La movilización y el aumento de participación -la más alta en 14 años- fue clave para la izquierda en estas elecciones de Andalucía. Así lo demuestra el global de porcentaje electoral definido por bloques, con una derecha que se deja 2% en bloque por la bajada del PP principalmente, y queda en un 57,9% respecto al 59,9% de 2022, y un bloque progresista que pese a la bajada de PSOE-A y Por Andalucía, gana terreno con la revolución de Adelante, que crece del 4,5% al 9,6%. Cuatro puntos que elevan la suma del bloque de 36,4% a 36,9%. Clave ha sido que la participación supere la barrera del 62-63%, una subida de más de 8 puntos esencial para la izquierda que pese a todo la deja muy lejos del vuelco.
Si se compara la participación entre 2022 y este domingo, ésta sube del 56,1% al 64,8%. Un total de 489.877 'nuevos electores movilizados'. La mitad coincide con la cifra que optó por las siglas andalucistas y la candidatura de José Ignacio García para engrosar la marca desde algo más de 169.000 votos a más de 400.000. Entre ellos, y a falta de las primeras encuestas postelectorales, se intuye que engrosaron las listas de Adelante ex votantes socialistas, desencantados con la izquierda de corte estatal, desde el PSOE-A a Por Andalucía, o abstencionistas, y nuevos votantes jóvenes. Pero de ese incremento de 490.000 votos respecto a las anteriores elecciones, que elevan la participación a los 4,2 millones de electores, Adelante se lleva casi la mitad, 233.000.
Los 257.000 restantes se reparten entre PP, PSOE-A y Vox mayoritariamente. Sin tener en cuenta los propios trasvases -hay unos 28.000 de más a las siguientes cifras- que se hayan podido dar entre partidos, se puede estimar que de esa movilización 146.000 fueron a parar a manos de Juanma Moreno, 59.390 para María Jesús Montero, y 80.000 a Vox. En el peor de los casos, las pérdidas de Por Andalucía, de unos 20.000 votos reduce a 210.000 la adhesión de ese voto movilizado a Adelante. Los andalucistas experimentan en conjunto un crecimiento total del 113,3%, aunque los partidos de la izquierda se resienten en porcentaje, no tanto en votos, por ese mismo aumento de la participación que hace más ancho el censo.
La izquierda andalucista consigue sumar a votantes desmovilizados, ex del espacio de Unidas Podemos, antiguos andalucistas que no se sentían interpelados y electores de izquierdas que desde los comicios de 2018 estaban en la abstención.
La adhesión de nuevos votantes, claves en Cádiz y en Sevilla
En ese crecimiento de Adelante la clave ha estado en tres focos. Dos esenciales: la bahía de Cádiz y su campiña jerezana, y el área metropolitana de Sevilla, donde se concentra el 20% de los votantes andaluces. En la ciudad de Cádiz, Adelante asienta un importante golpe al PSOE. Superan por primera vez en solitario a los socialistas en unas elecciones autonómicas.
Hay que remontarse a la coalición con el resto de fuerzas de izquierda bajo el mismo paraguas de Adelante para ver algo similar en 2018 o para atender a ello en 2015 con Podemos. Con esas cifras de voto en unas municipales, un 23,9% para Adelante, un 21,4% para el PSOE-A y un 5,3% para Por Andalucía, la izquierda volvería a hacerse con la alcaldía tras perderla en 2023 con la absoluta de los populares. Además de ese sorpasso en Cádiz capital, Adelante supera al PP en Puerto del Real y queda cerca de los socialistas con un 25,7% frente al 27,8%.
Se queda tercera en prácticamente todos los municipios gaditanos y en ese entorno metropolitano sevillano, desde Dos Hermanas, a Alcalá de Guadaíra, La Rinconada, Los Palacios y Villafranca, entre otros. Esa constante como tercera fuerza dejó a Adelante por encima de Vox en ambas provincias. Un 14,3% frente al 13% de Vox en Cádiz; un 12,9% frente a un 10,7%. La penetración en estas ciudades refleja que ha calado el discurso sobre la vivienda o los servicios. La subida del coste de vida obliga a muchos electores a desplazarse a ciudades 'dormitorio' en torno a Sevilla. En la propia capital aumenta 8 puntos. En general, Adelante mejora sus resultados en 742 municipios de los 785. Jerez de la Frontera es otro caso relevante.
El problema de la vivienda le hace penetrar también en Málaga
Málaga capital ha sido la tercera clave. Si bien ahí Adelante no ha conseguido superar a Vox, sí triplica resultados con el 11,2% y 31.300 electores. Se multiplica por tres ese nivel en porcentaje en la provincia, desde un 3,7% a un 9,3%. Esto evidencia que la marca andalucista se hace principalmente fuerte en entornos urbanos, donde el voto está fragmentado.
Adelante se hace con el 11% de los votos en entornos urbanos, en ciudades de más de 20.000 habitantes. Al bajar esa cifra, desciende el apoyo
Como en la provincia de Sevilla, en la de Málaga Adelante se hace fuerte en ciudades 'residenciales' próximas a la capital como Cártama, con una penetración del 10,6%. Que se supere los 10 puntos en zonas de interior en las tres provincias refleja que el partido cuenta con diversidad de públicos, y que ese arraigo a las tradiciones, al andalucismo es esencial. En contraste con Adelante, el PP de Juanma Moreno se debilita en las zonas metropolitanas. El dirigente en funciones de la Junta empeora los registros en la provincia de Cádiz y en ese área metropolitana y de la Costa del Sol occidental -con una presencia del 15% de la población autonómica-. Vox ha sido el principal beneficiado al menos en el caso de Málaga para consolidarse como tercer partido.
