Mientras Iván Espinosa de los Monteros intenta agitar el tablero de Vox con respaldo del ala liberal purgada desde 2022, con la exigencia de un debate de ideas en un congreso extraordinario para un cambio de rumbo en el partido, y con ecos de escisión de fondo, hay un sector más duro que pide elegir otra senda. Apoyan a Juan García-Gallardo, el exvicepresidente de Castilla y León y exlíder de Vox en la región: piden compromiso con la remigración, la preferencia nacional, la soberanía íntegra, los jovenes, el acceso a la vivienda y reformas contundentes como la del sistema de pensiones. Una lógica más estatalista, cerrada e ideológica que la quiere abrir Espinosa.

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Como piezas de dominó, la expulsión de Javier Ortega Smith revolucionó a los díscolos de Abascal, en sus distintas sensibilidades, tras un periodo de silencio o de críticas a media voz. Intensificaron sus reproches contra Bambú, tanto en entrevistas en medios tradicionales, y especialmente en la red social X. Ese espacio se ha convertido en el mejor engranaje para la promoción de ideas de Vox y su enfrentamiento contra sus rivales políticos. Ha sido arrebatada progresivamente a Podemos desde 2019. Y con esta guerra abierta contra la cúpula de Vox, el propio X se ha convertido en un arma de doble filo. Se emplea contra el propio Vox con las mismas prácticas.

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Espinosa, Ortega o José Ángel Antelo vienen denunciando en la red "falta de ética", alejamiento de los valores del partido o la concepción de Vox como un negocio para el beneficio económico. Gallardo ha cargado más a lo personal contra Santiago Abascal, acusándole de estar beneficiándose de un tercer salario a través de su esposa, contratada en una de las empresas de su asesor internacional por más de 63.000 euros. Ahí dice que perdió la confianza en Abascal. También le ha reprochado al líder de Vox que lance contra él ataques coordinados en redes sociales tras comentarlo en una entrevista en El Mundo.

La guerra digital es parte del ADN del partido. Desde su salto nacional se ha reforzado el área de comunicación para conquistar al electorado más joven ahí, con memes, frases con ganchos, vídeos contundentes sobre los debates políticos, aunque sin mucho fondo. X, Instagram o Tik Tok se ha convertido en un campo de batalla también contra PP y PSOE, contra el resto de la izquierda. Pero desde 2022, con cada salida crítica, de resonancia, se han empleado las redes, los trolls -"ranitas" u "osos panda" al servicio de Bambú- para dilapidar públicamente a esos dirigentes. El propio Antelo lo denunció en El Independiente tras su salida: "Las represalias son frecuentes en Vox. Quien te saludaba en la sede pasa a insultarte con una cuenta fake".

Este domingo El Mundo daba a conocer algunas de las directrices enviadas a los principales cargos del partido para, de forma coordinada y pública, sin emplear los trolls habituales al servicio del área de Comunicación, lanzarse contra Gallardo y las acusaciones de los críticos avivadas en marzo.

Tripartidismo Stream, un arma contra Vox

Esa doctrina la asumen ahora también una parte de los purgados de Vox, al menos esa corriente dura, gallardista, que alienta la creación de una nueva formación y encuentra en el exdirigente una figura con la que comparten propósitos. En los últimos días destaca en redes -más por sus contenidos que por sus seguidores- una "cuenta parodia" -así se autodefinen- que promociona a Gallardo y confronta con la dirección de Vox. Se llama Tripartidismo Stream y está controlada por "extrabajadores" del partido, aseguran críticos de Vox y lo confirman integrantes de la formación a escala nacional. La cuenta oficial de Vox ha bloqueado al perfil.

En esas conversaciones con este medio, incluso se señala a la presunta figura clave que estaría tras la cuenta. Sin titubeos representantes de Vox hablan de Pablo González Gasca, el secretario general de Revuelta, ex número dos de redes en Vox y ex responsable de Marketing Digital. Después de saltar la polémica por las donaciones a las víctimas y perjudicados por la DANA y el presunto intento de disolver Revuelta, Gasca fue acusado de filtrar conversaciones internas con Vox para negociar el asunto y acabó también expulsado.

Gasca ha sido una de las personalidades más comprometidas con la remigración dentro de Vox, y una de las claves en el giro socialpatriótico de Bambú que se ha reforzado posteriormente con otros liderazgos. Durante años ha tejido relaciones con otros movimientos basados en remigración, desde Falange y Democracia Nacional en España, a similares en Francia, Italia o el este de Europa. Ha sido clave en las relaciones de Vox en Polonia.

Con su nomenclatura, Tripartidismo demuestra una clara intención, incluir a Vox como un representante del continuismo bipartidista. Se hace un juego de palabras con el satélite mediático dependiente de la fundación de Vox, Disenso, denominado Bipartidismo Stream, encargado de conectar con los jóvenes y de dar esa guerra cultural también en redes.

