Otro lunes de sondeos electorales en los que se confirma el frenazo demoscópico del partido de Santiago Abascal. Si hasta el 15 de marzo pasado Vox mejoraba exponencialente sus resultados, los comicios en Castilla y León dieron el primer aviso a un partido al que parecía no afectar nada, ni su alineamiento con Donald Trump, ni sus recurrentes crisis internas, ni las sospechas sobre sus cuentas, reiteradamente desmentidas por Bambú. Pero para los populares hay otra causa determinante de este frenazo en las encuestas, esto es, "el bloqueo de los gobiernos autonómicos", en alusión a Extremadura y Aragón, lo que les llevó a un crecimiento testimonial en las autonómicas castellanoleonesas y, ahora, a unas encuestas más desfavorables.
El PP convocó elecciones en Extremadura y Aragón tras sumar sus presidentes dos ejercicios parlamentarios sin aprobar presupuestos regionales. Lo de Extremadura "podía interpretarse como producto de las malas relaciones entre María Guardiola y Santiago Abascal", con quien la baronesa popular estuvo confrontando durante la campaña electoral, razonan fuentes populares. Pero luego vino Aragón, donde la relación de Jorge Azcón con los ultraconservadores no estaba tan enquistada y, de nuevo, "los contactos no dieron ningún fruto en más de un mes". De hecho, como pasara en Extremadura, la presidencia de ambas cámaras terminó en manos del PP ante la ausencia de acuerdos. Cuando llegaron las castellanoleonesas "los electores habían tomado nota", insisten los medios consultados.
Los tres sondeos publicados ayer marcan el estancamiento de Vox
Desde entonces, los sondeos -tanto los de la semana pasada como los de ayer de 40dB para El País y la cadena SER, de El Mundo y el de Theobjective- denotan un parón de Vox, tanto en el ámbito nacional -el primero y el segundo- como en el andaluz -el tercero-. Significa, a juicio del PP, que los ciudadanos de centro derecha "están percibiendo que el bloqueo de los gobierno autonómicos es culpa de Vox". De hecho, hasta ha caído sustancialmente el trasvase de voto popular al partido de Abascal.
Aunque el PP lo quiere llevar a su terreno, lo más probable es que haya una conjunción de causas que expliquen cómo los ultras parecen haber tocado techo. En todo caso, los populares van con pies de plomo e intentan no ahondar en la herida. Se mantienen vigentes las instrucciones del cuartel general popular de "no entrar al ataque" ni de responder a lo que entienden de "exceso" del contenido de la carta a la militancia voxista firmada por su secretario general, Ignacio Garriga.
La dirección nacional del PP se confiesa sorprendida por el "ataque desmesurado" de Garriga
En la misma acusaba a Núñez Feijóo y sus más estrechos colaboradores en términos muy gruesos de estar moviendo las aguas tras el sector crítico, cada vez más numeroso. "Es absolutamente desmesurado. No hemos entendido ese ataque. No tenemos ni un 1 por ciento que ver con todo eso", asevera en este caso un miembro del comité de dirección tras afirmar que no le dedicaron ayer a este tema "ni un minuto".
Inisten en que, de querer Vox, el pacto se podría firmar de inmediato, sobre todo en Extremadura, y que "avanza" en Aragón. Pero tanto Azcón, como el castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco saben que Mérida "es la que marca el camino" de las conversaciones con Vox, según admiten fuentes el gobierno de Castilla y León. Los populares dicen desconocer cuáles son las pegas reales para no terminar de desbloquear una situación por la que Extremadura lleva más de tres meses con un gobierno en funciones desde que citó a los ciudadanos a las urnas, el 21 de diciembre del pasado año.
Castilla y León está "a la espera" de lo que pase en Extremadura
Los plazos no se pueden alargar mucho más tampoco para Azcón, que también tiene, como Guardiola, fecha tope el 3 de mayo. Aunque las aragonesas se celebraron mes y medio después -el 8 de febrero- el calendario comienza a correr antes, en la constitución de sus Cortes, por lo que confluyen los plazos el mismo día. A partir de ese 3 de mayo se iría a una convocatoria adelantada de elecciones en las dos comunidades. Castilla y León dispone de más tiempo para negociar.y,de momento, están "a la espera".
Feijóo reveló este sábado en una entrevista con la agencia Servimedia su último contacto con Abascal. Fue una vez celebradas las elecciones en el territorio de Mañueco. En el mismo, según la versión del líder popular, acordaron que sus respectivos equipos negociadores se verían "inmediatamente en Extremadura" para desencallar la situación. Pero luego vino la carta incendiaria de Bambú contra la dirección nacional del partido, poniendo en el foco al número dos de Feijóo en Génova, su secretario general, Miguel Tellado. Singularmente, Tellado forma parte de la delegación negociadora, por lo que el ataque tenía mucho de deslegitimador de uno de los interlocutores.
Génova quiere pactos cuanto antes
Garriga acusó al PP de orquestar una campaña a través de un "ataque brutal, calumnioso y miserable". Los protagonistas de dicha estraregia "no es otro que la dirección actual del Partido Popular" y, en concreto, "el señor Núñez Feijóo, su asesora, Mar Sánchez, y el secretario general de su partido, Miguel Tellado. Son ellos, ese clan gallego con prácticas de contrabandistas de ría, los que han contactado con arribistas y despechados para poner en marcha la maquinaria mediática contra el tercer partido de España", denunciaba.
Pero, tras la andanada, del mismo modo apostaba por "formar gobiernos autonómicos que se conviertan en murallas contra el sanchismo y que conquistemos unas elecciones libres y limpias lo antes posible". Ahora falta por ver si se avanza en las próximas semanas. Génova lo está deseando.
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