Hay un claro eje urbano en Adelante. Y despunta especialmente en las ciudades con mayor número de parados. Cádiz es el ejemplo más claro. La tasa de parados respecto a la población en edad laboral alcanza el 11,75% y Adelante obtiene el 24% de los votos. De media, Adelante se hace con el 11% del voto en las poblaciones de 20.000 o más habitantes, que son el 70% del censo. En las de 5.001 a 20.000, el 19% del censo, desciende esa atribución al 8%, y por debajo de esos 5.000, la cifra es del 6%.
En Cádiz el PP salió perjudicado en lugares como el Campo de Gibraltar, donde se deja 7,5 puntos. Allí en la Línea de la Concepción, despuntó la formación 100x100 Unidos, que gobierna con una amplia absoluta de 22 de 25 concejales a nivel municipal. Allí se dejan 2.000 votos esenciales.
Contrasta con el 3% y el 6,9% del voto en entornos como las provincias de Almería y Granada, donde el voto va más orientado a la derecha o al PSOE-A. Por Andalucía ha superado ligeramente en Almería y se ha quedado cerca de Adelante en Granada, con un voto más rural. Se ejemplifica con el resultado de Jaén, con Antonio Maíllo levemente por encima, con el 5% sin que eso repercuta en un escaño.
Beneficiado por el 'reparto de restos'
Ese 'reparto de restos' que en 2022 benefició al PP frente a Adelante como quinto partido de Andalucía, en las provincias, ahora se le da la vuelta a los populares. Moreno Bonilla ya alertó en varias declaraciones públicas durante la campaña que unos 15.000 votos eran esenciales para mantener la mayoría absoluta cosechada hace cuatro años, unos 2.000 votos por provincia. Ese descenso en Cádiz a nivel provincial ha otorgado a los andalucistas un segundo escaño con casi el 20% de todos sus votos totales. Esas mismas pérdidas en Málaga le dieron un primer escaño en la provincia a costa del PP, y el aumento en Sevilla propició que en el reparto Moreno Bonilla perdiese otro escaño, el segundo para Adelante.
En Huelva volvió a darse algo similar, mientras que el PSOE-A perdió un representante a costa de Vox y su crecimiento en otra zona clave por la inmigración, vinculada a la agricultura y la huerta. Allí la participación es clave para García, dado que Vox aprovecha la caída del PP pero Adelante, además de dos puntos de desmovilización del PSOE-A, capta esa mayor movilización. También e dio en Córdoba, el PP se quedó sin séptimo representante, que fue a Adelante. En Granada, fueron los socialistas los perjudicados por ese crecimiento a su izquierda. En Cádiz, Málaga, Sevilla, Huelva y Córdoba ese resultado ajustado perjudicó al PP frente a Adelante, cinco escaños que hubiesen situado a Moreno Bonilla de nuevo en los 58 escaños anteriores.
Adelante incluso se quedó a las puertas de un noveno escaño, en este caso en Sevilla, a costa del PSOE-A a una distancia de 14.000 votos.
Alto coste de sus escaños
De media, Adelante necesitó unos 50.200 votos por cada uno de sus ocho escaños, solo superado por los 52.700 votos que requirió Por Andalucía. Contrasta con los 32.750 del PP, los 33.850 del PSOE o los 38.400 de Vox. En Córdoba obtuvo un escaño con 22.000 votos menos que Vox, perdiendo menos papeletas.
Adelante, frente al resto de la izquierda
Los sondeos emitidos al final de la campaña, como los de GAD3, Sigma Dos o 40dB apuntaban a que los andalucistas se beneficiarían de entre el 13-19% del voto de Por Andalucía, uno de cada diez electores; y entre el 4,3% y el 9% del voto del PSOE-A. Queda por ver qué dicen los sondeos derivados del resultado de esos comicios. Adelante, además, tendrá grupo propio en el Parlamento andaluz, en esta ocasión.
Los resultados de la izquierda andalucista en la región este 17-M dejan a la izquierda estatal un mensaje claro: la distinción del PSOE y el apego al territorio son clave para despuntar. Los partidos autonomistas y soberanistas se están convirtiendo en refugio electoral de muchos progresistas que no tienen como finalidad romper con el Estado, sino reivindicar las particularidades del territorio desde una alternativa progresista y de confrontación a las derechas. La caída de las mareas gallegas elevó al BNG. También la caída de Podemos en la Comunidad Valenciana, con Compromís, o de la alianza en torno a Podemos en Euskadi incentivó a EH Bildu. Más recientemente, el desgaste de esa izquierda ha mejorado las cifras de Chunta Aragonesista.
Adelante ha dejado claro que se presentará a las próximas elecciones generales sin atender a ninguna alianza. Busca diferenciarse del resto de la izquierda para mantener ese rumbo de ascenso. El asunto supone un reto para la izquierda en torno a Sumar, que con el resultado de Maíllo, similar a 2022, con 5 escaños pero 20.000 votos menos ve cada vez más lejos la capacidad de estructurar un bloque de unidad compacto. Frente al proyecto de refundación de la izquierda, Podemos reclama la colaboración "autónoma" con fuerzas como Adelante para edificar una corriente no subordinada al PSOE en las próximas generales.
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