A horas de conocer los resultados de las autonómicas en Aragón, las encuestas dejan un único escenario viable: una victoria del PP de Jorge Azcón, que se verá condicionado para repetir en el Gobierno regional únicamente por Vox. Los de Alejandro Nolasco se consolidan como tercera fuerza autonómica y apuntan a duplicar escaños mientras que el resto de partidos apenas se mueven con ligereza respecto a las autonómicas de 2023.

A lo largo de esta semana se han publicado nueve encuestas sobre el terreno. Desde el 3 de febrero no se pueden dar a conocer ninguna más, aunque las encuestadoras siguen trabajando de forma privada, al igual que los partidos con sus trackings internos. Al cierre de la jornada electoral, a las 20.00 horas, se publicarán los sondeos a pie de urna de Sigmados y GAD3. Sin embargo, la tendencia a diferencia de otros comicios anteriores es sostenida, muy similar publicación tras publicación.

La candidatura de Azcón volverá a ganar las elecciones este domingo con entre 27 y 30 escaños. La media es de 29 escaños y un 37,2% de los votos, lo que supondría al PP un escaño más que en 2023. Entonces los populares recibieron un 35,5% de los sufragios. A Azcón se le cierra la puerta regionalista por la desaparición augurada para el Partido Aragonés (PAR), que perdería su único escaño logrado por Teruel. Del 2,08% general en la autonomía (en cada provincia se exige un 3% mínimo), ahora los aragoneses conseguirían un 1,4%. Tampoco ayuda Aragón Existe, que pasa de 3 (4,95%) a 2-3 (3,6%). Tomás Guitarte pierde votos en su feudo, Teruel.

A Azcón solo le vale Vox. Nolasco sería el gran beneficiado de la noche como ocurrió en Extremadura. De sus 7 escaños en 2023 (11,24%), los ultraconservadores subirían hasta el 16,9% de los votos de media y se llevarían entre 11 y 14 escaños de máximo. Los 12 son la cifra más probable y en la que coinciden todas las demoscópicas. PP y Vox sumarían 40 parlamentarios. Para esta medición se han tenido en cuenta Data10, Sociométrica, Sigmados, 40dB, Gesop, EM Analytics, Target Point, A+M y GAD3 entre el 1 y el 2 de febrero. Ante esa única posibilidad de pacto, como ha ocurrido con María Guardiola, Abascal apunta a exigir condiciones duras e incluso a una entrada en un gobierno de coalición.

La izquierda: desmovilizada, en mínimos y sin opciones

Difícilmente los partidos de izquierda sumarán más que Azcón y el PP esta noche, con 24 escaños. La candidatura de Pilar Alegría y el PSOE se asoman a un precipicio al poder quedar por debajo de los 18 escaños, el peor resultado de la federación aragonesa en 2015, con el expresidente Javier Lambán a los mandos. Alegría obtendría un 23,5% del voto de media, lejos del 29,55% de hace dos años y medio. La horquilla que aprecian las encuestas es de 16-20 parlamentarios, pero la mayoría la ubica en los 18, lo que impediría romper esa estadística pero dejaría tocado y hundido al PSOE después de la debacle extremeña.

Chunta Aragonesista sí logrará avanzar en votos. Se le estima un 7,6% de media, frente al 5,1% anterior, y un crecimiento de los 3 a los 4 escaños. IU podría crecer de 1 a 2, y desde el 3,12% al 4% del apoyo en urnas.

IU en esta ocasión acude en coalición con Movimiento Sumar. El principal reto por delante, más allá de aumentar representación, es la de plantar cara a un Podemos que en las anteriores elecciones ganó a los de Antonio Maíllo. Los morados apuntan a ser otro de los grandes afectados de la noche con la posibilidad de quedarse fuera del Parlamento aragonés. Del 4,01% bajarían al 2,4% y perderían su único escaño.

La foto parlamentaria que quede al final de la jornada puede ser un espejo de lo que ocurra en las próximas generales, dado que Aragón elección tras elección ha sido una autonomía de referencia para politólogos y expertos demoscópicos. Al menos Zaragoza representa con fidelidad la realidad demográfica nacional. Es el Ohio español.