El presidente del Gobierno español Pedro Sánchez se ha reivindicado este viernes como el líder del "No a la guerra" en una tribuna publicada en el rotativo británico The Economist. "La guerra no es la respuesta. Por eso estamos trabajando con nuestros socios europeos y varios países de la región para forjar un consenso para la distensión, asegurar un alto el fuego y reabrir la vía de la diplomacia y la paz", apunta.
"Algunos dirán que nuestra aspiración es ingenua. Pero lo verdaderamente ingenuo es creer que un intercambio cada vez más intenso de drones y misiles, como el que estamos presenciando, conducirá a algo bueno. Lo ingenuo es pensar que la democracia y la estabilidad surgirán de las cenizas. La historia ya ha puesto a prueba esa fórmula, y no funciona", escribe Sánchez en un breve artículo de opinión.
Rota y Morón: "Es nuestro derecho como país soberano"
A su juicio, "los verdaderos aliados se deben apoyo mutuo en tiempos de dificultad, pero no obediencia ciega en un camino imprudente". En la tribuna, Sánchez vuelve a defende la negativa de España a apoyar la intervención militar contra Irán evocando el precedente de la guerra de Irak de 2003 y el papel que desempeñó entonces el Ejecutivo de José María Aznar. En su artículo, Sánchez advierte de los riesgos de repetir un conflicto que, según recuerda, dejó cientos de miles de muertos y desestabilizó Oriente Próximo durante años.
El jefe del Ejecutivo sostiene que la posición de su Gobierno responde al sentir histórico de la sociedad española: “Hoy nos enfrentamos a una situación similar, y la posición de mi Gobierno es la misma que expresó la sociedad española hace dos décadas: ‘No a la guerra. No a la violación unilateral del derecho internacional. No a repetir los errores del pasado’”.
Sánchez subraya que su postura no responde a simpatía hacia Teherán, sino al rechazo de una intervención militar que considera ilegal y peligrosa para el orden internacional:
“Esta guerra es ilegal, supone una grave amenaza para el orden internacional basado en normas y es contraria a los intereses de la humanidad”.
El presidente alerta además de las consecuencias económicas y geopolíticas de una escalada militar con Irán, señalando que los costes recaerían sobre los civiles y la economía global: “Lo que sí sabemos es que sus costes serán enormes y que no los soportarán solo los ayatolás. Los civiles iraníes los sufrirán de manera desproporcionada”.
En uno de los puntos centrales del texto, Sánchez confirma la decisión de impedir el uso de bases militares españolas por parte de Estados Unidos en la operación:
“Hemos decidido no autorizar a los Estados Unidos a utilizar las bases militares situadas en nuestro territorio para esta operación. Es nuestro derecho como país soberano”.
Sánchez concluye reclamando un giro diplomático y un alto el fuego para evitar una guerra de consecuencias imprevisibles: “La guerra no es la respuesta” y “España siempre estará del lado del derecho internacional, la cooperación entre naciones y la protección de la vida humana”.
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1 Comentarios
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hace 3 segundos
Defender la posición de un gobierno a favor del respeto por la paz y el valor de las vidas humanas no debería ser merecedor de un titular.
Es posible que lo más destacable de la entrevista es que se haya hecho en inglés sin necesidad de traductor.
Qué opina usted sr Feijoo?