El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido el nuevo modelo de financiación autonómica presentado por el Ejecutivo asegurando que ninguna comunidad autónoma “va a decir que no” porque “nadie va a recibir menos de lo que ya recibe”. En una entrevista concedida a La Vanguardia, Sánchez ha presentado la propuesta pactada con ERC como una “solución” al reparto de recursos territoriales, fruto de un “acuerdo extraordinario” entre fuerzas progresistas.

PUBLICIDAD

El jefe del Ejecutivo ha subrayado que el modelo, presentado por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, rechazado por todas las comunidades autónomas menos Cataluña y que no tiene garantizado el apoyo parlamentario, aporta 21.000 millones de euros adicionales a las comunidades autónomas con el objetivo de reforzar los servicios públicos. En ese contexto, ha cargado contra la política fiscal de la Comunidad de Madrid, al considerar que el sistema propuesto corrige una dinámica de elusión y “dumping fiscal” que, según ha señalado, beneficia a “una comunidad muy rica”.

PUBLICIDAD

Alineado con los "estatutos de nueva generación"

Sánchez ha insistido en que el nuevo esquema no está concebido para “hacer regalos fiscales”, sino para fortalecer el Estado del bienestar. “Yo no quiero el modelo social Quirón. Quiero un modelo social con hospitales públicos”, ha afirmado, al tiempo que ha avanzado que el Gobierno trabajará para que el sistema pueda aprobarse a lo largo de este año, apelando a la “responsabilidad” de todas las fuerzas políticas.

En relación con la gestión de tributos, el presidente ha recordado que los estatutos de autonomía de “nueva generación”, como el de Cataluña, abrieron la puerta a que las comunidades que lo deseen asuman mayores competencias en esta materia. Ha reconocido que el acuerdo de legislatura entre ERC y el PSC en Cataluña, que plantea un modelo “singular”, resulta “insuficiente”, pero ha reiterado la voluntad del Ejecutivo de cumplir los compromisos alcanzados. En esa línea, ha citado también los acuerdos recientes con Euskadi, en el marco del cumplimiento del Estatuto de Gernika con el gobierno de coalición del PNV y el PSE.

La toma de Groenlandia, la "carta de defunción" de la OTAN

Más allá de la financiación autonómica, Sánchez ha abordado cuestiones de política internacional y ha defendido que la Unión Europea avance en su integración en materia de defensa sin necesidad de un acuerdo unánime de los 27 Estados miembros. En ese marco, ha advertido de que una hipotética invasión estadounidense de Groenlandia haría a Vladímir Putin “el hombre más feliz del mundo” y supondría, a su juicio, la “carta de defunción” de la OTAN. Ha añadido que España no ha decidido aún el envío de tropas y ha rechazado elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB, al considerarlo inasumible sin recortar políticas sociales.

Por último, el presidente ha reiterado su apuesta por mantener una relación pragmática con China, a la que la UE considera a la vez rival sistémico, competidor y aliado en algunos desafíos globales, y ha confirmado que seguirá visitando el país asiático.