Jornada intensa la desarrollada este domingo en el puerto de Granadilla por parte de las autoridades españolas, canarias y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para la evacuación de una gran parte de los afectados por hantavirus que viajaban a bordo del crucero 'MV Hondius'. En su totalidad en el caso de los 14 españoles allí presentes. La operación ha concluido en la primera jornada de este domingo con el desembarco de un total de 94 de los 152 pasajeros del barco. Este lunes se continuará con la operación para desembarcar al resto del pasaje, fundamengtalmente de Estados Unidos Australia y Países Bajos, trabajos que se prevé que finalicen por la tarde.
Hasta última hora de ayer abandonaron el Hondius camino de sus países pasajeros de 19 nacionalidades, quienes a través de siete vuelos han procedido a regresar a sus lugares de origen.
De este modo la mayor parte del pasaje ha puesto fin a un largo y tortuosos crucero que zarpó el 20 de marzo de Ushuaia para una travesía por el Atlántico Sur. Pasaron tres semanas entre la primera muerte de uno de los pasajeros hasta que se supo que había dentro de la embarcación un brote de hantavirus, cuyo origen aún está por determinar pero desde la OMS se señala como posible causa un contagio durante una expedición en zonas rurales de la Patagonia argentina, donde existen roedores portadores del hantavirus Ande. Entre esos plazos hubo desembarcos de 30 personas en Santa Elena, en la costa de Angola. Se les perdió el rastro. Algunas enfermos, después, fueron evacuados en Sudáfrica.
En Cabo Verde se negó la posibilidad de establecer contacto con el territorio y finalmente la OMS, en conjunto con España, determinó la necesidad de fijar Canarias como zona para proceder a las evacuaciones y repatriaciones bajo los protocolos de seguridad necesarios. Se estableció este domingo para ello.
En lo que respecta a la gestión, de madrugada, en torno a las seis de la mañana, el crucero alcanzó la entrada al puerto del sur de Tenerife para fondearlo según lo establecido para evitar que tocase tierra y ampliar las medidas de seguridad. Tal y como comunicó el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, el operativo estuvo integrado por 358 efectivos: 325 guardias civiles y 33 policías que colaboraron con la infraestructura de Sanidad que lideró el operativo. Presentes estuvieron la ministrad de Sanidad, Mónica García, su secretario de Estado, Javier Padilla, y el titular de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. La labor fue seguida desde el muelle por un centenar de corresponsales de múltiples medios internacionales.
La salida de Tenerife
Entre las 9.40 y las 11 horas las autoridades desplazaron en dos tandas a los 14 españoles -uno de ellos tripulante- allí presentes a tierra para, posteriormente, desplazarlos en autobuses de la UME por carretera hasta un vuelo en el aeropuerto de Tenerife. Previamente, especialistas de Sanidad Exterior con equipos de protección, comprobaron el estado de salud de todos los pasajeros. El objetivo, desplazar a la totalidad y por grupos de nacionalidad o proximidad de las mismas, siempre y cuando no muestren síntomas del virus. La UE envió una ambulancia aérea para dar mayor apoyo al desembarco de los pasajeros.
En tierra, fueron recibidos por sanitarios en tiendas de campaña blanca para continuar con el protocolo de revisión. La zona estaba custodiada por vallas naranjas y por la Guardia Civil. Tras ello, se trasladó a la mitad hacia el aeropuerto sobre las 11 horas en un trayecto de unos 10 minutos y después les siguió el resto en un segundo autobús. Todos con traje de protección. Tras varias comprobaciones técnicas y sin efectos personales, accedieron al avión militar, que despegó pasadas las 12 horas.
La llegada a Torrejón y el traslado al Gómez Ulla
Durante ese tiempo, el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en el distrito de Latina, preparó su protocolo de recepción. Este sábado, la justicia avaló la obligatoriedad de los confinamientos para los españoles del crucero, tal y como reclamaba Sanidad. Será de 45 días, el periodo de incubación del hantavirus. El centro fue construido a contrarreloj en 2014, durante la crisis del ébola.
Sin detalles de cómo ha sido ese proceso "por motivos de seguridad", desde el hospital sí, el representante del CSIF, José García, trasladó que el número de médicos para la atención de los pasajeros españoles sería reducido para evitar los contactos innecesarios que puedan derivar en riesgos para la salud. La recepción se hizo mediante circuito cerrado y, una vez dentro, se ha procedido a iniciar las evaluaciones sanitarias en profundidad. Incluidas las PCR -queda pendiente conocer la segunda prueba PCR de la mujer de 32 años ingresada en Alicante tras estar en contacto con una neerlandesa que viajó en avió tras pasar por el crucero, la primera dio negativo-.
El aterrizaje se dio a las 15 horas en la base de Torrejón de Ardóz. A las 16.26 horas los pasajeros llegaron a las puertas del centro en dos autobuses blancos escoltados por dos camionetas de la policía. Se procedió al ingreso. No hay mayor protocolo o restricción al resto de la ciudadanía en el hospital.
Otras repatriaciones y las previstas hasta este lunes
Después del desembarco de españoles hubo un cambio de planes: se procedió a la salida de los cinco pasajeros de nacionalidad francesa. Todo según el orden de los vuelos fletados por otros gobiernos para las repatriaciones. Les siguieron los cuatro canadienses y pasadas las 17:45 de la tarde, los neerlandeses. En ese vuelo prestado por Países Bajos se incluyeron a los ciudadanos alemanes, belgas, griegos y de otras zonas próximas. Son en total 26 viajeros, ocho de nacionalidad neerlandesa.