¿Cuál es el objetivo de la cuenta? "Entorpecer la alternativa", señalan en Vox. Saben que detrás de ella no está Gallardo, pero recalcan la proximidad con él de quien la controla. "Es evidente que Gallardo está dejándose querer, aplaudir y aupar". Refuerza su propio ego, consideran. "Confiemos en que no sea tan bobo de pensar que eso podría traducirse en votos. Y menos aún en influencia. De eso, cero, nada, ni medio", destacan las fuentes nacionales de Vox consultadas. Hablan de personalidades que han salido de la formación "resentidas" y restan relevancia a la cuenta. Inciden en los pocos seguidores que tienen, de hecho.

Tripartidismo Stream está controlada por extrabajadores de Vox. Desde el partido la vinculan a Gasca y a otros "resentidos"

Una semana antes de que trascendiese la crisis de Antelo en Murcia, la propia cuenta dejaba caer el asunto. Al conocerse la expulsión de Ortega se escribió: "¿Alguien va a hablar de cómo se están intentando fulminárselo también?". Antelo anunció después de la crisis que Gallardo asumía su defensa legal, lo que sugiere posibles interacciones entre ellos previamente y que eso se trasladase entre el entorno de Gallardo. Desde el entorno de Antelo se niega conocer nada relacionado con Tripartidismo.

Guerra cultural, también contra Vox

¿A qué se dedica la cuenta? Respalda los ejes temáticos defendidos y exigidos públicamente por Gallardo en X. Una propuesta "real de remigración" [que no hable de inmigración ilegal y que vaya ocasionalmente más allá], proximidad a la juventud y sus problemas como la vivienda, y prioridad nacional sobre intereses de socios o gobiernos extranjeros. Y para ello se confronta con Vox, se le hecha en cara acuerdos como el de Baleares para fijar un plazo de 3 años de residencia acreditada para que los extranjeros puedan acceder a ayudas sociales. "No podemos pasar de la remigración a acuerdos de sillón", compartía la cuenta un tuit de Ortega criticando a la dirección. "De irse de los gobiernos [regionales en 2024] por no aceptar menas a justificar la entrada y las ayudas directas a tres años vista", escriben en añadido.

Cuestionan el papel de Disenso. Además de percibirlo como una "agencia de colocación" y para el gasto de dinero público, rechazan su búsqueda del vínculo con la Iberosfera. Acuñan el término despectivo hispanchidad para negarlo y defienden un combate contra la inmigración venga de donde venga. Incluso niegan la colaboración con líderes como Javier Milei.

Hay una conexión clara con las percepciones dentro de Revuelta, de ese ala más juvenil que ha estado ligado a Vox, y con tendencias que se consolidaron entre 2023 y 2024 en las concentraciones contra el PSOE y en Ferraz, donde Gallardo capitaneaba en muchos de los casos. En ese cuestionamiento de Vox, se le acusa de malas prácticas económicas, de nutrirse a costa de los grupos territoriales, y se le exige transparencia con la publicación del modelo 347 de la Agencia Tributaria.

Por otro lado, y no menos relevante, hay dos reproches claros a Abascal en materia ideológica. Primero, el distanciamiento con la defensa de la vida o de entes como Hazte Oír. Se asegura en comentarios que Vox ha querido distanciarse de ello para "no perder votos". Esta semana, no obstante, Abascal cargó contra la reforma de la ley del aborto que busca el Gobierno: "Solo ofrece muerte, dolor y miseria".

Más allá del seguidismo a Donald Trump, también cuestionado por la cuenta, la proximidad a Israel y a Benjamín Netanyahu genera críticas profundas. Recrimina a Vox el respaldo al dirigente y a sus políticas cuando también afectan a la población cristiana de Oriente Medio, incluso en sus ofensivas en Líbano. En la única entrevista pública de Gallardo recientemente, este aseguró que "la dirección de Vox debe explicarlo". "Es obvio que el lobby judío en España está apoyando financieramente a algunas de las terminales propagandísticas del discurso de Vox".

Se señala con tintes antisemitas a entidades como Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), con quien Vox ha colaborado puntualmente o tiene vinculación indirecta. Desde este sector, se remarca que durante su etapa en Vox, Gallardo se dejó ver en actos con la entidad. ACOM también cargó contra Carla Toscano, mano derecha de Ortega, por sus críticas a Israel y el acoso de los colonos al pueblo cristiano. En esta cuenta hay un importante componente de contenido homófobo.

