El presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García Page, utilizó hace unos días un simil militar para recriminar a Moncloa su estrategia con los territorios. "No puede ser que termine hundiéndose a toda la infantería para que exista el cuartel general", denunció en referencia al descalabro electoral del PSOE en Extremadura y Aragón y a las escasas expectativas, por no decir nulas, de ddespuntar en Castilla y León. Unos días después, el propio Pedro Sánhez verbalizó lo que todos sabían, y temían, en el partido: "Nuestro electorado se está quedando en la abstención (...) Trabajaremos para que se movilice cuando lleguen las generales".

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El deterioro territorial del PSOE a ojos vista no parece preocupar en el "cuartel general" ni de Moncloa ni de Ferraz, y esa inquietud comienza a extenderse en el partido. Y pasa incluso entre quien, como Page, disfruta de mayoría absoluta, algo que, según los cálculos de Génova y del PP en Castilla-La Mancha, puede dejar de ser así en las próximas elecciones autonómicas de mayo de 2027. Queda algo más de un año y, a efectos políticos es equivalente a una era geológica. Pero tras las palabras del barón socialista subyace el temor de terminar de perder los pocos feudos que aún se mantienen en pie.

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La mayoría absoluta de Page "peligra"

¿Puede perder García Page las elecciones autonómicas? "No", asumen los populares castellanomanchegos. Sin embargo, a continuación incorporan un matiz importante, esto es, que su mayoría absoluta "sí peligra", lo que abre una ventana de oportunidad para el líder del PP en la región, Paco Núñez. El socialista consiguió en 2023 la mayoría absoluta por la mínima. Obtuvo 17 escaños de un parlamento conformado por 33 asientos y con un resultado a la baja pues perdió dos diputados con respecto a 2019. Fueron justo los mismos que subió PP (pasando de 10 a 12) y se sumó la irrupción de Vox (4) en la Cámara autonómica.

Y nada hace prever que vaya a cambiar el número de formaciones políticas ahí representadas. El sistema electoral de esta comunidad nunca ha dado cabida a más de tres partidos. Eso significaría que Page se queda sin aliados parlamentarios con los que poder conformar una mayoría suficiente para mantenerse en el poder si queda pr debajo de los 17 escaños. No fue así en 2015, primera vez que concurría a las autonómicas. El PP de María Dolores de Cospedal ganó por segunda vez las elecciones -tras una drástica reducción en el número de escaños- pero los socialistas sumaban con Podemos, partido con el que Page acabó firmando un gobierno de coalición.

"Si sumamos con Vox, hay relevo en el Palacio de Fuensalida", dicen en el PP

Cuatro años más tarde, en 2019, Podemos se despeñó y entró Ciudadanos, pero el socialista cimentó su mayoría consiguiendo nada menos que 19 escaños. En 2023, Ciudadanos cede el paso a Vox y los de Santiago Abascal llegan para quedarse. Quizá el barón socialista es consciente del riesgo de perder el gobierno autonómico, porque desde el PP no dudan en afirmar convencidos que "si sumamos con Vox, hay relevo en el Palacio de Fuensalida", sede del gobierno autonómico.

Posiblemente eso explique que el socialista juegue al equívoco respecto a si volverá a ser candidato autonómico por cuarta vez. Lo hizo hace cuatro días en el programa El Hormiguero. "No lo tengo claro". "No hay nadie imprescindible ni indispensable". La verdad es que tampoco parece tener sucesor, salvo que, con su salida, abra la puerta a que Ferraz entre como caballo en cacharrería para hacese con el control de la federación territorial, a la que tantas ganas tiene de hincarle el diente.

También asumen en el PP castellanomanchego que es la tercera y última bala para Paco Núñez. La primera no contó pues apenas había tomado las riendas del partido en al región tras la marcha de Cospedal que le tocó encabezar la candidatura. En 2023 mejoró resultados. Mayo de 2027 será su prueba final.

También Asturias

"Si se votara mañana, el PSOE perdería Castilla-La Mancha y Asturias", aseveran convencidos en el cuartel general de los populares a tenor del descalabro socialista en Extremadura y Aragón. Sobre lo que pueda pasar en Castilla y León, el CIS de Tezanos vuelve a jugar con los números y porcentajes, pero, sobre todo con unas inmensas horquillas de hasta 10 escaños que restan mucha credibilidad a su 'cocina'. Es como si para unas generales los sondeos con intención de voto manejaran horquillas de hasta 43 escaños.

La presidencia socialista de Asturias, ahora en manos de Adrián Barbón, también corre peligro a decir del primer partido de la oposición. Salvo la legislatura 95-99 que gobernó el popular Sergio Marqués y el fugaz paso de Francisco Álvarez-Cascos al frente de Foro Asturias menos de un año (2011-2012), ha sido otro de los feudos socialistas. Barbón, un barón muy identificado con Sánchez y hoy crítico por el modelo de financiación autonómica, gobierna gracias al apoyo de IU y de Podemos. Pero a poco que pueda bajar el PSOE y crecer algo más Vox, las cuentas se le ponen difíciles al asturiano. Eso sí, tal y como declaró Sánchez, ya trabajarán Moncloa y Ferraz para movilizar a la izquierda en las elecciones generales.

Cataluña y Navarra

Page lo ha vuelto a resumir bien. El PSOE, dice también lo conforman las comunidades y los ayuntamientos y que no sólo se vive "de la política planetaria ni de la lucha galáctica contra la ultraderecha". Otra cosa es que le haya escuchado su jefe de filas ante el riesgo de quedar reducidas sus presidencias autonómicas a Cataluña y Navarra, con el permiso de Bildu en la Comunidad foral.