La duda sobre el futuro del real decreto ley de prórroga del escudo social no estuvo nunca en Podemos, pese a su enfado, sino en Junts. Y las palabras de este viernes de la eurodiputada Irene Montero lo confirmaron. Los morados votarán a favor cuando se convalide en el Congreso, pese a que no estén conformes con la "chapuza" del Gobierno al desgajar en otro texto la revalorización de las pensiones y pese a que no comparten el pacto alcanzado con el PNV para dejar fuera de la moratoria antidesahucios a los propietarios de una o dos viviendas.
"Podemos va a estar ahí", señaló Montero en una entrevista en La hora de La 1 (TVE). Su partido apoyará el decreto, sostuvo, "aunque haya decrecido la protección", porque su prioridad es evitar que "se pierdan derechos", informa Europa Press. Con el sí de los cuatro diputados morados y el apoyo del bloque de investidura, el Ejecutivo dispondría ya de 172 votos, por los 171 del no (PP, Vox y UPN). Son decisivos, por tanto, los siete representantes de Junts. Bastaría con su abstención. Los independentistas señalaron el martes que, "a falta de conocer la letra pequeña" del texto —que se publicó el miércoles en el Boletín Oficial del Estado—, estaban en contra de una medida "injusta".
Fue el martes cuando el Consejo de Ministros aprobó desgajar el decreto ley tumbado la semana pasada en el Congreso por el voto de PP, Junts y Vox. Lo troceó. Se impuso el criterio de Sumar: aislar la subida de las pensiones y llevar todo el escudo social (incluida una moratoria de desahucios rebajada) a un segundo texto. El primer decreto, el de pensiones, tiene la convalidación garantizada, porque la respaldará casi toda la Cámara, incluidos PP y Junts. El segundo es el que peligra: si los posconvergentes votan no, la prórroga de las medidas para los vulnerables decaerá.
Podemos recrimina al Gobierno que no hubiera renovado el escudo social por cuatro años, en lugar de ir prorrogándolo año a año. Sánchez "tiene que hacer lo que haga falta para proteger a la gente"
Podemos reaccionó airado el martes cuando se supo el contenido del pacto de Gobierno y PNV: los dueños de una o dos viviendas podrán echar a sus inquilinos aunque sean declarados como vulnerables. La líder de la formación, Ione Belarra, lo tachó de "pacto criminal", habló de "asco absoluto". Pero no dijo, en ningún caso, que el partido fuera a votar no cuando llegara el momento del debate de convalidación en el Congreso, que se calcula que se producirá a finales de este mes de febrero. El recelo se mantiene, pero el partido de Belarra entiende que es mejor contar con un escudo social más adelgazado a perderlo todo.
Para Montero, todo habría tenido una salida más fácil si el Ejecutivo hubiera renovado el escudo social por cuatro años, como pedía Podemos. "Nadie habría puesto problemas" y no se habría llegado a la situación actual. Los socialistas optaron por una prórroga año a año. "El Gobierno tiene que hacer lo que haga falta, lo que sea necesario, cualquier cosa, para que la gente esté protegida", razonó.
La también secretaria política de Podemos recriminó al Ejecutivo su estrategia "veleta", de pactos cambiantes, en lugar de apostar con rotuntidad por la protección de los ciudadanos. "¿Gobernáis para estar bien con Junts o con el PNV, o para proteger a la gente?", se preguntó. Obviando, eso sí, que Pedro Sánchez no dispone de una mayoría progresista en la Cámara y que está obligado a cuadrar apoyos a izquierda y derecha. No obstante, para Montero lo grave es que el Gobierno, a su juicio, está alimentando el crecimiento de la ultraderecha. La legistura, dijo, está "en una situación crítica" porque al final "lo que siempre se pone en duda son los derechos de la gente".
El apoyo de Podemos, no obstante, no implica que vaya a votar sí a los Presupuestos Generales del Estado de 2026, que Hacienda aún no ha presentado. Los morados insisten en sus demandas: revertir el aumento del gasto militar o bajar por ley el precio de los alquileres.
Belarra reprocha al PSOE haber "cedido a las exigencias de la derecha" y recuerda que a Junts no se le convence con "argumentos", sino con "presión política", con "movilización social"
También Belarra, antes de un encuentro con el sindicato CGT por la crisis ferroviaria, ratificó el sí de Podemos al decreto antidesahucios porque las medidas sirven "para proteger a las personas" y las familias vulnerables. Y también ella criticó a Sánchez por haber "cedido a las exigencias de la derecha". El Ejecutivo "se ha equivocado de manera rotunda, un error garrafal y monumental" al dividir el decreto y, "por culpa de esa cesión", se pueden encontrar "a miles de personas en la calle" que "estaban protegidas cuando Podemos peleó en el Gobierno y escribió ese artículo en el decreto".
Al dividir el decreto, no será "más fácil aprobarlo, sino que lo iba a poner más difícil". Es decir, que el Gobierno calculó mal, según Belarra. "A esta derecha, cuando le das la mano, te coge el brazo", por lo que el PSOE hizo mal al ceder ante el PNV y aceptar que se pueda "desahuciar a más familias" ya que a partir de ahora los pequeños propietarios, con una o dos viviendas, podrán desalojar a sus arrendatarios.
La duda, por tanto, es qué harán los posconvergentes. En la Moncloa dicen desconocer cuál será su decisión final, porque la interlocución está rota. Podemos se ve venir que lo acordado con el PNV no será suficiente: Junts "también quiere que se desahucien no solo a esas familias sino aún más". Y no se le puede convencer con "argumentos", sino con "presión política". Es decir, que hace falta una "movilización social" para que la formación de Carles Puigdemont "pague un precio por lo que está haciendo, que es dejar a miles de familias vulnerables en la calle".
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