Partiendo de la base de que el candidato autonómico de Vox en este ciclo electoral siempre ha sido el mismo, esto es, Santiago Abascal, parece que para Andalucía querían un rostro más reconocible en la que se considera la "madre de todas las batallas", con permiso de unas generales. Las andaluzas del 17 de mayo ofrecerán una foto fija sobre el estado de salud de las distintas formaciones políticas, un punto de inflexión del tablero en la que cada uno se juega mucho. Y en el caso de PP y Vox hay un vaso comunicante: Juanma Moreno sale a pelear por su mayoría absoluta mientras los ultraconservadores pugnarán por arrebatársela.
Y para ello, a diferencia de Extremadura, Aragón o Castilla y León, donde el perfil del candidato importaba entre poco y muy poco porque lo que tira es la marca electoral, para Andalucía volvieron a pensar en una 'operación Olona', esto es, enviar a una de sus caras más reconocibles, su actual portavoz parlamentaria, Pepa Millán, a medirse con Moreno, según ha podido saber El Independiente. Además, Millán tiene vínculos con el territorio pues es natural del municipio cordobés de Cabra, algo de lo que carecía la alicantina Olona aunque encabezara por dos veces consecutivas en 2019 la lista de las generales por Granada.
Millán "se reisitió a dejar Madrid" y fue la primera en lanzar el nombre de Gavira
Coinciden ambas en que Macarena Olona fue portavoz del Grupo Popular Vox en el Congreso de los Diputados y también se opuso a ir de candidata a Andalucía. No le sirvió de nada y acabó en Sevilla por 'imperativo legal' de su jefe de filas, Santiago Abascal. Pero esta vez Millán ha tenido más suerte "y se ha resistido a dejar Madrid", según fuentes conocedoras de dicho ofrecimiento. Precisamente, la propia Millán fue la que lanzó este martes a la prensa el nombre de Manuel Gavira, portavoz voxista en el Parlamento de Andalucía. "Me parece un fantástico candidato" para Andalucía, se apresuró a decir.
E interrogada respecto a si ella se veía en esa tesitura, se autodescartó bajo el argumento de "bastante trabajo tengo aquí" en relación a su tarea en el Parlamento. Quizá Millán ha esquivado esa bala, pero lo cierto es que tras el tropiezo de los ultras en Castilla y León, donde crecieron menos de lo previsto tras los espectaculares resultados de Extremadura y Aragón, tienen algo más de cautela con las andaluzas, donde pueden correr el riesgo de terminar de confirmar su techo electoral.
Gavira ya fue apartado en 2022 de la candidatura
Gavira ya fue preterido por Olona en las elecciones autonómicas de 2022 y recuperó la poertavocía del Parlamento andaluz a la marcha de ésta tras pasar por un periodo delicado de salud y luego romper con el partido y el partido con ella. Si bien aquella no fue una buena experiencia prácticamente para nadie en Vox Gavira no terminaba de convencer tampoco ahora a algunos dirigentes de Bambú. "Yo estaré donde me ponga Santiago. Y si Santiago me quiere poner, pues lo haré bien. Seguro. Si no, pues ayudaremos a la persona que ponga", dijo Gavira la semana pasada. Cabe recordar que en Castilla y León Bambú se decantó por el presidente del Parlamento autonómico, Carlos Pollán, y no por su portavoz, David Hierro, por lo que nadie parece predestinado a esa candidatura.
Los populares dan por hecho que Vox mejorará sus resultados en el primer territorio donde consiguieron representación electa. Los 12 escaños de 2018 fueron su bautizo de fuego. En 2022 Olona consiguió 14, un resultado a todas luces insatisfactorio para Abascal y el inicio del proceso de depuración de la que fue una de las dirigentes primigenias más reconocidas. Ahora Gavira, si finalmente es candidato, no sólo tiene el reto de mejorar las marcas sino de impedir que Moreno sume su segunda mayoría absoluta.
No habrá decisión formal hasta la fecha límite, el 13 de abril
La decisión oficial sobre el cabeza de lista se tomará en el comité ejecutivo nacional y es marca de la casa Bambú no revelar sus cartas hasta la fecha tope de presentación de candidaturas. El plazo de presentación de las mismas ante las Juntas Electorales Provinciales es entre 15 y 20 días posteriores a la convocatoria electoral. Pone el calendario entre el 8 y 13 de abril, esto es a la vuelta de las vacaciones de Semana Santa. Y antes del Viernes Santo deberán incribirse las coaliciones electorales.
Moreno reclamó ayer a la Junta Directiva de su partido no entrar en la campaña de la "confrontación, de la división y del muro" del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y pidió no confiarse porque "esto no está ganado". Por la mañana, en Antena3, alertó también contra el "exceso de confianza" y aunque "estamos muy cerca" de la mayoría absoluta hay que exorcizar el riesgo de dar el resultado por hecho. El barón autonómico aspirante a la reelección compartió un acto con el ex presidente del Gobierno Felipe González. Reivindicó al personaje -por el que siente "admiración y respeto"- y dijo no poder entender "que el PSOE rechace de manera ostentosa su pasado". No dejó de ser un guiño hacia un sector de votantes de centro izquierda que puedan ver en él un voto refugio y la forma de asegurar una mayoría absoluta que no le haga depender de los ultras.
Guerra electoral cruenta: el PP teme una campaña "muy sucia"
Y es que la guerra andaluza va a ser cruenta. En el PP temen una campaña "muy sucia" tanto a su izquierda como a su derecha frente a la estrategia inicial de Moreno de hablar de gestión, de moderación y de estabilidad, sobre todo de estabilidad. Una de sus contrincantes en esta batalla, la socialista María Jesús Montero, se despidió ayer en el Congreso de las sesiones de control al Gobierno, no de su escaño que conservará hasta el veredicto de las urnas andaluzas del 17 de mayo. Los populares hacen apuestas cruzadas de que no llegará a coger su acta de diputada para quedar relegada a la oposición "después de haber sido la mujer más poderosa de España", ironizan parafraseando sus palabras.
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