El empresario Julio Martínez Martínez se ha convertido en una de las piezas centrales de la investigación judicial sobre el rescate de 53 millones de euros concedido a la aerolínea Plus Ultra, un procedimiento que sigue bajo secreto de sumario en la Audiencia Nacional y que, según ha podido confirmar El Independiente, ha llevado a la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) a seguir la pista al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

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Natural del municipio alicantino de Elda, Martínez Martínez —Julito— fue detenido el pasado 11 de diciembre por la Policía Nacional junto al presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, y al CEO de la aerolínea, Roberto Roselli, en el marco de una investigación que analiza si el rescate público a la aerolínea pudo haber sido utilizado para canalizar fondos de origen presuntamente irregular.

La causa recayó en el Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, que se acabó inhibiendo en favor del juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, en febrero. Desde entonces, permanece bajo un secreto de sumario que se ha prorrogado ya dos veces debido a lo "sustancioso" de las averiguaciones de la investigación, según apuntan las fuentes consultadas.

Análisis Relevante S.L.

En el centro de esta investigación está Julio Martínez Martínez, amigo del expresidente Zapatero y único administrador de la sociedad Análisis Relevante SL. La UDEF detectó que esa mercantil habría abonado entre 2020 y 2025 alrededor de 661.000 euros a Zapatero y a la empresas de marketing de a sus hijas. Durante ese mismo periodo, la sociedad habría recibido al menos 707.000 euros de Plus Ultra.

En su declaración del pasado 2 de marzo en la comisión de investigación del 'caso Koldo' en el Senado, el propio exdirigente socialista admitió tener una relación "bastante estrecha" con Julito, con quien aseguró salir a correr habitualmente desde hace años. Según detalló, fue el empresario quien le ofreció colaborar como consultor para Análisis Relevante en 2020, cuando también propuso que la agencia de comunicación de sus hijas le prestara servicios de marketing.

Zapatero reconoció además estos pagos de la empresa de su amigo, aunque negó cualquier tipo de irregularidad. Así, el expresidente defendió que trabajó para Análisis Relevante como consultor externo, siempre como autónomo y "contra factura", percibiendo una media de unos 70.000 euros brutos de media al año en calidad de consultor y como autónomo.

Unos 300.000 euros en su domicilio

Por su parte, en su comparecencia ante el juez que siguió a su arresto, Julio Martínez fue el único de los detenidos que decidió declarar, negando cualquier implicación directa en la operativa de la aerolínea más allá de una relación profesional de consultoría. "La prestación de servicios profesionales a modo de asesoramiento" fue el marco que delimitó su vinculación con Plus Ultra, según informó entonces este periódico.

Durante su detención, la UDEF intervino alrededor de 300.000 euros en efectivo en su domicilio, además de dispositivos electrónicos en los que, según las investigaciones, habrían aparecido indicios de transferencias internacionales hacia cuentas en Miami procedentes de Luxemburgo por importes superiores a los 500.000 euros. Ese dinero, según la información avanzada por El Mundo, no procedería de Plus Ultra, sino de otras operaciones sospechosas.

El empresario también acudió a comparecer al Senado a principios del mes de abril, ante la comisión de investigación del 'caso Koldo'. Se acogió a su derecho a no declarar alegando motivos médicos y su condición de investigado en una causa todavía secreta. En esa comparecencia evitó responder a preguntas sobre su relación con Zapatero o su papel como posible intermediario en la operativa investigada.

El nombre de Martínez Martínez se consolida como uno de los nodos clave de una investigación que, según las fuentes consultadas, podría seguir ampliando su perímetro hacia el entorno político y empresarial vinculado al rescate de Plus Ultra. En esa línea que sigue la pista al expresidente Zapatero —según precisan las mismas fuentes a este periódico—, los agentes están terminando ahora de "atarla bien".