfrentamiento, Estela remitió una carta a todos los agentes del cuerpo refiriéndose a esa crisis, que intentó cerrar así, infructuosamente. Estela arrancaba su escrito mencionado los “artículos de prensa publicados los últimos días”, para lanzar un “mensaje claro e inequívoco” de defensa del trabajo hecho hasta el momento.

En la carta, que los Mossos d’Esquadra difundieron también a todos los medios en un comunicado de prensa, Estela no mostraba apoyo explícito a su segundo. Tampoco matizaba o negaba las informaciones publicadas, que aseguraban que la relación entre él y Sallent es prácticamente inexistente.

Los mandos, con Estela

En respuesta, el sindicato de mandos de los mossos, Sicme, publicaba este domingo un comunicado de apoyo al comisario jefe del cuerpo. «No entenderíamos su cese» advertían hace menos de 24 horas los mandos de los Mossos. «Necesitamos estabilidad y continuidad, así como respeto a la Prefactura del Cuerpo. No toleraremos que se ponga en duda su profesionalidad».

«Somos la segunda institución mejor valorada de Cataluña» añade el sindicato refiriéndose a los resultados de los últimos barómetros del CEO, que exigen respeto en atención a esa valoración. Y reclaman además que se autorice un congreso extraordinario «para analizar la situación actual y escuchar a la mayoría de los mandos» del cuerpo. Unas peticiones que no ha atendido la jefatura política del cuerpo.

Apoyo a Sallent

El director de la Policía autonómica, Pere Ferre, ha dejado claro en los últimos tiempos que Interior no piensa atender a los requerimientos de Estela y cesar a Sallent, con quien ya había trabajado en la etapa anterior a Trapero.

Unos proyectos, dice, que ha llevado a cabo desde la jefatura “de forma conjunta con el Departamento de Interior, como no puede ser de otra manera”. Y defiende que el trabajo de los Mossos “está sujeto a las políticas públicas” y trabaja para “atenderlas manteniendo la gobernanza del cuerpo”