Es un triángulo que se repite cada dos años: apoyo a presos de ETA, niños y euskera. Lo permite la ‘Korrika’, la carrera de relevos en favor del euskera impulsada desde 1980 por AEK, la red de centros de educación de euskera para adultos. Durante once días, la ‘Korrika’ recorre Euskadi, Navarra y el País Vasco francés de forma ininterrumpida para recaudar fondos en favor de la lengua vasca. Una marcha que cuenta con financiación pública de las principales instituciones vascas y navarras, además de una larga lista de organismos sociales, sindicales y culturales.

La polémica se ha vuelto a repetir en esta 24ª edición. Lo hizo en la anterior e incluso en la número 22, cuando fue Josu Urrutikoetxea, alias ‘Josu Ternera’, quien portó durante uno de los tramos el testigo con el que se abre la marcha. La presencia de Urrutikoetxea, uno de los jefes de ETA, ni siquiera hizo que los organizadores prohibieran la presencia de expresos de la banda o reivindicaciones en apoyo a ellos con la defensa e impulso del euskera.

'Josu Ternera', ex jefe de ETA, protagonista en 2022

En aquella imagen que revolvió a sus víctimas, Ternera estaba arropado por cientos de personas, entre ellos muchos niños. La presencia de menores de edad es una constante en una marcha que sus promotores presentan como popular y abierta a todos. El último episodio doloroso para las víctimas de ETA y que ha vuelto a contaminar la defensa del euskera con el pasado de la banda ha ocurrido este fin de semana en Pamplona. Y también con los niños como parte de la escena.

Sucedió este domingo al paso de la carrera por el barrio de la Txantrea de la capital foral. Un niño portaba el ‘lekuko’ o testigo con el que se abre la carrera. Junto a él, un adulto le relevó poco después. Ambos portaban una camiseta con la imagen de Patxi Ruiz, miembro de ETA condenado por el asesinato de Tomás Caballero, concejal de UPN en 1998.

María Caballero: "Es una aberración, un insulto"

Su hija, María Caballero, senadora por UPN, aseguró ayer que se le “revolvieron muchas cosas” al ver las imágenes de ese niño y los adultos portando camisetas con la imagen del asesino de su padre: “Han dado un paso más, ponerle la camiseta de un asesino a un niño, no sé en qué cabeza cabe. Es una aberración, un insulto y una vergüenza”, declaró a Cuatro.

Denunció que desde la izquierda abertzale se ha “frivolizado” ante este tipo de situaciones. Recuerda que el teniente alcalde de Pamplona, Joxe Abaurrea, fue compañero en el Ayuntamiento cuando su padre también era edil, “y cuando lo mataron no dijo nada y hoy sigue sin condenarlo”.

Caballero también ha arremetido contra la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, y el PSN por tumbar con su abstención la suspensión de la subvención pública a la Korrika que habían reclamado PP, UPN y Vox.

Bildu guarda silencio

La izquierda abertzale ha vuelto a guardar silencio, a evitar pronunciarse sobre el uso que de la imagen y pasado de los presos de la banda terrorista se hace en la ‘Korrika’. La coalición abertzale considera que solo se busca “desprestigiar” la iniciativa. Por el momento los organizadores de la marcha no se han pronunciado sobre estos últimos episodios. En ocasiones anteriores siempre han defendido que no pueden “controlar todo”, sin plantear ningún tipo de cuestionamiento.

La escena ha causado un profundo malestar entre las asociaciones de víctimas y el rechazo de formaciones como el PP, UPN, Vox e incluso el PSN. La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, aseguró ayer que es lamentable querer “revictimizar” a las víctimas del terrorismo y emplear para ello una carrera de apoyo al euskera. Tanto los socialistas como Geroa Bai y Contigo reclamaron “una reflexión” a los organizadores para impedir que vuelvan a repetirse estos hechos.

'Korrika', un escaparate para los presos de ETA

Las formaciones de la oposición, como el PP, UPN y Vox, fueron más allá y reclamaron a las instituciones públicas que retiren la financiación a la ‘Korrika’. Una financiación que hizo que el propio Parlamento de Navarra pagara 4.230 euros por el kilómetro que financió y que llevó a su presidente, Unai Hualde, a portar el testigo.

La lista de episodios de presencia de reivindicaciones de apoyo a presos de ETA es larga. La ‘Korrika’ se ha convertido en una plataforma para proyectar y publicitar las distintas reivindicaciones que el colectivo de presos ha llevado a cabo en las últimas décadas. Desde sus inicios en los 80 hasta la actualidad. La presencia de imágenes de presos de ETA junto con proclamas en favor de su acercamiento se mantuvo durante años. Después, las proclamas se sumaban para pedir su “vuelta a casa”. Más aún, colectivos como Etxerat, el colectivo de familiares de presos, y Sare, la red de apoyo a los presos de la banda terrorista, han contratado históricamente un espacio en la marcha.

El veto a Comisiones Obreras

Otro de los episodios que ha marcado la edición de este año ha sido el veto que AEK ha impuesto al sindicato Comisiones Obreras. La central había recurrido ante la justicia numerosas convocatorias de Ofertas Públicas de Empleo (OPE) por considerar que las exigencias de perfiles lingüísticos rebasaban los límites establecidos por ley. Argumentaban que suponían además obstaculizar el derecho laboral de los ciudadanos no euskaldunes para acceder a la Administración. Algunos de estos recursos han prosperado en los tribunales obligando a anular las OPE y ajustarlas a la ley.

En los últimos años CCOO había participado en la ‘Korrika’ portando el testigo y aportando la correspondiente financiación. Ahora, el sindicato considera que se le está aplicando un veto por criterios ideológicos. Desde AEK han asegurado que a los sindicatos que participen se les reclama un compromiso activo y coherente con los procesos de euskaldunización en el ámbito laboral. A su juicio, actitudes como la de CCOO obstaculizan la exigencia del euskera como requisito en las administraciones públicas.