El líder de Vox, Santiago Abascal, acumuló los 20 minutos de primera réplica y los 5 siguientes para realizar en una la contestación al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que este miércoles compareció ante el Congreso de los Diputados para abordar la situación internacional por la guerra en Irán y las consecuencias económicas que puede generar para España. Lo hace 24 horas antes de que la misma Cámara Baja someta a convalidación el decreto ley de escudo social para paliar esos efectos. Tras hacer una defensa férrea de la posición del Ejecutivo de rechazo a la guerra, Abascal acusó a Sánchez de respaldarse en ella para tapar "sus escándalos".

"Pese a sus escenificaciones no nos ha quedado clara cuál es su postura: ¿La de enviar buques de guerra o la de las pancartas del 'No a la guerra'?, lanzó el dirigente de Vox tras el breve tránsito de su escaño a la tribuna de oradores. Abascal dedujo que el presidente del Ejecutivo sí tiene un interés real en que se prolongue el conflicto en Irán o en otros enclaves como Ucrania. "Con cualquier desastre aprovecha para hacer caja con sus socios y para tapar sus corruptelas". "Por eso siguió comprando gas a Rusia y financiando [con ello] las bombas de Putin; por eso ha comprado detonadores a Irán con un dinero que ahora permite esas bombas" contra aliados.

"¿Le ha ayudado [Arnaldo] Otegi para elegirlos [los detonadores] en el catálogo?", lanzó el líder de Vox reprochando a los socialistas la alianza con EH Bildu como socio externo. Insistió en la figura del abertzale. "Es capaz de vender bombas con una camiseta de 'No a la guerra' puesta. Lo ha aprendido de Otegi. Al igual que Alberto Núñez Feijóo antes que él, Abascal tocó el cartel colocado en uno de los misiles por el régimen iraní en el que se agradece, con foto incluida, la posición antibélica de Sánchez: "Esta guerra no es solo ilegal, es inhumana".

La guerra la ha declarado usted a los españoles y por eso no puede salir a la calle

Durante todo su discurso, Abascal insistió en ese marco: "La guerra la ha declarado usted a los españoles y por eso no puede salir a la calle". "Las bombas y los misiles que se lanzan lejos de aquí evitan que rindan cuentas por las bombas que lanzan aquí contra la mayoría social en forma de regulaciones masivas y la sanidad universal". ¿A caso Irán es culpable del descarrilamiento de trenes (...), de volar presas y térmicas, la inseguridad, la fuga de sanitarios, el acuerdo aprobado por el PP entre la UE y Mercosur...", enumeró Abascal. "¿Irán tiene la culpa de que estén recaudando más que nunca?", añadió.

El de Amurrio (Álava) se enfocó posteriormente en las alianzas internacionales y en el discurso de la "legalidad". Primero cuestionó a Sánchez por "enfrentarse a los demás aliados", entre ellos EEUU. "Es muy chulo, pero solo con los huevos de los demás", replicó por ese enfrentamiento con Donald Trump y los tecnoligarcas emprendido por el Ejecutivo. "Es necesario recuperar la nación de la vivienda, los servicios, el salario digno y el ahorro o que la educación sea el ascensor social. Una nación que ponga por delante a los suyos y luego a los demás". Abascal lamentó una "saturación" de la sanidad que "pagan los españoles" para que la disfruten "otros", dentro ello del marco antimigratorio. "Cada vez los españoles tienen más dificultades para acceder a un estándar de vida que hasta ahora era lo normal", siguió.

"Sus alianzas son más repugnantes que las saunas de su familia política (...) y la pagan los españoles". Enumeró el giro con Marruecos que ha repercutido en el suministro de gas argelino. La estigmatización de la energía nuclear al contrario que la UE. El acercamiento a potencias como China y un discurso respecto a Irán que desde Vox es una aproximación a los ayatolá pese a no haber bases.

Frente a la defensa de esa legalidad a la que apela Sánchez, Abascal le afeó no haber hecho "otra cosa que saltarse la Constitución" desde que es presidente. "Habla de legalidad y pacta con EH Bildu. Habla de derecho internacional y ha mirado a otro lado con Venezuela". Hubo espacio para la crítica al PP, como acostumbra el líder de Vox en sus intervenciones parlamentarias, para dar coherencia a su discurso antibipartidista.

Primero arremetió contra Feijóo por haber contribuido, dijo, "al fanatismo climático" al haber votado a Teresa Ribera como comisaria europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva. Votaron a "la sacerdotisa de lo verde, de Forestalia". Después, en el contexto de competencia electoral para Andalucía -y todo con los pactos en Extremadura, Aragón y Castilla y León aún en el aire-, acusó a Juanma Moreno de caer en ese 'fanatismo' al "arrancar miles de olivos" [para la instalación de megaplantas solares]. Como cierre, Abascal pidió a Sánchez que agradezca a Feijóo seguir sin romper su pacto europeo, en referencia a la alianza de populares, socialistas, liberales y verdes frente a las derechas e izquierdas populistas. También "que siga sin presentar una moción de censura". Abascal mantiene la hoja de ruta y asegura que tarde o temprano llegará "una alternativa patriótica".