Hay que retrotraerse a 2011 para encontrar unos porcentajes de voto tan magros para el PSOE y las formaciones a su izquierda de ámbito nacional. Ahí anda el PP escudriñando, analizando los sondeos con intención de voto para concluir que desde el batacazo electoral de Alfredo Pérez Rubalcaba y Cayo Lara en las generales de ese año, nunca la izquierda había estado tan baja como ahora en porcentaje a tenor de los datos que arrojan los sondeos con intención de voto.

En aquellas elecciones Rubalcaba hizo un 29,16 de porcentaje y la Izquierda Unida de entonces un 7,01. En total un 36,17 por ciento y 121escaños que nada pudieron hacer ante los apabullantes 186 que sacó el popular Mariano Rajoy. Aquella fue la segunda mejor marca en número de escaños que ha tenido nunca un presidente del Gobierno desde los imbatibles 202 diputados de Felipe González en 1982.

Las encuestas son ahora poco amables con las formaciones políticas de ámbito nacional de la izquierda o que acogen bajo una misma marca electoral distintas siglas, pero se presentan en todo el país, más allá de los nacionalistas o independentistas. Porque el PSOE llegó a caer en 2015 y 2016 al entorno del 22 por ciento del voto, pero la fuerza entonces de IU y Podemos, que soñaban con el sorpasso, amortiguó la caída del bloque de la izquierda. En las elecciones de junio del 2016 Pablo Iglesias, ya con Unidos Podemos, sumó el 21 por ciento del voto (71 escaños) y el PSOE el 22,8 (85). Superaban la barrera psicológica del 40 por ciento y eso que la izquierda alternativa perdió un millón de votos con respecto a 2015.

Tendencia descendente de la izquierda lastrada por el PSOE

Desde del Partido Popular subrayan, por ejemplo, la evolución que marcan los sondeos de 40dB para El País y la Cadena Ser, "nada sospechosos de intentar beneficiarnos", aducen a El Independiente. La empresa demoscópica de la ex presidenta del CIS Belén Barreiro ha marcado una línea descendente para el PSOE, Sumar y Podemos en los últimos meses.

En el publicado en noviembre, las tres formaciones sumaban 38,1 por ciento de intención de voto (28.3, 6.8 y 3 respectivamente). En el sondeo conocido en diciembre 37.2 por ciento (27.8, 5.7 y 3.7). Y en el último, de enero, 36.9 (27.1, 5.9 y 3.9). En las tres encuestas una constante es el descenso paulatino del PSOE y un tímido ascenso de los morados. Sumar, en porcentajes muy bajos, fluctúa apenas. No son sólo las encuestas de 40dB las que sitúan progresivamente al PSOE y a las formaciones a la izquierda en sus peores marcas porcentuales. La última de Sociométrica para El español y la de DYM, confirman también dicha tendencia.

Impacto de los accidentes ferroviarios y de la financiación autonómica

Los populares se felicitan de que la izquierda nacional se esté aproximándose "al que fue su suelo electoral de 2011" y la situación "no va a hacer más que empeorar". Por lo pronto, vaticinan que muchas encuestas que sondeen el estado de opinión pública ciudadana de este mes de enero puedan estar estar ya marcadas por las tragedias ferroviarias de Adamuz (Córdoba) y de Gelida (Barcelona), en función de las fechas del trabajo de campo. Unos siniestros que dejaron 47 fallecidos y serias dudas sobre la versión a la que se aferró el ministro Óscar Puente durante una semana respecto a la supuesta renovación "completa" e "integral" de las vías que nunca fue tal.

Otro tema no menor en muchos territorios, y que por las fechas en que reventó la polémica sí reflejarán los sondeos, es el impacto que haya podido tener el nuevo modelo de financiación autonómica. El sistema fue pactado con ERC y anunciado por Oriol Junqueras. Y además de verse Cataluña muy favorecida en el reparto de recursos, reconoce el principio de ordinalidad para este territorio, de modo que pone límites a su solidaridad. Un modelo rechazado por la totalidad del resto de las Comunidades.

Pero el mejor sondeo, dicen en el PP aún a riesgo de caer en el topicazo, son unas elecciones, y las de Aragón están a la vuelta de la esquina. Si bien es cierto que muchos expertos demoscópicos empiezan a dudar de que Aragón sea el Ohio de España, esto es, la región que mejor representa la sociología, los hábitos de consumo y la tendencia de voto de todo el país, parece claro que la izquierda no tiene ninguna posibilidad.

Y si, además, hasta lo reconoce el CIS de José Félix Tezanos, "es que la situación debe oler a desastre" para el bloque de la izquierda, apuntan en la sala de máquinas del primer partido de la oposición. Bien es cierto que las amplísimas horquillas de los sondeos del instituto oficial permiten aventurar todos los escenarios y, después de la cocina, confunde las tendencias de voto. Por ejemplo, para el popular Jorge Azcón, que ahora sienta a 28 parlamentarios en las Cortes de Aragón, el vaticinio va de 25 a 29 escaños. Nada menos que un abismo de seis diputados. Significa que Azcón, puede mejorar, quedarse como está o empeorar sus resultados.

Las cifras de Tezanos no pintan bien para Pilar Alegría

Lo cierto es que para la ex ministra y ex portavoz del Gobierno Pilar Alegría, las cifras de Tezanos no pintan bien. A lo sumo, puede aspirar a repetir resultados (está en 23) pero en la horquilla más baja podría perder hasta seis representantes (17). Y con tres candidaturas a la izquierda, esto es, Chunta, Podemos e IU, no hay manera de que les salgan las cuentas para conseguir entre todos ni el mínimo de la mayoría absoluta, esto es, 34 escaños. El PAR puede desaparecer de la Cámara aragonesa y Teruel Existe ver mermada su representación. Pero PP y Vox podrían llegar a sumar en la horquilla más alta de Tezanos hasta 42 diputados, con el 50 por ciento del voto, facilitado por el ascenso del partido de Santiago Abascal.

Otra cosa es que ésta sea una buena noticia para los populares.