Hubo reacciones por parte de Francia y Países Bajos a los pocos minutos. Por un lado, tras salir el vuelo francés, las autoridades del país vecino confirmaron que uno de los 5 repatriados por vuelo a Francia mostró síntomas de contagio dentro. El primer ministro francés, Sébastie Lecornu, indicó que "inmediatamente" se ha procedido al "aislamiento estricto" de todos "hasta nuevo aviso" a la llegada al país. "A partir de esta noche, emitiré un decreto que permita poner en marcha las medidas de aislamiento adaptadas a los casos de contacto y protectoras de la población general", anunció por X. Por otro lado, el primer ministro neerlandés agradeció "a las autoridades españolas" y a presidente del Gobierno, "Pedro Sánchez, por hacer esto posible", dijo Rob Jetten a través de la misma red social.
Al atardecer se pararon los trabajos. Sanidad comunicó que de los 152 viajeros del barco, 94 han salido y se han desplazado a sus países de origen. A los ya mencionados, se unen 22 del Reino Unido, 2 de Irlanda y 3 de Turquía. Este lunes se procederá a evacuar y trasladar a los pasajeros restantes, procedentes de Estados Unidos, de Australia y de un segundo vuelo a Países Bajos. La directora de prevención y preparación de pandemias de la OMS, Maria van Kerkhove, lo explicó. "El equipo va a seguir evacuando a los pasajeros hasta el atardecer de hoy y retomará las labores mañana por la mañana. El objetivo es evacuar a todos antes de las 19 horas de este lunes", aseguró.
¿Qué pasa con el crucero MV Hondius?
Una vez finalizadas las salidas, quedarán en el interior del crucero una treintena de tripulantes que llevarán el barco a Países Bajos por mar. Se incorporará junto a esa tripulación una enfermera neerlandesa para dar acompañamiento de vuelta y atender posibles complicaciones sanitarias. Llegado a su destino, todas las instalaciones serán desinfectadas, explicó Van Kerkhove. Previamente, tendrá que repostar en el mismo puerto de Granadilla.
Horas tensas entre el Gobierno y el ejecutivo de Clavijo
El afrontamiento de este trabajo derivado de la crisis sanitaria evidenció nuevamente las costuras entre el Gobierno y un ejecutivo autonómico. En este caso el de Canarias, con quien Moncloa ya de por sí las tiene tensionadas tras años de crisis migratoria y llegadas de cayucos a las islas, saturando la atención primaria. ¿Qué lo dinamitó y cómo se ha afrontado?
El sábado por la noche, al borde de la madrugada y con el navío aproximándose, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, anunció que no autorizaría el fondeo del barco mientras España no garantizase la evacuación completa este domingo, algo que no se ha producido. Lo hizo en una comparecencia en el puerto junto a la presidenta del Cabildo de Tenerife y el alcalde de Granadilla, ello tras reunirse con los ministros allí desplazados.
La decisión se daba al no haber acontecido un encuentro preparatorio previo conforme se había acordado, y en vistas de la "unilateralidad" de Moncloa en la toma de decisiones. Durante los días previos, Clavijo ya denunció la falta de información del Gobierno sobre informes o protocolos. Clavijo, como alternativa, proponía que el 40% de los viajeros restantes se incluyesen el mismo domingo en los vuelos ya programados para, desde otros lugares, fletarlos a sus países. Los ministros, pese a todo, lo rechazaron y alegaron criterios de la OMS sin aportar documentación, denunció el Gobierno canario. "No se puede explicar que en una avión de 210 pasajeros pueden ir 14 y no 34", ejemplificó.
Después de trasladar la decisión de no permitir fondear al crucero, el Gobierno lo terminó imponiendo. Estaba previsto por Clavijo: "Que lo imponga y asuma las responsabilidades". Mostró "decepción" con la actitud del Ejecutivo central y con unas medidas de atención directa que vio poco seguras. La agencia de salud consideró de "alto riesgo" el contacto con esos pasajeros. Fue la directora general de la Marina Mercante, Ana Núñez, quien firmó la resolución administrativa, la cual anulaba las directrices de Clavijo.
El Gobierno criticó la actuación de Clavijo de madrugada. En una entrevista en La Sexta, el secretario de Estado de Sanidad, Padilla, consideró que el canario estaba "haciendo política para boicotear una operación de importancia mundial". Cuestionó otra de las preocupaciones del Gobierno canario: "Que un ratón infectado salte de un barco para nadar 200 metros y escalar en el muelle para colonizar Tenerife". "No es un riesgo", explicó. Valoró la celeridad de la operación pese a implicar a 23 países. A primera hora de la mañana y tras explicar los detalles del operativo, la ministra de Sanidad evitó ahondar la crisis Clavijo y se limitó a recalcar que la operación continuaba con normalidad. Sí lamentó el alarmismo trasladado. En una comparecencia posterior, Torres afirmó que no pudo contactar con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, para comunicarle los trabajos. Ella lo niega.
Ahí García sí precisó que además de la "preparación", la población canaria "es solidaria y está comprometida". Sánchez, en un mitin desde La Línea de la Concepción junto a María Jesús Montero, alabó los trabajos e incidió en ese agradecimiento a las islas.
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