Ayer no hubo lugar a la controversia política más allá de Vox, que decidió aprovechar la situación y el dolor de las víctimas para arremeter contra el Gobierno. El PP optó por poner el acento en los afectados y sus familiares y las palabras de Alberto Núñez Feijóo fueron en ese sentido, de modo que prefirió dar tiempo a Adif y a Renfe para que expliquen el origen del trágico siniestro. Sin embargo, en el PP hay quien sospecha que el Gobierno "ya sabe lo que ha pasado" y aunque no han querido ir más allá, apuntan a todos los problemas e incidencias que había acumulado en los últimos meses ese tramo de vía, hasta el punto de haber sido incluso objeto de una pregunta parlamentaria en el Senado, y mediado una carta del sindicato mayoritario de maquinistas, Semaf, advirtiendo de deficiencias.

De hecho, ayer ya comenzaron a difundirse distintas informaciones que apuntaban a un problema de la vía, incluso con una de sus soldaduras, que el Ministerio de Transportes cuestiona. Pero según la tesis del PP, estaría ocultando este dato por tratarse de un asunto de su exclusiva competencia. Lo cierto es que Adif informó en los últimos meses de distintas incidencias en la infraestructura y eso que, según Óscar Puente, ese tramo fue renovado en el mes de mayo. No obstante las comunicaciones de Adif se referían a los meses de junio, septiembre, octubre y diciembre del año pasado. Avería de los desvíos, incidencia en la infraestructura y problemas de señalización fueron los problemas consignados. Por su parte, Semaf avisó en agosto de vibraciones, baches y descompensación de la catenaria, aunque no alertaron de que el tramo constituyera un peligro.

Feijóo espera que Adif y Renfe informen de lo acontecido en un "espacio breve"

Pero Feijóo, a diferencia de Santiago Abascal, prefirió optar por la prudencia. Y tras centrarse en las víctimas y sus familiares expresó su convencimiento de que Adif y Renfe, "en un espacio breve, nos darán cuenta de los primeros indicios porque les debemos a las víctimas y a sus familiares saber exactamente qué ha pasado". "Ya habrá momentos para que nos informen de las investigaciones que desde el día de ayer ya están en marcha", agregó. Asimismo, recordó el accidente de la curva de Angrois, en Santiago de Compostela en 2013, cuando un Alvia se salió de la vía en una curva. Se contabilizaron 80 fallecidos. Feijóo, que por aquel entonces era presidente de la Xunta, afirmó ayer que "no lo olvidaré jamás y por eso sé que lo que ustedes han visto no lo olvidarán nunca".

Tampoco el presidente de la Junta de Andalucía, Juama Moreno, quiso lanzar ninguna hipótesis sobre la causa del accidente en presencia de Feijóo, con quien compareció a las 18 horas desde Adamuz, "porque mi primera obligación es atender a los hospitalizados y colaborar con Adif en todo lo que podamos. Hay especialistas que lo largo de los próximos días y semanas puedan darnos información", indicó a preguntas de la prensa.

El presidente de Renfe fue el primero en especular sobre el accidente

El Gobierno ya ha nombrado una comisión de investigación del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y augura que desentrañar las causas de la tragedia puede llevar mucho tiempo. De momento nadie se atreve a especular públicamente, salvo el responsable de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, que ya desechó el error humano y hasta llegó a cuestionar que ambos trenes, el Alvia y el Iryo, hubiesen colisionado. La imagen que quiso dar la clase política, con la única excepción de Vox, era de unidad en torno a las víctimas. Pero más pronto que tarde comenzarán a formularse en voz alta muchas preguntas en torno al, todavía, segundo siniestro ferroviario más grave de nuestro país en número de víctimas.

El PP, como el resto de los partidos suspendió su agenda de actos. Eso incluía también la reunión que ayer por la tarde iban a mantener el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y el líder popular, Alberto Núñez Feijóo. Feijóo organizó sobre la marcha una reunión con el expresidente de Renfe, Pablo Vázquez, -y actual presidente de la fundación popular, Reformismo21- y la ex directora general de Operaciones de la compañía, Berta Barrero, a la que se sumaron el vicesecretario con competencias en materia de Transportes, Juan Bravo, y la vicesecretaria con competencias en materia de Sanidad, Carmen Fúnez. El objetivo de esta cita, según explicó Feijóo desde Adamuz, "era que nos dieran un poco de contexto e información técnica". Asimismo, el PP informó de que su jefe de filas estaba en "contacto permanente" con Moreno, pero no ha tenido interlocución con ningún miembro del Gobierno.