El calendario es corto para la izquierda alternativa una vez está disuelto el Parlamento y quedan fijadas las elecciones autonómicas de Andalucía para el 17 de mayo. Mientras que los partidos vuelven a encender la maquinaria electoral y el anuncio del presidente Juanma Moreno acelera los planes de, entre otros, la vicepresidenta primera María Jesús Montero para salir del Ejecutivo, los partidos a la izquierda del PSOE casi dejan confirmada la imposibilidad de que haya una coalición amplia. Se evitan descarta, con todo, sorpresas de última hora. Todo pese a que el propio candidato de Por Andalucía y coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, aseguró recientemente que no volvería a suceder como en 2022, cuando el pacto con Podemos se cerró sobre la bocina, sin que pudiesen figurar oficialmente en la candidatura.
Preguntada en rueda de prensa en el Congreso de los Diputados este martes, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, volvió a recurrir a lo que ya es un leitmotiv en los morados cada vez que se les cuestiona por la unidad de la izquierda, por reestablecer el diálogo con partidos como Movimiento Sumar. Sobre si Podemos tiene ya fijada una hoja de ruta o está dispuesta a estudiar esa coalición con los de Maíllo, Belarra apuntó: "Estamos preparadas para este reto. Pensamos que Andalucía necesita una izquierda fuerte, valiente -es el eslogan de esta precampaña-, que apueste por la transformación social y que levante con firmeza el no a la guerra". Ya la semana pasada se daba casi portazo al asunto, como publicó El Independiente.
Para el partido, la mejor opción para "levantarla de verdad" es el candidato designado, el parlamentario andaluz Juan Antonio Delgado. Belarra insiste en tomar distancia con los partidos que a su juicio están permitiendo al PSOE estar instalado en una dinámica de rearme y sometimiento a EEUU en términos bélicos. Bajo un paraguas de la OTAN del que España, precisó Belarra, "tiene que salir". Belarra explícitamente no negó una coalición, pero por sus palabras cierra cualquier posibilidad que implique compartir camino con Movimiento Sumar, el germen que a juicio de los morados conllevó la progresiva marginación de Podemos en la izquierda pese a ver liderado los proyectos más ambiciosos del espacio en la década pasada.
"[Los partidos de la izquierda] saben cuál es el modelo de Podemos, que es el de Extremadura. Vamos a trabajar por que las alianzas sean los más amplias posibles, caerán por su propio peso". Con esa referencia de la líder de Podemos a Extremadura, se deja claro que el camino que quieren compartir los morados es el de unidad con IU principalmente. Aunque Maíllo es claro sobre la fidelidad con todas las fuerzas asociadas en Andalucía; más cuando a nivel estatal se está planteando la refundación del espacio que actualmente ocupa Sumar. Por lo que a Podemos, con ese planteamiento, solo le queda su actual alianza con Alianza Verde, el partido de Juantxo López de Uralde.
Los partidos de la izquierda tienen hasta el 6 de abril para decidir si concurrirán juntos. Maíllo sigue dejando la puerta abierta a Podemos
Fuentes de Por Andalucía muestran su apertura a Podemos desde el primer momento. Pero en vistas al calendario y lo avanzado que está la candidatura que encabeza Maíllo ven muy complicado que los morados estén dispuestos a entrar a ocupar un papel secundario. Algo a lo que no parecen aspirar al reivindicarse como esa izquierda "valiente". A priori, cualquier cambio de criterio deberá darse antes del 6 de abril, cuando finaliza el plazo para el registro de coaliciones.
Aunque el criterio de Madrid es claro, Belarra insistió en que Podemos Andalucía es quien elige con quien se coaliga o no para procesos electorales. Aunque desde el territorio se denuncia la influencia clara desde Madrid. De hecho, la actual coordinadora de la marca andaluza no ha participado en los primeros actos de Delgado, evidenciando la incompatibilidad de criterios. En la región los morados son partidarios a unirse como en 2022 y trabajar junto al resto de la izquierda como se venía haciendo. Lo más llamativo ha sido que uno de esos diputados coincidía en un acto preelectoral con Maíllo este fin de semana en Sevilla cuando Belarra y Delgado hacían lo propio en la capital paralelamente.
Desde Sevilla, en declaraciones ante los medios, se posicionó Maíllo sobre este asunto este martes. Definió a Por Andalucía como "el único proyecto unitario". Subrayó que durante los primeros trabajos de repetición de la alianza se distribuyó un documento a los partidos miembro, incluido Podemos, en los que se les daba un plazo de nueve meses para involucrarse. Sin noticias de Podemos, se ha elaborado el calendario de plazos y el programa electoral, ya definido. Todo depende, argumentó, de los morados, si quieren asumir ese camino ya avanzado y adherirse para contribuir. En lo que quieren estar centrados en Por Andalucía es en abordar "el debate andaluz", con especial atención a los servicios públicos. Maíllo incluso se abre a que otras personas de la izquierda fuera del territorio, como Gabriel Rufián, se impliquen en la campaña si lo desean.
Sumar empuja a la unidad, pero reivindica el camino avanzado
Sobre la unidad de la izquierda se posicionó la portavoz de Sumar en el Congreso y cargo de Movimiento Sumar, Verónica Martínez Barbero, que precisó que "la unidad en la izquierda es muy necesaria" para influir en política y para lograr "un nuevo gobierno a la altura". "Tenemos un candidato estupendo. Somos partidarias de cuantos más mejor, y nosotros afrontamos las elecciones con la esperanza (...) de transmitir a la gente que sabemos cómo hacer las cosas" por nuestra experiencia en el Gobierno de España.
La situación de la izquierda es complicada, dado que además del PSOE se presentarán a priori Por Andalucía, Podemos y Adelante Andalucía por separado, lo que puede beneficiar a los partidos mayoritarios en el reparto de restos. Hay quien dentro del espacio ve un resquicio de oportunidad de entendimiento por el acelerón de Moreno Bonilla, pese a la claridad de las palabras de Belarra. Contrasta con la falta de claridad de Irene Montero, quien sería candidata morada para las generales, aseguró esta mañana que "lo que deseo es que la izquierda tenga ganas de pelear y de sacar a Moreno de la Junta. Si eso pasa, las alianzas caen por su propio peso".
Después de lanzarlo, trasladó que "Quien quiera que la izquierda sea fuerte tiene la opción de Podemos en estas elecciones, más allá de las alianzas si los objetivos son compartidos, van a terminar cayendo por su propio peso". La izquierda tiene menos de dos semanas para definir su rumbo oficialmente.
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