En los últimos días, la cuenta ha acusado a Vox, nuevamente sin pruebas, de no poder retirar el apoyo a Netanyahu pese a sus acciones militares o prohibiciones en Semana Santa. De llegar los últimos a condenas en X. Se sugiere que en Vox "las encuestas internas ponen de manifiesto que el apoyo a Israel es el principal motivo de pérdida de voto". O que se prioriza a candidatos de "perfil bajo" o "sin carisma" -en referencia a Manuel Gavira en Andalucía- para que en el futuro no ensombrezcan a Abascal "como en su día Olona, Gallardo o Antelo.

El perfil habla de "purgas" del coordinador de comunicación de Vox "a los trabajadores" el verano pasado. De espionaje interno. De que la salida de los gobiernos con el PP hace dos años por un error de cálculo tras poner "una trampa a Feijóo", y casualmente, se incide en un distanciamiento con socios europeos como los polacos de Ley y Justicia (PiS) que sí habrían invitado a la toma de posesión a Gasca "y no a Abascal". "Fue uno de los motivos por los que Vox decidió fulminarle". Consultadas fuentes críticas de Vox próximas a Gallardo, no ubican directamente a Gasca, pero sí reiteran que detrás hay "extrabajadores de Vox". Públicamente en X, el exasesor de Vox en el Parlamento de Aragón, Marcos Francoy, ha contestado con un emoji de diana a quien en X indican que se trata de exmiembros del equipo de comunicación de Vox.

Interacción con otras cuentas

Creada en enero de 2025, la cuenta ha cambiado en dos ocasiones de nombre de usuario. Ha borrado todo el contenido previo a enero de 2026, cuando empezó a carburar, lo que impide conocer más datos de su origen. Al margen de difundir sus propios contenidos, comparte e interactúa con al menos otras tres cuentas creadas entre marzo y en abril, que parodian a 'Box' y a dos trabajadores de Vox vinculados a Revuelta que acabaron confrontados con el propio Gasca.

Esos perfiles en X dan apoyo a esa matriz, especialmente para sacar presuntos trapos sucios de la organización -que secundan los críticos sin pruebas-, su forma de operar o la interacción interna. En este tiempo, Tripartidismo se han ganado el follow de Espinosa, Macarena Olona, Rubén Manso, Idoia Ribas o Isabel Lázaro. No el de Gallardo.

Esas cuentas de apoyo, despectivas con personas concretas, no tienen ese seguimiento de los críticos. Durante los últimos días se han encargado de plantear dilemas como qué liderazgos convienen a Vox, si el actual con Abascal guiado por Kiko Méndez-Monasterio o Julio Ariza, o una alternativa con Gallardo, Gasca y Ortega. Se promociona, por otro lado, a Gallardo con el hashtag electoral #Gallardo2027: "Solo él puede frenar al bipartidismo corrupto y completar la remigración. Abascal ya no es una opción".

Se presenta a Gallardo como una tercera vía. Gallardo no firmó el manifiesto de Espinosa para la refundación de Vox

La misma cuenta ilustra tres caminos en Vox: el actual, al que se vincula con una bandera de Israel y otra LGTBI con el logo de Vox; la vía liberal de Espinosa, a quien se retrata con Vito Quiles y con la bandera de Gadsden; y a Gallardo, nuevamente acompañado por Gasca, la rojigualda y un estandarte de los tercios. Se presenta a Gallardo como una tercera vía más allá del debate entre Abascal y Espinosa.

Gallardo y la remigración

Más allá de ese respaldo digital, Gallardo viene teniendo contactos con jóvenes comprometidos con ese concepto de remigración, entre ellos, activistas que han estado vinculados hasta hace no mucho a la matriz europea de Hazte Oír, CitizenGo, Diego Fernández de Eribe. Fue en 2023 candidato de Vox en Ávila y recientemente ha pedido que en ese hipotético congreso extraordinario que se plantea contra Vox, salgan elegidos dirigentes Gallardo, Carlos Hernández Quero y Antelo, por su perfil socialpatriótico.

Este sábado ambos intervinieron en la primera conferencia sobre remigración en Madrid, bastante escueta por lo que reflejan las imágenes compartidas en X. Lo hicieron bajo el paraguas de Frontera, con la presencia de homólogos portugueses. Entre otras cuestiones, esta organización defiende la cuestionada 'teoría del gran remplazo' por la que la inmigración y sus descendientes estarían sustituyendo a la población española. No trasladaron el lugar de reunión, solo a aquellos que adquirieron entrada, en su mayoría hombres.

Para Gallardo esta materia puede ser un punto de inflexión que abra una alternativa política como en otros países. No obstante, cualquier proyecto basado en la remigración ya encontraría competidores como FE de las JONS o Democracia Nacional, que van más allá que Vox en inmigración, y siguen sin despuntar. Lo único claro es que hay una guerra en Vox que tiene una vertiente generacional.